22 de noviembre de 2012 / 18:58 / en 5 años

La UE traza sus frentes ante la pelea por el presupuesto

BRUSELAS (Reuters) - Los negociadores de la Unión Europea creen que están cerca de asegurar el apoyo británico y alemán para un acuerdo sobre los gastos de casi un billón de euros que hará la UE en los próximos siete años, aunque podrían hacer falta concesiones para ganarse a Francia y Polonia.

Los negociadores de la Unión Europea creen que están cerca de asegurar el apoyo británico y alemán para un acuerdo sobre los gastos de casi un billón de euros que hará la UE en los próximos siete años, aunque podrían hacer falta concesiones para ganarse a Francia y Polonia. En la imagen, el presidente francés, François Hollande (a la izquierda) y la canciller alemana, Angela Merkel, en una reunión bilateral antes de la cumbre de líderes de la UE en la sede del Consejo Europeo, en Bruselas, el 22 de noviembre de 2012. REUTERS/Bertrand Langlois/Pool

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que presidirá una cumbre de líderes de la UE a partir del jueves, se ha esforzado mucho por lograr el apoyo de Londres y otros países del norte de Europa furiosos con la propuesta de elevar el gasto de la UE entre 2014 y 2020.

Pero al hacerlo se arriesga a molestar a países como Francia, que quiere proteger los subsidios agrícolas que recibe del presupuesto, y los del este de Europa, que reciben fondos para ayudar a desarrollar sus economías.

“Claramente, en un momento en el que estamos tomando decisiones difíciles en casa sobre el gasto público, está bastante mal que haya propuestas de este aumento de gastos en la UE”, dijo Cameron cuando llegó para las conversaciones.

Las negociaciones, que podrían extenderse dos o tres días, prometen ser muy peleadas y posiblemente agrias, en especial si Cameron y el presidente francés, François Hollande, terminan reavivando la animosidad francobritánica sobre el gasto.

Hollande dijo a su llegada que defenderá la Política Agraria Común, que, según dijo, da seguridad alimentaria y autosuficiencia a Europa. Francia es el mayor beneficiario de esa política, que acapara el 40 por ciento del presupuesto de la UE.

Los líderes pasaron el día en reuniones individuales con Van Rompuy y se esperaba que abordaran el nuevo compromiso sobre una austera cena de fiambres que se extendió hacia el final de la tarde cuando las consultas bilaterales excedieron su horario previsto.

La falta de un acuerdo alimentaría la impresión de que los líderes de la UE son incapaces de tomar medidas decisivas cuando hace falta, después de inacabables rondas de encontronazos para resolver la ya larga crisis de deuda de la eurozona durante los últimos tres años. Ese resultado empeoraría la imagen de la UE ante sus 500 millones de ciudadanos.

Alargar las conversaciones hasta el año que viene también supondría un retraso y arrojaría más dudas sobre los cientos de miles de millones de euros en inversiones previstas para reforzar la economía europea, especialmente en estados pobres ex comunistas del este de Europa.

Como hace falta unanimidad, cada país tiene poder de veto en la cumbre, y Reino Unido, Francia y Dinamarca son algunos de los que han amenazado públicamente con utilizarlo.

El primer ministro italiano, Mario Monti, dijo que quiere un acuerdo mejor para Italia en agricultura, ayuda regional y cargas financieras, y que no permitirá “soluciones inaceptables”.

La canciller alemana, Angela Merkel, que representa al mayor pagador neto de la UE, dijo que es posible que no se alcance un acuerdo esta semana y haga falta otra ronda de negociaciones a principios de la semana que viene.

DEBATE TÓXICO

La profunda deuda de crisis europea ha hecho aún más agrias las eternas discusiones sobre las ayudas agrícolas y las subvenciones, y los negociadores están contemplando el primer declive en términos reales del gasto de la UE.

Se han perdido las esperanzas de los países más pobres del grupo de que se aumentaran los fondos para asentar la expansión hacia el este del bloque en la última década. Las peticiones de redirigir los recursos limitados de la UE en nuevas áreas con potencial de crecimiento se han visto ignoradas, mientras los países luchan por defender los gastos tradicionales.

Los negociadores temen que a la lucha por el gasto agrícola y fondos de cohesión se sume un tóxico debate sobre el cheque británico, que el año pasado ascendió a 3.500 millones de euros. Margaret Thatcher consiguió esa devolución anual en 1984 para reflejar que Reino Unido recibe menos subsidios agrarios en comparación con otros países como Francia e Italia.

Cameron ha amenazado con vetar cualquier acuerdo que no sea bueno para los contribuyentes británicos, Pero otro veto, menos de un año después de que bloqueara un cambio de tratado para permitir una disciplina fiscal más estricta en la eurozona, aislaría más a Londres y añadiría presión para que salga de la UE.

“Muchos países se están preguntando, ¿qué diablos está pasando con Reino Unido? ¿Está en el camino de salida? Y en ese caso, ¿por qué deberíamos hacer grandes concesiones?”, dijo una fuente de la UE bajo condición de anonimato.

/Por Charlie Dunmore/

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below