14 de noviembre de 2012 / 13:47 / hace 5 años

El Pentágono pide no adelantar conclusiones sobre su general en Afganistán

PERTH, Australia (Reuters) - El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, aconsejó el miércoles no sacar conclusiones a la ligera sobre los actos del máximo comandante del país en Afganistán, un día después de ponerlo bajo investigación en medio de un escándalo que ya le costó el cargo al ex jefe de la CIA David Petraeus.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, aconsejó el miércoles no sacar conclusiones a la ligera sobre los actos del máximo comandante del país en Afganistán, un día después de ponerlo bajo investigación en medio de un escándalo que ya le costó el cargo al ex jefe de la CIA David Petraeus. En la imagen de archivo, el general John R. Allen (izquierda), responsable de las fuerzas de EEUU y la OTAN en Afganistán, y el general David H. Petraeus, durante una reunión en Kabul, Afganistán, el 9 de julio de 2011. REUTERS/Joshua Treadwell/U.S. Navy/Handout SOLO PARA USO EDITORIAL. PROHIBIDA SU VENTA PARA MARKETING O CAMPAÑAS PUBLICITARIAS. ESTA IMAGEN HA SIDO PROPORCIONADA POR UN TERCERO Y SE DISTRIBUYE, TAL Y COMO FUE RECIBIDA POR REUTERS, COMO SERVICIO A SUS CLIENTES.

El general del cuerpo de marines John Allen, que niega haber cometido malas prácticas, está siendo investigado por haber mantenido supuestos contactos impropios con una mujer que está en el centro del caso de Petraeus, Jill Kelley, miembro de la alta sociedad de Florida.

Panetta defendió su decisión de trasladar el caso al inspector general del Pentágono y de suspender la nominación de Allen para otro cargo en el mando militar de Estados Unidos, señalando que era una medida prudente “hasta que determinemos los hechos”.

“Y lo haremos”, afirmó a periodistas en conversaciones de alto nivel en Australia, a las que también asistieron el máximo oficial militar de Estados Unidos, el general Martin Dempsey, y la secretaria de Estado Hillary Clinton.

Al mismo tiempo, elogió el trabajo de Allen en la dirección de la campaña en Afganistán, un cargo que mantiene pese a la investigación.

“Nadie debería adelantar conclusiones aquí. El general Allen está haciendo un excelente trabajo en la ISAF, al liderar a esas fuerzas”, sostuvo Panetta, en referencia a la fuerza internacional de la OTAN desplegada en Afganistán.

“Ciertamente, él tiene mi confianza para encabezar nuestras fuerzas y continuar con la lucha”, aseguró.

El secretario general de la OTAN, el general Anders Fogh Rasmussen, reforzó la postura de Panetta el miércoles al decir que Allen contaba con su plena confianza para mantener su cargo actual.

Clinton, por su parte, admitió que los países aliados de Estados Unidos tenían dudas sobre el caso de Allen, pero indicó que “de ninguna manera se ha expresado preocupación sobre nosotros” en relación a la misión en Afganistán.

CONTACTOS INAPROPIADOS

Responsables de Defensa cercanos a Petraeus dicen que ni él ni Allen mantuvieron una relación amorosa con Kelley, una mujer casada de 37 años que se considera tiene una presencia relevante en los círculos militares de Tampa.

La mujer pudo haber sido vista como una rival por parte de la biógrafa de Petraeus, Paula Broadwell, que envió a Kelley una serie de correos electrónicos anónimos para acosarla, lo que originó una investigación que desveló pruebas sobre una relación entre el ex jefe de la CIA y Broadwell.

De acuerdo con fuentes de la investigación, agentes del FBI decidieron indagar en el asunto cuando se enteraron de que los mensajes contenían información sobre actividades del jefe de la CIA que no debían ser de conocimiento público.

Kelley conoció tanto a Petraeus como a Allen cuando era voluntaria en actos sociales en la base de la fuerza aérea de MacDill cerca de Tampa, sede del comando central estadounidense.

La relación fue tan cercana que incluso ambos hombres intervinieron en una batalla por la custodia de un menor en la que estaba implicada la hermana gemela de Kelley, Natalie Khawam.

Allen y Kelley se comunicaron ampliamente en los últimos dos años y produjeron entre 20.000 y 30.000 páginas de correos electrónicos y otros mensajes, que fueron entregados el domingo al Departamento de Defensa.

Un alto cargo de Defensa dijo a Reuters que los mensajes fueron considerados como inapropiados porque había pruebas de “flirteo”, y no sólo porque abordaran información altamente sensible.

Pero el “flirteo” puede ser una alusión insuficiente.

Otro cargo estadounidense dijo que el Pentágono sólo decidió investigar el caso después de que una pesquisa inicial indicara que los contactos presentaban “suficientes argumentos” como para requerir más indagaciones.

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below