August 25, 2019 / 9:38 AM / 4 months ago

"Déjà vu": algunos argentinos comienzan a pasar sus ahorros del banco al colchón

BUENOS AIRES (Reuters) - Sucedió en 1989. Sucedió en 2002. Y los argentinos con memoria temen que con la crisis provocada por la derrota del oficialismo en las recientes elecciones primarias vuelvan las trabas sobre las cuentas bancarias, por lo que han empezado a retirar depósitos en dólares del sistema financiero.

FOTO DE ARCHIVO: Transeuntes pasan frente al Banco Nación en Buenos Aires, el 26 de marzo de 2019. REUTERS/Agustín Marcarian

Según datos del banco central, los depósitos en dólares del sector privado cayeron en 1.944 millones, o un 6%, a 30.557 millones sólo durante la semana pasada, debido a la desconfianza en el sistema financiero argentino y a la incertidumbre sobre el futuro político y económico del país.

El fenómeno, que podría ser pasajero, comenzó tras la aplastante victoria de la oposición de centroizquierda en las elecciones internas de hace 12 días, que dejó al presidente neoliberal Mauricio Macri, el candidato favorito de los mercados, con pocas probabilidades de ser reelecto.

La situación provocó el derrumbe de la confianza de los inversores, que temen que un gobierno del opositor Alberto Fernández reinstale fuertes regulaciones sobre la economía, y de la moneda local, lo que empezó a alimentar una inflación que ya era altísima y a ahondar la recesión.

“Prefiero tener mis ahorros en casa, es mi seguro para los próximos años y no quiero dudas”, afirmó Stella, una jubilada de más de 70 años. “Ya tenemos experiencia en corralitos, corralones y más”, dijo en alusión a las restricciones oficiales al uso de fondos bancarios aplicadas en el pasado.

En 2002, durante la peor crisis económica y social del país, el Gobierno congeló depósitos por un valor de 40.000 millones de dólares e impuso topes a la retirada de efectivo de los bancos, una medida que los argentinos bautizaron como el “corralito”.

En 1989, los plazos fijos bancarios fueron confiscados a cambio de bonos del Gobierno nacional.

Si bien durante la gestión de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) no se confiscaron ahorros ni se restringieron movimientos sobre las cuentas bancarias, sí hubo limitaciones para comprar divisas, con regulaciones que algunos argentinos temen que vuelvan con una victoria opositora en las elecciones del próximo octubre.

Debido a la alta inflación que sufren los argentinos, la mayoría busca refugio en el dólar para evitar que sus ahorros pierdan poder adquisitivo.

Fernández de Kirchner acompaña en la fórmula presidencial al postulante peronista Alberto Fernández, quien será elegido presidente en octubre si consigue la misma holgada diferencia que obtuvo sobre Macri en las primarias, que, aunque fueron una mera formalidad, funcionaron como una precisa encuesta nacional.

DEPÓSITOS QUE SON UN RIESGO

El peso se devaluó un 17,6% la semana pasada como reacción al triunfo de Fernández. La moneda acumula una depreciación del 32% en lo que va de 2019, al tiempo que el mercado bursátil cayó un 34% este año, frente a una inflación cercana al 26% en el mismo período.

Los depósitos bancarios en pesos del sector privado cayeron casi un 3% en los últimos días al totalizar 2.355.340 millones de pesos el viernes pasado, desde los 2.424.508 millones que había antes de los comicios.

“El mayor riesgo del sistema financiero argentino está dentro de los bancos: son los plazos fijos”, afirmó Miguel Angel Boggiano, economista de Carta Financiera.

“Si el dólar llegara a escaparse (caída del peso), eso podría disparar el desarme masivo de plazos fijos (ya que una mayor tasa de interés igualmente no podría competir con una subida del dólar). Si eso sucediera, habrá una masa brutal de pesos queriendo comprar dólares”, agregó.

FOTO DE ARCHIVO: Grupo de bonaerenses hacen cola para entrar a un banco después de que el Gobierno argentino impusiera controles de capital y restringiera la retirada de efectivo, el 11 de diciembre de 2001. REUTERS/Enrique Marcarian

El ahorro de privados, medido como porcentaje del PIB en moneda doméstica, disminuyó del 14% en 2016 al 12% en 2019. En contrapartida, la dolarización aumentó. Los depósitos en moneda extranjera crecieron desde el 4% del PIB en 2016 al 8% en 2019, de acuerdo con un informe de First Capital Group.

En medio de la incertidumbre, los mercados argentinos se han estabilizado en las últimas sesiones, lo que generó la expectativa de que la tormenta financiera haya quedado atrás.

“Si pasan los días y el dólar se mantiene relativamente estable, la salida de depósitos mermará y el tema no pasará a mayores”, señaló Christian Reos, gerente de investigación de la consultora Allaria Lesdesma.

Información de Walter Bianchi con la colaboración de Jorge Otaola; Editado por Nicolás Misculin

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