May 24, 2019 / 3:13 PM / 5 months ago

Vox pone a prueba la amplia aceptación de los derechos LGBTI en España

Madrid (Reuters) - Vox, el partido de extrema derecha que acaba de entrar en el Congreso español, está elevando el tono de su discurso contra el colectivo LGTBI en un intento de romper años de consenso político marcado por la aprobación del matrimonio igualitario en 2005.

En la imagen, Santiago Abascal, líder del partido de extrema derecha Vox, en la primera sesión del Congreso con dos parlamentarios vistiendo con una camiseta del 'Gaysper' contra Vox en Madrid, España, 21 de mayo de 2019. Bernat Armangue/File Photo

El partido sacó algo más de un 10% de los votos en las recientes elecciones generales, la primera formación de extrema derecha en tener un grupo en el Parlamento español desde la muerte de Franco en 1975.

Pero la coincidencia de los comicios regionales, locales y europeos este domingo 26 de mayo les hacen seguir en campaña y cambiar el foco de su discurso de Cataluña y la defensa de la unidad de la nación española hacia los derechos sociales que dependen de estas instituciones.

En declaraciones públicas, Vox ha cuestionado eventos como el Orgullo Gay de Madrid y caricaturizado la formación que se imparte en colegios para fomentar la diversidad y el respeto del alumnado.

España aprobó la ley de matrimonio igualitario en 2005 bajo el mandato del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, convirtiéndose el país en el tercero del mundo en tomar esta medida.

Desde entonces, las comunidades autónomas -que en España tienen fuertes competencias como educación o sanidad- han aprobado leyes que protegen aún más los derechos del colectivo y fomentan el respeto por la diversidad.

El Partido Popular, el principal partido conservador, fue reticente a aceptar el matrimonio homosexual en un principio, pero una década después las regiones en las que gobierna han aprobado normas ambiciosas y varios de sus dirigentes son políticos gays que han contraído públicamente matrimonio. Ciudadanos, el otro partido de centro-derecha, defiende activamente la comunidad LGTBI.

“Han roto el consenso”, asume Rubén López, director del Observatorio madrileño contra la LGTBIfobia.

“Hay intolerancia hacia el colectivo y gente que discrimina. Y a esos intolerantes les ha faltado un voz que les representara en los últimos años. Vox está captando ese voto”, reflexiona López.

El líder de Vox, Santiago Abascal, dijo que apoya las uniones de personas del mismo sexo pero que no las reconoce como matrimonio, y está en contra del activismo LGBT, aunque agrega que el partido tiene “muchos gays y lesbianas” en sus filas.

La candidata del partido a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, afirmó en un programa de radio esta misma semana: “Hemos visto como se ha retrocedido en la defensa de la libertad en el tema de la educación, especialmente en la comunidad de Madrid donde se han impuesto determinadas leyes de tipo ideológico [...]. A nuestros niños con ocho años ahora se les dan unos cursillos en los que se les dicen que pruebe a ser niña y a la niña a ser niño, y a probar a nuevas prácticas sexuales, y hablan de zoofilia, de parafilia...”.

Estos programas de tolerancia que se imparten en los colegios han centrado las críticas de Vox en las últimas semanas. Los colectivos que imparte este tipo de talleres, como el que dirige López, explican que tratan de mostrar a los niños la realidad del colectivo para que lo respeten, acorde con el material que ha podido ver Reuters.

El debut del primer parlamentario español de Vox fue bloquear una moción del Senado español contra la LGTBfobia en el deporte que debía ser aprobada por unanimidad.

Si finalmente consiguen un buen resultado en las elecciones del domingo, podrían amenazar normativas como las aprobadas en Madrid en los últimos años.

Vox ha anunciado que si entra en el Ayuntamiento de Madrid trasladará la celebración del Orgullo Gay -una de las más grandes de Europa- a un parque a las afueras para que no molesten a las familias ni generen atascos. También que hará pagar el servicio de limpieza a los organizadores.

Sus ataques a los derechos LGBT y su postura antifeminista ponen a Vox más cerca de partidos como el polaco Ley y Justicia, que de otras formaciones de países de Europa occidental como Francia o Holanda -donde los populistas dicen querer proteger a esta comunidad de la supuesta amenaza de los islamistas radicales.

Pero que esta estrategia de Vox tenga resultados aún está por ver.

Por lo pronto, algunos de sus votantes reconocen que se han unido al partido por motivaciones como estas.

Vicente Robisco, el alcalde de un pueblo de 21 habitantes llamado Navares de las Cuevas (Segovia) se ha pasado del PP a Vox.

“Yo ya venía con la idea del cambio, porque quería ser coherente con mis principios cristianos. Y leer una noticia en la que el PP defendía la implantación de la comunidad LGTBI me hizo tomar la decisión instantáneamente”, asegura.

Otros votantes potenciales que están de acuerdo con algunas de las ideas de Vox no se sienten motivados por estos mismos ideales.

“En esto, estoy un poco en contra porque creo que debes respetar a los gays, las lesbianas y todo esto, todos tienen derecho a ser libres y decidir cómo quieren ser”, dijo Alejandra Parres, de 35 años, quien trabaja en una empresa de inversiones, y que piensa que el desfile del Orgullo Gay en el centro de Madrid es bueno para el turismo.

Información de Belén Carreño; información adicional de Ingrid Melander y Sabela Ojea

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