May 21, 2019 / 12:59 PM / 5 months ago

Los separatistas encarcelados, el récord de mujeres y la extrema derecha dan color a un Congreso caleidoscópico

Por Belén Carreño y Ingrid Melander

El político catalán Oriol Junqueras pasa junto a los otro cuatro políticos encarcelados Jordi Sánchez, Josep Rull y Jordi Turull durante la primera sesión del Congreso tras las elecciones generales en Madrid, el 21 de mayo de 2019. REUTERS/Sergio Perez/Pool

MADRID, 21 mayo (Reuters) - Cuatro independentistas catalanes encarcelados, 24 diputados de extrema derecha, un número récord de mujeres y el mayor grupo socialista en años inauguraron el martes un Congreso que refleja las divisiones y la diversidad de España como ningún otro en la historia reciente.

La bancada socialista del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, multiplicó sus escaños en las elecciones del 28 de abril, pero todavía no ha conseguido reunir una mayoría de apoyos en una cámara fragmentada, y creen que es posible que no lo logren hasta julio.

Un Parlamento repleto de circunstancias inéditas ilustra de manera fiel la desaparición de la dinámica bipartidista que funcionó durante décadas, dominada por los socialistas a la izquierda y el Partido Popular a la derecha.

Los 24 legisladores de Vox conforman el primer bloque de extrema derecha en sentarse en la cámara baja desde el final de la dictadura de Francisco Franco a finales de la década de 1970, si bien Blas Piñar, de Fuerza Nueva, ocupó un único escaño entre 1979 y 1982.

El recién llegado Vox obtuvo el 10% de los votos el mes pasado y cuenta entre sus filas con dos generales jubilados que han firmado un manifiesto en honor a la memoria de Franco.

En la cámara, el bloque se sentó justo detrás de la bancada del Gobierno socialista en funciones. Detrás de ellos, Oriol Junqueras, uno de los cuatro parlamentarios catalanes encarcelados.

DE LA CÁRCEL AL PARLAMENTO

Oriol Junqueras, Josep Rull, Jordi Turull y Jordi Sánchez son los primeros diputados en llegar al Parlamento desde la cárcel, mientras son juzgados en una causa por su participación en la organización del referéndum independentista de Cataluña de 2017. Fueron recibidos entre aplausos por otros independentistas catalanes y los nacionalistas vascos de Bildu. Un quinto líder catalán encarcelado, Raúl Romeva, fue elegido para el Senado.

La Cámara Baja española es ahora la asamblea parlamentaria con mayor igualdad de género de Europa, con un 47,1% de mujeres. Las diputadas compartirán espacio con el grupo de Vox, una formación que cuenta con a nueve mujeres en el Congreso y se opone firmemente a las leyes de igualdad vigentes argumentando que discriminan a los hombres.

A la izquierda de los socialistas en el espectro ideológico hay otro partido relativamente nuevo que se opone a las políticas de austeridad, Unidas Podemos, que alberga la esperanza de llegar a un acuerdo de coalición con Sánchez.

“Los ciudadanos lo dejaron claro votando a muchas formaciones políticas diferentes que la flexibilidad y la capacidad de transigir son valores democráticos frente al autoritarismo”, dijo el líder de Podemos, Pablo Iglesias, a los periodistas a la salida del Congreso.

Sánchez, que no se ha comprometido con ninguna alianza, dijo a los diputados de su partido justo antes de la sesión plenaria del Congreso que su formación promovería su agenda de “justicia social, convivencia y limpieza”.

LA SOMBRA DE CATALUÑA

Sánchez propuso a dos socialistas catalanes como candidatos a la presidencia del Congreso y el Senado, en un guiño al papel destacado que esta región políticamente agitada puede desempeñar durante su mandato.

Su candidata para presidir el Congreso, Meritxell Batet, obtuvo 175 votos en una primera vuelta el martes, uno menos de los necesarios para la mayoría absoluta, siendo elegida en la segunda vuelta por mayoría simple. Su candidato para el Senado, Manuel Cruz, también fue elegido.

El Partido Popular (PP) vio reducida a la mitad su representación a pesar de una campaña electoral agresiva basada en gran medida en la oposición a cualquier concesión a la independencia catalana. Con 66 escaños, se sitúa como el principal partido de la oposición, si bien una exigua diferencia de 9 diputados lo separa de los 57 del grupo de centro-derecha de Ciudadanos.

El martes, el líder del PP, Pablo Casado, que podría ver su posición cuestionada si su partido vuelve a obtener malos resultados en las elecciones al Parlamento Europeo del domingo, censuró la presencia de los líderes catalanes encarcelados y dijo que deberían ser suspendidos.

El Tribunal Supremo dictaminó que los cinco parlamentarios podían recoger sus actas y asistir a la sesión de inauguración de la legislatura del martes antes de regresar a la cárcel.

Ellos y otros siete líderes independentistas catalanes son acusados de rebelión, sedición y malversación de fondos públicos, cargos que todos niegan. Se espera que el juicio dure varios meses más.

Información de Belén Carreño, Sabela Ojea, Paul Day; Redacción de Ingrid Melander; Traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdynia

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