April 23, 2019 / 11:40 PM / a month ago

Sánchez rechaza un pacto con Ciudadanos en un agrio debate televisado

MADRID (Reuters) - A cinco días de unas elecciones que podrían suponer el primer Gobierno de coalición de la historia de España, el líder del partido que encabeza las encuestas, Pedro Sánchez, rechazó un pacto con Ciudadanos en el último debate televisado de la campaña.

Los principales candidatos a la presidencia del Gobierno en el debate de Atresmedia. Pablo Casado Partido Popular (PP), Pablo Iglesias de Unidas Podemos, el presidente Pedro Sánchez del PSOE y Albert Rivera de Ciudadanos llegan a San Sebastian de los Reyes, a las afueras de Madrid, Spain, April 23, 2019. REUTERS/Juan Medina - RC177E32B170

El PSOE no había querido cerrarse ninguna puerta descartando una posible alianza con Ciudadanos, pero había sido el propio líder de la formación naranja, Albert Rivera, el que desde hace semanas descartaba de plano apoyar a los socialistas por su relación con los independentistas catalanes.

Sin ser tan expeditivo como Rivera, Sánchez apostó por complementar su hipotético ejecutivo con independientes.

“No está en mis planes intentar pactar con un partido que lo que ha hecho es poner un cordón sanitario al PSOE”, zanjó Sánchez ante la pregunta directa de la presentadora del debate sobre si pactaría con Ciudadanos si pudiera.

Las encuestas dicen que Pedro Sánchez, actual presidente y candidato del PSOE, será el líder más votado, pero también anticipan que necesitará de apoyos de otros partidos para poder gobernar.

Sánchez parece descartar así la opción más cómoda de un pacto electoral, ya que la suma de estos dos partidos es la que ofrece una mayoría más amplia en la que el Ejecutivo socialista se podría liberar de tener que contar con los apoyos de los nacionalistas catalanes.

El líder del Partido Popular, Pablo Casado, buscó marcar distancias y afirmó que Sánchez “es el candidato favorito de los enemigos de España”, en referencia a los líderes catalanes, mientras el candidato de Podemos, Pablo Iglesias, apostó por un tono más pausado en un debate agrio en el que hubo insultos y acusaciones de mentir.

En las últimas semanas algunas encuestas apuntan que el PSOE podría sumar con Podemos y con el Partido Nacionalista Vasco, dejando a un lado al independentismo catalán, pero el alto número de indecisos deja abierta la puerta a cualquier resultado electoral.

El otro bloque de Gobierno posible sería el de los dos partidos de derechas más el emergente partido de ultraderecha, Vox, pero por ahora parecen lejos de lograr la mayoría (176) de escaños.

SEGUNDA VUELTA

Sánchez comenzó soltando el lastre del pacto con Ciudadanos y a partir de ahí elevó el tono respecto a sus contrincantes que le atacaron a él reiteradamente, pero también tuvieron choques cruzados.

La noche anterior, se había celebrado un debate en la televisión pública donde el perfil de todos los candidatos había sido muy bajo, a excepción de Albert Rivera, de Ciudadanos.

El mayor número de indecisos está en el bloque de la derecha, así que en esta ocasión un hiperactivo Rivera y Casado se enzarzaron por conseguir atraer la atención de esos votantes.

El gran ausente del debate fue precisamente el partido de extrema derecha VOX, al que la junta electoral prohibió participar por no haber obtenido anteriormente representación suficiente en unas elecciones nacionales.

Cataluña ocupó poco lugar en las más de dos horas de intercambio televisado, pese a haber acaparado y polarizado el panorama político español en los últimos dos años, en parte por el formato propuesto por la cadena Atresmedia.

“Ha habido más dinamismo y barro, algo previsible en la segunda vuelta. Esto siempre tiene impacto en el voto, pero estamos a ciegas, sin encuestas”, dijo Pablo Simón, catedrático de ciencias políticas de la Universidad Carlos III.

La ley electoral impide que se publiquen nuevas encuestas hasta el día de las elecciones, así que no será posible saber si el debate ha influido de alguna forma en los indecisos hasta el resultado del domingo.

Se tocaron varios temas sensibles para los partidos, como el aborto, la eutanasia o la inmigración y en las posiciones sobre las políticas contra la violencia de género fueron en las que los candidatos elevaron más el tono.

Casado acusó a Sánchez de utilizar a las mujeres. La causa feminista ha sido una de las banderas más disputadas en la campaña electoral.

Pedro Sánchez fue el único en nombrar recurrentemente al ausente Vox. El partido de Santiago Abascal aprovechó para celebrar un acto electoral en una plaza de toros en una ciudad a las afueras de Madrid.

Información adicional y editado por Andrés González

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