September 19, 2018 / 11:41 AM / 3 months ago

También hay texanos defensores de las armas que piden un mayor control

CARRIZO SPRINGS/KATY, Texas (Reuters) - El ranchero texano Bill Martin ha sido republicano toda su vida, tiene más de 20 armas de fuego y lleva disparando desde que tenía 6 años.

En la imagen, Bill Martin, de 72 años, se prepara para disparar su rifle Ruger Mini-14 en su rancho cerca de Carizzo Springs, Texas, EEUU, el 5 de septiembre de 2018. REUTERS/Callaghan O'Hare

Ahora está contemplando algo impensable hace tiempo: votar a favor de un candidato demócrata al Senado que quiere una regulación más estricta en materia de armas de fuego.

Martin, de 72 años, tiene una explicación muy simple para este cambio de opinión: está harto de la violencia con armas de fuego que asola Estados Unidos y Texas, un estado famoso por el gran número de partidarios de la posesión de armas en el que el año pasaron murieron 26 personas en el tiroteo de una iglesia.

“Aun siendo tan conservador como soy, tiene que haber un punto medio en el tema de las armas”, dijo Martin durante una entrevista en su rancho cerca de la ciudad de Carrizo Springs.

La visión matizada de Martin sobre las armas de fuego -las ama, pero quiere restricciones más estrictas- es el tipo de opinión que el candidato al Senado estadounidense Beto O’Rourke espera que se extienda en Texas.

O’Rourke, un congresista de El Paso que se enfrenta al republicano Ted Cruz en la carrera al Senado en Texas en noviembre, ha situado la reforma de las leyes sobre armas en el centro de su campaña. Este político demócrata pide que se hagan comprobaciones del historial de todos los compradores de armas y que se prohíban las armas de asalto.

En elecciones anteriores, un demócrata que pidiera reformar la regulación de armas en Texas, que tiene la mayor tasa de posesión de armas del país, se enfrentaba a un suicidio político casi seguro. Pero O’Rourke presenta un serio desafío para Cruz.

Una encuesta de Reuters/Ipsos/UVA Center for Politics publicada el miércoles muestra que O’Rourke se encuentra igualado con Cruz entre los votantes. Otras encuestas recientes han mostrado que Cruz está ligeramente por adelante, y una encuesta de la Universidad de Quinnipiac divulgada el martes indicaba que O’Rourke iba 9 puntos por detrás.

Para ambas partes, hay mucho en juego en la carrera de Texas. Los demócratas necesitan obtener dos escaños en las elecciones del 6 de noviembre para obtener la mayoría en el Senado, y los republicanos quieren mantener su control del estado, que no ha elegido a un demócrata para un cargo estatal desde 1994.

(Gráfico sobre la política electoral de Texas: tmsnrt.rs/2pg6PRh )

La candidatura de O’Rourke desafía la tradicional idea de que el control de armas es un tema tabú en estados republicanos como Texas. Este año, siete candidatos demócratas al congreso en el estado han pedido reformar la legislación sobre armas, y todos ellos han sido respaldados por un grupo que promueve la seguridad de armas de fuego fundado por la excongresista Gabby Giffords. La organización no apoyó a ningún candidato de Texas en 2016.

El control de armas “no es un problema de blanco o negro”, dice Geoffrey Skelley, analista independiente de las carreras del Senado para el Centro de Política de la Universidad de Virginia, “y supongo que para O’Rourke son buenas noticias, porque, si lo fuera (un problema de blanco o negro), seguramente tendría muchos problemas en un estado como Texas”.

Cruz, que busca un segundo mandato en el Senado de Estados Unidos, está apostando por los valores tradicionales, atacando a su oponente por sus posiciones respecto a las armas de fuego.

En un mitin reciente cerca de Houston, Cruz calificó las opiniones de O’Rourke sobre las armas como “completamente fuera de sintonía con los valores de la mayoría de los texanos”, criticando que O’Rourke defendiera “prohibir algunas de las armas de fuego más populares en Estados Unidos”.

La campaña de O’Rourke no respondió a las solicitudes de entrevistas de Reuters.

CAMBIO DE ACTITUDES

El apoyo a la regulación de las armas en los Estados Unidos ha experimentado vaivenes, pero en los últimos años las encuestas han reflejado un creciente apoyo a nivel nacional para leyes a favor de una regulación más estricta. En una encuesta realizada en octubre pasado por Gallup entre adultos estadounidenses, el 67 por ciento de los encuestados estaba a favor de leyes más estrictas que rijan la venta de armas, el porcentaje más alto desde 1993.

Una encuesta nacional de Reuters/Ipsos mostró este año un apoyo similar para el control de armas en Texas, y dos tercios de los adultos apoyaban regulaciones o restricciones “fuertes” o “moderadas” a las armas de fuego.

Sin embargo, una encuesta de la Universidad de Quinnipiac indicó en mayo que los votantes de Texas siguen divididos según el partido. Mientras que el 70 por ciento de los republicanos de Texas se oponía a unas leyes de armas más estrictas, según la encuesta, el 79 por ciento de los demócratas las apoyaban.

Para ganar en noviembre, O’Rourke necesitaría una masiva participación demócrata, según Skelley, y el tema de las armas podría contribuir a movilizar a la base del partido.

Ford O’Connell, estratega republicano y oriundo de Texas, es escéptico sobre si la mayoría de los propietarios de armas aceptarán el mensaje de O’Rourke.

“No creo que este tema ayude a O’Rourke”, dijo O’Connell. “Puede ayudar con su base, pero ayuda más a Cruz”.

Su posición sobre las armas definitivamente ha ayudado a Cruz con la recaudación de fondos. En este ciclo electoral, ha sido el principal receptor de donaciones de grupos que defienden el derecho a tener armas, recibiendo casi 42.000 dólares de estos activistas, de acuerdo con el Center for Responsive Politics.

‘PENDIENTE RESBALADIZA’ VS ‘SENTIDO COMÚN’

Cruz se empeña en defender los derechos de las armas en su campaña.

En el establecimiento Tin Roof BBQ, a las afueras de Houston, el republicano se burló de O’Rourke por presumir de la baja valoración que le da la Asociación Nacional del Rifle. Más tarde ese día, Cruz habló en su antigua escuela secundaria en Katy, cerca del instituto Santa Fe, donde 10 personas fueron asesinadas por una persona armada a principios de este año.

Allí, dijo que a los maestros con formación en el manejo de armas de fuego se les debe permitir tener un arma en las aulas.

“Lo primero que detiene a un tipo malo con una pistola es un tipo bueno con una pistola”, dijo, en unos comentarios que fueron recibidos con aplausos.

El mensaje republicano a favor de las armas resuena con Valerie Hernández, copropietaria de Double H Outfitters -un negocio de caza de ciervos y palomas cerca de San Antonio- y una más entre dos docenas de entusiastas de las armas en Texas a los que entrevistó Reuters.

“Es una pendiente resbaladiza”, dijo sobre la posición de O’Rourke sobre las armas. “Comenzará a quitarnos algunos derechos de armas y terminará quitándonos las armas”.

Ese tipo de crítica a O’Rourke es “absolutamente exagerada”, dijo Brian King, un cazador que posee rifles, escopetas y revólveres.

King, de 29 años, dijo que votó por Trump en las presidenciales de 2016, pero que se inclina por respaldar a O’Rourke este año. Dijo que, aunque no está a favor de la prohibición de armas de asalto, le preocupa más la seguridad en las escuelas y otros espacios públicos que el hecho de que se quiten armas a la gente.

“Estoy totalmente a favor de una reforma de las armas con sentido común”, dijo King.

Información de Tim Reid en Carrizo Springs, Texas, y James Oliphant en Katy, Texas; traducido por Tomás Cobos en la redacción de Madrid

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