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La comunidad internacional censura la nueva ley de seguridad china para Hong Kong

BRUSELAS/TOKIO, 30 jun (Reuters) - La Unión Europea expresó el martes su rechazo mientras que Reino Unido y Japón mostraron su preocupación después de que China aprobara una ley de seguridad nacional para Hong Kong que amenaza con introducir los cambios más drásticos para la antigua colonia británica desde su regreso a manos chinas.

La ley aprobada previamente en un acto meramente formal por la Asamblea Popular Nacional de China surge en respuesta a meses de protestas en favor de la democracia celebradas en Hong Kong, que tenía garantizadas libertades que no se disfrutaban en la China continental bajo la fórmula de “un país, dos sistemas”, acordado en su traspaso a manos chinas en 1997.

“Deploramos la decisión”, dijo el presidente del Consejo de la UE, Charles Michel, en una conferencia de prensa.

“Esta ley corre el riesgo de socavar gravemente el alto grado de autonomía de Hong Kong y de tener un efecto perjudicial en la independencia del poder judicial y el Estado de derecho”.

Las autoridades de Pekín y Hong Kong han afirmado en repetidas ocasiones que la ley está dirigida a unos pocos “alborotadores” de Hong Kong y que no afectará a sus derechos y libertades, ni a los intereses de los inversores.

A pesar de estas garantías, la Unión Europea ha advertido de las graves consecuencias de una ley que, según activistas democráticos, diplomáticos y algunas empresas, pondrá en peligro el estatus semiautónomo de Hong Kong y su papel como centro financiero mundial.

“Decidiremos cuidadosamente cómo responder”, dijo Ursula von der Leyen, la jefa de la Comisión Europea, quien añadió que el bloque está discutiendo posibles medidas de respuesta con “socios internacionales”, aunque sin dar detalles.

La semana pasada, el Parlamento Europeo instó al bloque a llevar a China a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, el más alto órgano jurídico de las Naciones Unidas, si seguía adelante con la ley.

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que China estaba socavando la autonomía de Honk Kong.

La líder de Hong Kong, Carrie Lam, se dirige por enlace de vídeo a la 44 sesión del Consejo de Derechos Humanos en la sede europea de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, el 30 de junio de 2020. REUTERS/Denis Balibouse

“Está claro que China no comparte nuestros valores: la democracia, la libertad y el Estado de derecho”, dijo Stoltenberg en un discurso durante un foro virtual. “Esto lo vemos en Hong Kong, donde la nueva ley de seguridad socava su autonomía”, dijo.

En Londres, el Ministro de Relaciones Exteriores británico Dominic Raab calificó la ley de un “paso grave”.

“Estamos profundamente preocupados por la información no confirmada de que Pekín ha aprobado la ley de seguridad nacional”, dijo Raab.

En Tokio, altos cargos del Gobierno calificaron la ley de “lamentable”, diciendo que socavaba la credibilidad de la fórmula “un país, dos sistemas”. [nL8N2E60GH]

“Seguiremos trabajando con los países interesados para tratar este asunto de manera apropiada”, dijo en una conferencia de prensa el secretario jefe del gabinete, Yoshihide Suga.

Japón también mantendrá una estrecha comunicación con Estados Unidos y China, ya que la estabilidad de los lazos entre las dos potencias mundiales son vitales para la seguridad regional y mundial, añadió.

“PROFUNDA PREOCUPACIÓN”

El ministro de Relaciones Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, dijo a la prensa que compartía la “profunda preocupación” de la comunidad internacional y el pueblo de Hong Kong por la medida.

El Gobierno de Taiwán dijo en un comunicado que la nueva ley “afectará de forma severa” la libertad, la democracia y los derechos humanos y que Taiwán continuaría ofreciendo ayuda al pueblo de Hong Kong.

“El Gobierno condena (la ley) enérgicamente y reitera su apoyo al pueblo de Hong Kong en su lucha por la democracia y la libertad”, dijo el portavoz del gabinete, Evian Ting.

“La medida afecta gravemente a la libertad, los derechos humanos y la estabilidad de la sociedad de Hong Kong.”

Las protestas del año pasado encontraron un amplio apoyo en la democrática Taiwán, reclamada por los chinos, que ha dado la bienvenida a ciudadanos que han llegado a la isla procedentes Hong Kong, esperando la llegada de más. [nL4N2DN09I]

La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, dijo estar “muy decepcionada” por la decisión de China, y añadió que la fórmula de “un país, dos sistemas”, que Pekín ha propuesto como base para la unificación con el continente, “no es factible”.

“Esperamos que el pueblo de Hong Kong continúe adhiriéndose a la libertad, la democracia y los derechos humanos que tanto aprecian”, dijo Tsai a los periodistas. [nL4N2DA2QP]

En defensa de la ley, la líder de Hong Kong apoyada por Pekín, Carrie Lam, instó a la comunidad internacional a respetar el derecho de China a salvaguardar la seguridad.

En un mensaje de vídeo dirigido al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Lam dijo que la ciudad de 7,5 millones de habitantes había quedado “traumatizada por la escalada de la violencia agitada por fuerzas externas”.

“Ningún Gobierno central podría hacer la vista gorda ante tales amenazas a la soberanía y la seguridad nacionales, así como ante los riesgos de subversión del poder del Estado”, dijo.

Información de Robin Emmott desde Bruselas, Guy Faulconbridge desde Londres, Stephanie Nebehay desde Ginebra, Chang-Ran Kim y Ju-min Park desde Tokio y Yimou Lee y Ben Blanchard desde Taipéi; escrito por Clarence Fernandez; editado por Robert Birsel; traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdansk

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