May 21, 2020 / 4:14 PM / 10 days ago

A FONDO-¿Podría hacer el coronavirus que los trabajadores de Amazon se sindiquen?

WASHINGTON, 21 may (Reuters) - El mes pasado, empleados de almacenes organizaron una huelga en Michigan para exigir condiciones de trabajo más seguras en sus instalaciones. También lo hicieron trabajadores de Nueva York, Illinois y Minnesota.

El ex empleado de Amazon, Christian Smalls, junto a otros manifestantes durante una protesta fuera de un almacén de Amazon en el distrito de Staten Island de Nueva York, EEUU, el 1 de mayo de 2020. REUTERS/Lucas Jackson

Estos y otros empleados de Amazon.com Inc en todo el país están aprovechando el coronavirus para exigir que la mayor empresa de venta minorista online ofrezca más tiempo de baja por enfermedad remunerada y cierre temporalmente los almacenes con infecciones para una limpieza profunda.

Empleados en al menos 11 estados este año han expresado su preocupación y han puesto en marcha acciones para denunciar supuestas deficiencias en sus centros de trabajo, acusaciones que la compañía ha negado.

Hay asociaciones y sindicatos que apoyan a estos trabajadores de Amazon y que están deseosos de tener presencia en el gigante de Seattle tras años de intentos fallidos de sindicar a sus trabajadores.

Reuters habló con 16 sindicatos y agrupaciones laborales que tienen como objetivo a Amazon. Entre ellas se encuentran organizaciones reconocidas como la Federación Estadounidense del Trabajo y el Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO), el Sindicato Internacional de Trabajadores del Comercio y la Alimentación Unidos (UFCW) y el Sindicato de Minoristas, Mayoristas y Grandes Almacenes (RWDSU), así como nuevos grupos de defensa de los trabajadores como Trabajadores de Almacenes por la Justicia y Athena, una coalición de grupos de justicia laboral y social que han criticado las prácticas de Amazon.

La mayoría de los sindicatos reconocieron el escaso potencial de organizar a empleados de Amazon utilizando tácticas tradicionales como la celebración de reuniones y las iniciativas para comprobar el interés de los trabajadores por afiliarse. Los obstáculos legales para la sindicación en los lugares de trabajo de la empresa y la organización de elecciones son muy grandes. Por ahora, según muchos grupos, están mostrando a los trabajadores cómo aprovechar la opinión pública para avergonzar a Amazon y que realice concesiones.

La estrategia demostró su eficacia en la campaña nacional “Lucha por los 15 dólares” con el fin de aumentar el salario mínimo. En los últimos años, organizaciones sindicales ayudaron a trabajadores de comercio minorista y de comida rápida a organizar protestas con gran repercusión mediática y a montar campañas en las redes sociales para llamar la atención sobre sus modestos salarios en un momento en que la economía estaba en auge.

Ciudades y estados como Seattle, San Francisco, California, Arkansas y Missouri aumentaron sus salarios mínimos, al igual que algunas grandes empresas estadounidenses, como Amazon, que atribuyeron sus aumentos salariales a la escasa mano de obra disponible, así como a la presión de parlamentarios y organizaciones laborales.

En los recientes esfuerzos laborales con la vista puesta en Amazon, las organizaciones están ayudando a los trabajadores a plantear peticiones en internet, a conectarse con representantes electos de la Administración, a ponerse en contacto con los medios de comunicación y a presentar quejas laborales ante la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos. Estas iniciativas plantean una presión pública sobre Amazon para que responda, según dijeron varios grupos, al tiempo que sienta las bases para que los sindicatos recluten a miembros en el futuro.

“Esperamos que haya más presión para la sindicalización cuando hayamos superado esto”, dijo Stuart Applebaum, presidente de la RWDSU.

Rachael Lighty, portavoz de Amazon, dijo que Amazon ya ofrece lo que estos grupos están solicitando: 15 dólares por hora o más para empezar, seguro médico y oportunidades de crecimiento profesional.

“Animamos a todos los interesados en los hechos a que comparen nuestro salarios y beneficios sociales, así como nuestra rapidez en la gestión de esta crisis, con la gestión de otros minoristas y de las principales empresas de todo el país”, dijo.

Un elemento central de la iniciativa de organización, según empleados de sindicatos, es el temor de algunos trabajadores de Amazon de primera línea a la propagación del coronavirus en los almacenes de la empresa.

Al menos 800 trabajadores de las 519 instalaciones de distribución de Amazon en Estados Unidos han dado positivo en las pruebas de COVID-19, según las cifras internas de la empresa recopiladas por Jana Jumpp, una empleada de los almacenes de Amazon en Indiana, que compartió las cifras con Reuters. Amazon envía mensajes de texto y llamadas automáticas a los empleados para alertarlos de casos positivos en sus instalaciones. Jumpp suma los casos mencionados en los mensajes que le envían los trabajadores de Amazon de todo el país.

Jumpp dice que es probable que el proceso informal que ha desarrollado no registre todos los casos. Ella y otros empleados dicen que Amazon no comparte un recuento de casos en cada centro ni proporciona las cifras a nivel nacional.

“No tenemos ni idea de cuántas personas están enfermas de verdad, ni cuántas se han hecho las pruebas o están en cuarentena”, dijo Jumpp en una reciente teleconferencia con medios de comunicación organizada por Athena, la coalición laboral.

Al menos seis trabajadores de Amazon han muerto a causa de COVID-19, lo que la empresa confirmó públicamente después de cada episodio.

Lighty, la portavoz de Amazon, no quiso revelar a Reuters el número total de empleados de Amazon que han dado positivo en las pruebas de coronavirus en Estados Unidos. Señaló que los esfuerzos de la empresa por poner en cuarentena a los trabajadores infectados están ayudando a frenar la propagación, y que las tasas de infección “están en los mismos niveles, o por debajo de ellos, que las comunidades en las que estamos operando en casi todas nuestras plantas”. Lighty no proporcionó datos que permitan verificar esta afirmación.

La mayoría de los empleados de Amazon están acudiendo a sus puestos de trabajo y la empresa “se opone a las acciones irresponsables de grupos laborales y otros en la difusión de información errónea y en la realización de afirmaciones falsas sobre Amazon”, según Lighty.

Lighty dijo que la salud y la seguridad de los empleados es la principal prioridad de la empresa. Amazon gastará más de 800 millones de dólares en la primera mitad del año en medidas de seguridad para COVID-19, dijo la portavoz.

Durante la última década, Amazon ha aniquilado a competidoras minoristas de tiendas físicas, algunas de ellas con presencia sindical, al tiempo que ha evitado con éxito varios intentos de sus propios empleados por organizarse. Ante el duro impacto de los confinamientos en los comercios minoristas, Amazon está preparada para salir de la crisis de COVID-19 más fuerte que nunca.

La compañía registró unas cifras de ventas récord en el primer trimestre, de 75.500 millones de dólares, un 26% más que en el mismo período del año anterior, ya que muchos clientes confinados en sus hogares han recurrido a sus servicios. La cotización ha subido un 35% desde el comienzo del año.

Amazon tenía casi 600.000 empleados en Estados Unidos en 2019, según su último informe anual, lo que la convierte en una de las empresas que más empleo genera en el país.

En 2019, el 10,3% de los trabajadores de Estados Unidos estaban afiliados a sindicatos, por debajo del 20,1% de 1983, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos.

Más de 33 millones de trabajadores estadounidenses han solicitado el subsidio de desempleo en las últimas semanas, un panorama de paro elevado que pone a las empresas en una posición de fuerza aún mayor frente a los aspirantes a conseguir un trabajo. Aun así, algunos expertos laborales creen que el coronavirus ofrece a los sindicatos la mejor oportunidad en décadas para avanzar en Amazon.

“Los temas de justicia y seguridad en el trabajo suelen ser los argumentos más poderosos para organizar a los trabajadores”, dice Alex Colvin, profesor de relaciones laborales de la Universidad de Cornell. “Son la razón más fuerte por la que los trabajadores quieren representación”.

Colvin señaló que los sindicatos han recurrido a las relaciones públicas como una herramienta para presionar a las empresas, ya que los mecanismos de protección de los trabajadores como “la negociación colectiva y la aplicación de los derechos laborales se han debilitado”.

COMBATIENDO A LOS SINDICATOS

Amazon se ha resistido a la sindicación de su plantilla desde su fundación en 1994. Derrotó los esfuerzos de sindicación en Seattle en 2000 y en Delaware en 2014 por un amplio margen.

En las últimas semanas ha despedido al menos a cuatro trabajadores en tres estados que habían criticado públicamente a la empresa y estaban involucrados en la organización de los empleados.

Lighty dijo que Amazon tiene “tolerancia cero” para las represalias. Estos trabajadores no fueron despedidos por hablar públicamente sobre las condiciones de trabajo o la seguridad, sino por violar políticas como el distanciamiento físico, dijo.

Entre los despedidos se encontraba Emily Cunningham, una activista de Amazon Employees for Climate Justice, una organización con sede en Seattle que adquirió visibilidad por presionar a la empresa a hacer más para luchar contra el calentamiento global. Recientemente había hecho circular una petición en la que pedía medidas como la mejora de las bajas por enfermedad e instaba a todos los empleados a acordar un día en abril para llamar diciendo que estaban enfermos a fin de protestar por las condiciones de trabajo en los almacenes.

“Hay mucha frustración sobre la forma en que Amazon está gestionando el tema de la seguridad en el lugar de trabajo”, dice Cunningham. La exempleada dice que ha estado en contacto con la AFL-CIO sobre la baja por enfermedad, y un afiliado local del sindicato MLK Labor ha ofrecido apoyo para continuar la lucha sobre las condiciones de trabajo. MLK Labor confirmó que está trabajando con los empleados que Amazon despidió en Seattle.

La secretaria tesorera de la AFL-CIO, Elizabeth Shuler, dijo que el sindicato está utilizando la pandemia para movilizar a los trabajadores de Amazon en la sede de la empresa y conseguir el apoyo de autoridades electas. Amazon tenía más de 53.000 empleados en Seattle en 2019.

“El patio trasero de Amazon es Seattle, y ese es un foco importante para nosotros en términos de cómo canalizar la energía, el coraje, el activismo que ya estamos viendo allí y convertirlo en un movimiento real”, dijo.

La portavoz de Amazon dice que la empresa ha escuchado las quejas y ha implementado más de 150 medidas para mejorar la seguridad de los trabajadores.

La empresa también está emitiendo anuncios televisivos de agradecimiento a los trabajadores de sus almacenes. El fundador de Amazon, Jeff Bezos, se presentó en abril en un centro de distribución de Texas y se reunió con los trabajadores para mostrarles su apoyo.

NUEVO ENFOQUE

Sin embargo, el aumento constante del número de infecciones en los almacenes ha provocado más protestas.

El trabajador de Amazon Mario Crippen lideró un paro el 1 de abril en un almacén de Michigan para protestar por la supuesta falta de transparencia de la compañía sobre el número de infecciones. Dijo que unos 40 trabajadores participaron en la acción en el complejo de Romulus, unos 39 kilómetros al suroeste de Detroit.

Amazon cuestiona esa cifra, y afirma que menos de 15 personas participaron en la iniciativa.

Crippen contó con la ayuda de la organización laboral United for Respect, que le enseñó a atraer la atención de los medios de comunicación sin ser despedido y a utilizar las redes sociales para conseguir más partidarios. La organización también ofreció ayuda legal de abogados en caso de que fuera despedido.

Crippen, de 26 años, cuyo trabajo es almacenar productos, dijo a Reuters que se sentía respaldado.

Dice que al menos 25 trabajadores del almacén de Romulus han dado positivo, según cifras recopiladas por los empleados del centro. Crippen dice que algunos trabajadores quieren que se cierre la planta para su limpieza, y tienen previsto seguir protestando por las condiciones de trabajo mientras exploran la idea de trabajar estrechamente con las agrupaciones laborales y sindicatos en el futuro.

La portavoz de Amazon no hizo comentarios sobre la protesta de Romulus, el número de casos en el centro o la decisión de la compañía de no cerrar la planta. Dijo que la decisión de Amazon de llevar a cabo el cierre de un edificio para su limpieza profunda depende de varios factores, incluyendo la consulta con las autoridades sanitarias y los expertos médicos.

Una portavoz del Departamento de Trabajo de Michigan dijo que la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Michigan (MIOSHA), recibió quejas de los empleados sobre el emplazamiento de Romulus y envió una carta a Amazon enumerando los pasos que la compañía “podría tomar para corregir los peligros”. Ni la portavoz ni la MIOSHA proporcionaron más información.

Lighty. la portavoz de Amazon, no hizo comentarios sobre los detalles de la carta.

Algunas organizaciones laborales están instruyendo a los trabajadores sobre cómo presentar dichas quejas de seguridad. También están usando Facebook Live, publicaciones de Instagram, chats de Telegram y mensajes de WhatsApp para compartir otras tácticas con los empleados de Amazon.

En Whole Foods, una cadena de supermercados propiedad de Amazon, varios empleados actuales y antiguos han estado usando Telegram para agrupar a sus compañeros de trabajo en todo el país con el fin de hacer campaña a favor de la ampliación de la baja por enfermedad remunerada y el cierre temporal de establecimientos con casos confirmados de COVID-19.

“El primer paso es preguntar qué harán si nuestro establecimiento da positivo. Luego formar un comité. Planificar acciones. Documentar. Llama al gobierno”, escribió uno de los trabajadores, que confirmó el envío del mensaje y discutió la estrategia con Reuters bajo la condición del anonimato. Este empleado dijo que el grupo se ha duplicado hasta alcanzar los 400 miembros desde que comenzó la pandemia. Reuters no pudo confirmar de forma independiente el incremento de miembros.

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Este trabajador y otros están colaborando con el Sindicato Internacional de Trabajadores del Comercio y la Alimentación Unidos (UFCW), y trabajan bajo el nombre de “Whole Worker’s National Organizing Committee”.

El presidente de la UFCW, Marc Perrone, dijo que el sindicato no se está centrando actualmente en la estrategia tradicional de hacer que los empleados firmen tarjetas y se hagan miembros.

“Ahora mismo... se trata de mostrar a los trabajadores el valor que ofrecemos y lo que podemos hacer por ellos”, dijo.

Información de Nandita Bose en Washington y Krystal Hu en Nueva York, información adicional de Jeffrey Dastin en San Francisco; editado por Vanessa O'Connell y Marla Dickerson; traducido por Tomás Cobos

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