April 2, 2020 / 12:29 PM / 2 months ago

ENFOQUE-En plena lucha contra el virus, los sindicatos médicos españoles ponen el grito en el cielo

MADRID, 2 abr (Reuters) - Cuando se registró el primer caso de coronavirus en España el 31 de enero —un turista alemán en La Gomera, en las Islas Canarias— no parecía haber motivos de preocupación.

FOTO DE ARCHIVO: Un mantero, miembro de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes y de la marca Top Manta, posa en un taller de costura donde se confeccionan batas y máscaras para los hospitales catalanes del barrio del Raval, mientras continúa el brote de coronavirus, en Barcelona, España, el 28 de marzo de 2020. REUTERS/Nacho Doce

“Creemos que España no va a tener más allá de algún caso diagnosticado”, dijo entonces a la prensa Fernando Simón, el director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Ahora, el COVID-19, la enfermedad respiratoria causada por el virus, ha matado a más personas en España que en China, donde surgió el primer brote.

La pandemia ha desbordado el sistema sanitario y ha empujado a quienes se enfrentan al virus a reclamar más y mejores equipos de protección.

Los médicos y enfermeros españoles, que han difundido imágenes en las que se los ve cortando bolsas de plástico para usarlas como material de protección, afirman que su situación es peor que la de muchos de sus colegas de otros países.

Más de 15.000 de ellos han caído enfermos o se han tenido que poner en cuarentena y no pueden ayudar a los pacientes. El conjunto del personal sanitario incapacitado por el virus representa un 14,7% del total de casos confirmados en España, según informó una portavoz del Ministerio de Sanidad. Un sindicato médico ha dicho que la concentración es mayor en Madrid —un 21%—, el epicentro del brote en el que han muerto en el país más de 10.000 personas, con más de 110.000 infectados.

El personal sanitario de Italia, por ejemplo, concentra algo menos del 10% de los casos de COVID-19 registrados, si bien algunos científicos dicen que los datos no son directamente comparables ya que es posible que no se estén haciendo pruebas al personal médico al mismo ritmo.

En una población de Cataluña, hasta uno de cada tres miembros del personal sanitario ha quedado fuera de combate tras haberse infectado o puesto en cuarentena.

Televisiones españolas y redes sociales han difundido imágenes tomadas con teléfonos móviles en las que se ven pacientes con botellas de oxígeno apelotonadas en los pasillos de los hospitales, algunos descansando directamente en el suelo.

En España, los sindicatos que representan al personal sanitario están tomando medidas. Han presentado denuncias en al menos 10 de las 17 comunidades autónomas españolas pidiendo a los jueces que obliguen a las autoridades a proporcionar material protector en 24 horas de acuerdo con lo prescrito en la legislación de prevención de riesgos laborales, según informó una portavoz de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM). El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña rechazó el martes el plazo de 24 horas, si bien señaló que las autoridades deben proporcionar medidas de protección tan pronto como lleguen los equipos.

El Ministerio de Sanidad dijo que siempre ha actuado de acuerdo con las orientaciones de los científicos, siguiendo las recomendaciones de expertos y tomando medidas basadas en una evaluación exhaustiva de la situación en cada momento. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, dijo que el mercado de material sanitario estaba desbordado, pero que así y con todo el martes el Ministerio había logrado mantener la continuidad del suministro de material sanitario.

“La labor de nuestros sanitarios es ejemplar. (...) Nos sentimos muy orgullosos”, dijo Illa en rueda de prensa.

Al igual que en Italia, la gestión de los servicios sanitarios en España está delegada a las entidades regionales. El Gobierno central tomó el control tras declarar el estado de alarma el 14 de marzo, tras lo cual las autoridades están tratando de contratar a miles de personas de refuerzo. Pero el Ministerio de Sanidad, al igual que el resto de instituciones a nivel mundial, ha tenido dificultades para conseguir suministros.

“No es normal la explosión de casos que ha habido en España, que hemos superado a Italia y todo (...), obedece a que se ha gestionado muy mal desde el principio”, dice Tomás Toranzo, presidente de la CESM, cuyos miembros están presentando las denuncias. “(La amenaza del coronavirus) se minusvaloró, se trató como una gripe sin problemas, parecía que esto sólo iba a afectar a unas pocas personas mayores”, dice.

CONSEJO IGNORADO

Los sindicatos médicos dicen que sus miembros fueron ignorados. En febrero ya había signos de que el virus se estaba extendiendo, según dice Ángela Fernández, cirujana madrileña y subsecretaria del sindicato médico AMYTS.

Fernández dice que los médicos de los principales hospitales de Madrid detectaron un grupo de casos de neumonía inusualmente graves que no se correspondían con el final de la temporada de gripe, similares a los que los médicos chinos habían registrado con el nuevo coronavirus. Pero los estrictos protocolos del Ministerio de Sanidad que limitan las pruebas impidieron que otros médicos de todo el país pudieran hacerlas.

El Ministerio de Sanidad tardó hasta el 11 de marzo en permitir que los médicos hicieran pruebas a las personas con síntomas leves. Esta falta de anticipación se extendió por todo el mundo.

Trabajadores sanitarios españoles, una decena de los cuales fueron entrevistados por Reuters, dicen que también son vulnerables de otras maneras.

A mediados de febrero, Jesús García Ramos, representante de salud y seguridad del sindicato de enfermeros de Madrid, SATSE Madrid, dijo haber pedido a las autoridades sanitarias regionales formación adicional para atender a los pacientes con coronavirus. Una cosa que querían aprender: cómo quitarse el equipo de protección sin infectar al portador.

Dijo que tuvieron que transcurrir 10 días hasta que comenzaran las primeras sesiones de formación el 25 de febrero, fecha en que Madrid informó de su primer caso. En otros hospitales de Madrid, la formación no comenzó hasta la primera semana de marzo, añadió García Ramos. Para entonces, el número de casos en todo el país había saltado de varias decenas a cientos de ellos.

La Comunidad de Madrid no respondió a las solicitudes de comentarios de la agencia Reuters.

IMPERMEABLES Y GORROS DE DUCHA

Un médico de Barcelona afirmó que también ha sido ignorado.

Josep Maria Puig, que trabaja en el Hospital del Mar de Barcelona, dice haber venido sugiriendo a los responsables sanitarios de Cataluña desde finales de febrero que consideren la posibilidad de convocar a personal jubilado y de construir hospitales improvisados. Las autoridades tardaron un par de semanas en actuar, demasiado tiempo en su opinión.

Puig, que también es secretario general del sindicato Metges de Catalunya, el mayor sindicato de médicos catalán, afirma que España ha perdido un tiempo crucial y “fracasado espectacularmente” en la entrega de equipos de protección individual (EPI) a sus propios trabajadores sanitarios, a pesar de la lección en tiempo real ofrecida por Italia: “Italia nos llevaba 10 días de ventaja, lo que debería habernos permitido ver hacia dónde podían dirigirse las cosas”.

Un portavoz de la Consejería de Sanidad de Cataluña no respondió a las solicitudes de comentarios de Reuters.

El 18 de marzo, el Gobierno de España emitió un documento que proponía “estrategias alternativas” para el personal que ha de hacer frente a la escasez de material. Adaptando las pautas de un documento similar redactado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, decía que el personal que carezca de máscaras suficientes cuenta con cinco opciones, incluidas su reutilización o el suministro selectivo al personal con mayor riesgo de infección. También proponía diferentes tipos de delantales médicos y guantes que podrían ser utilizados.

Algunos enfermeros se han visto obligadas a improvisar, confeccionando ropa protectora con bolsas de basura, gorros de ducha o impermeables de un parque de atracciones de Madrid.

En la ciudad de Igualada, a una hora en coche al norte de Barcelona, un portavoz del Gobierno regional dijo que alrededor de un tercio de los 1.000 empleados de hospital local, todos los cuales han sido examinados, han tenido que ponerse en cuarentena, ya sea porque presentaban síntomas o por haber estado en contacto con personas que podrían estar infectadas con el coronavirus.

Un total de 98 personas ha muerto en Igualada a causa del virus, mientras que de los más de 600 infectados, 154 son trabajadores sanitarios, según la Consejería de Sanidad catalana.

El 12 de marzo Igualada se convirtió en el primer municipio de España en quedar totalmente confinado, siguiendo el ejemplo de la región italiana de Lombardía. Sólo quienes prestan servicios esenciales pueden entrar o salir de la ciudad.

“PELÍCULA DE TSUNAMI”

En Alicante, en la Comunidad Valenciana, el doctor Víctor Pedrera dijo que el 5 de marzo pidió a la dirección de su centro de salud y a la autoridad sanitaria regional que cancelaran todas las citas médicas no esenciales para prepararse para la pandemia.

La petición fue ignorada, dijo.

“Sentí una impotencia total. Cada vez venía más gente con síntomas respiratorios a las consultas y no se estaban haciendo test de detección a nadie”, dijo. “Era una ola que se veía venir. Como en las películas de tsunami, que ves la ola que viene y nadie está haciendo nada”.

No fue hasta más de dos semanas después de la petición de Pedrera cuando su clínica suspendió totalmente las citas no esenciales, dijo.

La autoridad sanitaria valenciana dijo haber recomendado a los hospitales que establecieran citas virtuales desde principios de marzo, asegurando que siempre se había actuado para minimizar el riesgo para la población.

Slideshow (4 Images)

Las infecciones de los trabajadores sanitarios han seguido aumentando.

El lunes, Fernando Simón dio positivo en el test de coronavirus.

El Ministerio de Sanidad dijo que Simón no estaba disponible para hacer comentarios ya que se había puesto en cuarentena. Aun así, el martes se conectó por vídeo a la conferencia de prensa diaria del Gobierno para actualizar con los últimos datos sobre la evolución del brote. “(Me siento) muy bien, dormir un poco me ha sentado bien. Tengo que mantener la cuarentena incluso dentro de mi casa. Estoy en mi habitación y no salgo de ella. Pero siento que no sea igual para todos, afortunadamente yo me encuentro muy bien ahora mismo”, dijo Simón.

Información de Emma Pinedo desde Madrid y Joan Faus desde Barcelona; información adicional de Sonya Dowsett desde Madrid y James Mackenzie desde Milán; escrito por Andrew Marshall; editado por Sara Ledwith; traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdansk

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below