November 11, 2019 / 10:51 AM / a month ago

Los socialistas buscan formar gobierno; Rivera abandona la política

MADRID, 11 nov (Reuters) - El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, presentó el lunes su dimisión como presidente de la formación naranja y renunció a su escaño en el Congreso de los Diputados tras el batacazo en las elecciones generales del domingo, lo que podría facilitar el camino para un gobierno liderado por los socialistas tras unos comicios que dieron como resultado otro parlamento fragmentado.

FOTO DE ARCHIVO: El presidente en funciones del Gobierno español y líder del Partido Socialista Obrero (PSOE), Pedro Sánchez, gesticula mientras habla durante un acto de clausura de la campaña electoral antes de las elecciones generales, en Alcalá de Henares (Madrid), España, el 8 de noviembre de 2019. REUTERS/Sergio Pérez/File Photo

Los socialistas dijeron que actuarían rápidamente para formar un gobierno después de obtener el mayor número de escaños, aunque quedaron todavía más lejos de la mayoría parlamentaria al perder tres diputados respecto a las elecciones anteriores de abril.

“Lo importante es el compromiso del PSOE para articular esta realidad compleja y garantizar un Gobierno de carácter progresista lo antes posible”, dijo el secretario de organización del PSOE y ministro de Fomento en funciones José Luis Ábalos, quien expresó su esperanza de que Sánchez pueda asumir el cargo antes de fin de año.

El líder de los socialistas, el presidente del gobierno en funciones Pedro Sánchez, había convocado nuevas elecciones con la esperanza de que estas rompiesen el estancamiento político que se produjo tras no lograr acordar una alianza con el partido de izquierdas, Unidas Podemos.

Un electorado español polarizado no otorgó escaños suficientes ni a los partidos de derecha ni a los de izquierda para gobernar con mayoría tras las elecciones del domingo, las cuartas en España desde 2015.

Sin embargo, el resultado -que tuvo como tenso telón de fondo los disturbios en Cataluña tras la sentencia del procés- dio un fuerte empujón al partido de extrema derecha Vox y fragmentó todavía más la escena política en España.

Los socialistas descartaron inmediatamente una gran coalición con el conservador Partido Popular (PP), que terminó en segundo lugar.

Pero la renuncia de Albert Rivera -cuyo partido Ciudadanos se desplomó hasta los 10 escaños de los 57 en abril, mientras que Vox saltó de 24 a 52- podría echar una mano a Sánchez.

Rivera adoptó una postura de línea dura sobre Sánchez después de las elecciones de abril, pero otros miembros de su partido están más abiertos a la cooperación.

“Es el momento de unir a los españoles y los lideres políticos pueden dividir o buscar lo que los unen para intentar tender puentes”, dijo un Rivera visiblemente emocionado en su discurso de dimisión.

EL PAÍS NECESITA GOBIERNO

El ascenso de Vox, que en abril se convirtió en el primer partido de extrema derecha en conseguir más de un diputado desde que terminara el régimen fascista del general Francisco Franco con su muerte en 1975, también podría hacer reflexionar a la izquierda.

El socialista Ábalos descartó otras elecciones porque significaría “un fracaso institucional” y dijo que Sánchez comenzaría a llamar a otros líderes políticos desde el lunes, señalando a Ciudadanos como un posible aliado.

Para ser investido presidente del gobierno en una primera votación en el Congreso, Sánchez necesitaría la mayoría absoluta de la cámara, lo que implicaría el apoyo de los partidos de izquierda Unidas Podemos y Más País, así como de Ciudadanos y de varios partidos regionales no separatistas.

Sin embargo, una votación en una segunda vuelta sólo requeriría una mayoría simple y le bastaría tener una serie de abstenciones y más votos a favor que en contra para ser presidente.

El mercado apenas reaccionó al resultado de las elecciones, ya que la cuarta economía del euro sigue creciendo claramente por encima de la media del bloque.

Sin embargo, el pesimismo se ha adueñado de muchos votantes.

“Ha sido una batacazo pero para todos. Incluyendo a la población, porque estamos en las mismas de antes, igual o peor. A mi gusto bastante peor: hay dos bloques y los dos bloques están exactamente igual”, dijo Lola, una funcionaria de 62 años.

EL TEMA CATALÁN LATENTE

La crisis catalana volvió a escena tras las elecciones con medio millar de manifestantes independentistas bloqueando la frontera terrestre con Francia, una importante ruta de camiones en la que el tráfico se vio interrumpido el lunes.

Los organizadores dijeron que su objetivo era hacer un llamamiento a la comunidad internacional “para hacer entender a España que el único camino es sentarse a hablar”. [nL8N27R2RA]

Cataluña se ha visto sacudida por protestas masivas desde que a mediados de octubre se impusieran largas penas de prisión a nueve líderes separatistas por su intento fallido de conseguir la independencia en 2017, situando la deriva secesionista en el foco de los electores.

Uniéndose a la ola nacionalista que se ha vivido en otras partes de Europa, Vox ha sacado provecho de una oposición vehemente contra el secesionismo catalán, pero también de su postura contraria a la inmigración.

A pesar del auge de los ultraderechistas, el equilibrio de fuerzas entre izquierda y derecha ha variado poco desde las elecciones de abril.

El PP, que se alternó en el poder con los socialistas durante décadas después de la muerte de Franco, se recuperó del resultado decepcionante de abril consiguiendo 88 escaños.

Sánchez podría necesitar al menos el apoyo tácito del PP, que rechazó abstenerse en la investidura del líder socialista después de las elecciones de abril, si quiere mantenerse en el Palacio de la Moncloa.

El secretario general de los populares, Teodoro García Egea, dijo el lunes a Onda Cero que Sánchez no había pedido la abstención de los conservadores. “Sánchez no nos ha pedido que nos abstengamos, pero aunque lo hiciera no se lo daríamos porque no nos fiamos de él”, dijo.

Por su parte, el líder de Vox, Santiago Abascal, dijo el lunes que la formación ultraderechista no apoyará ningún gobierno integrado por los socialistas. “No vamos a permitir ni por acción ni por inacción un gobierno formado por el PSOE”.

Miguel-Anxo Murado, un analista político independiente, dijo que Sánchez tampoco ha conseguido suficientes escaños como para conseguir el apoyo de las fuerzas de izquierda sin que haya una coalición de por medio.

“No ha ganado nadie”, dijo Murado a Reuters. “El mayor triunfo ha sido para Vox, pero esto no les da ningún poder... No es suficiente para que el bloque de derechas forme Gobierno”.

Información de Isla Binnie, Elena Rodríguez, Paola Luelmo, Emma Pinedo, Jesus Aguado, Clara-Laeila Laudette y Jessica Jones; escrito por Andrei Khalip e Isla Binnie; editado por John Stonestreet; editado en español por Andrea Ariet y Jose Elías Rodríguez

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