November 23, 2007 / 12:08 PM / 12 years ago

El presidente libanés llama al Ejército al no elegirse sucesor

BEIRUT (Reuters) - El presidente de Líbano, Emile Lahoud, pidió el viernes al Ejército que se haga cargo de la seguridad del país, después de que la rivalidad política bloqueara la elección de su sucesor, pocas horas antes de que expire su mandato.

El presidente de Líbano, Emile Lahoud, pidió el viernes al Ejército que se haga cargo de la seguridad del país, después de que la rivalidad política bloqueara la elección de su sucesor, pocas horas antes de que expire su mandato. Imagen de un tanque del Ejército cerca de la sede del Parlamento en el centro de Beirut el 23 de noviembre. REUTERS/ Sharif Karim

El Parlamento libanés no aprovechó su última oportunidad para elegir a un jefe de Estado antes de que el mandato del presidente prosirio terminase a medianoche (22:00 GMT).

El presidente del Parlamento, Nabih Berri, líder de la oposición chií, convocó una nueva sesión parlamentaria para el 30 de noviembre.

Esta situación deja al país en un vacío político que muchos temen pueda desembocar en violencia.

En un comunicado leído en su nombre, Lahoud calificó de ilegítimo al Gobierno del primer ministro, el proocidental Fouad Siniora. La Constitución estipula que el gobierno debe asumir las tareas presidenciales hasta que se elija a un jefe de Estado.

“Los peligros de un estado de excepción existen”, dijo, aunque varios expertos indicaron que esto no supone una declaración completa del estado de excepción.

“(El presidente) confía al Ejército la autoridad de mantener la seguridad en todo el territorio libanés y pone a todas las Fuerzas Armadas a su disposición con efecto el 24 de noviembre”, agregó en el comunicado.

Una fuente gubernamental afirmó que la decisión es inconstitucional e inútil. El gabinete ha reiterado que asumirá los poderes presidenciales hasta la elección de un nuevo presidente. El Ejército por su parte dijo que no iba a hacer comentarios sobre el comunicado de Lahoud.

Este cargo está reservado por la Constitución a un cristiano maronita, de acuerdo con el sistema de reparto de poder, según el cual el presidente es un musulmán suní y el presidente del Parlamento un musulmán chií.

Lahoud, ex jefe del Ejército, lleva nueve años como presidente. Su mandato de seis años se extendió tres años más en 2004 a petición de Siria, el poder dominante en Líbano.

La disputa es entre la mayoría parlamentaria antisiria, dirigida por el hijo del asesinado ex primer ministro suní Rafik al Hariri, y la alianza de la oposición dirigida por el movimiento chií Hezbolá, apoyado por Siria e Irán. En ambos bandos hay partidos cristianos.

Si no surge pronto un candidato de consenso, el país podría acabar a la deriva y sin administraciones, como al final de la guerra civil de 1975-90. No obstante, los dirigentes de ambas partes han mostrado su compromiso con la estabilidad y la paz.

Estados Unidos y sus aliados en Líbano culpan a Siria del estancamiento. Hezbolá y sus socios cristianos dicen que el bloque mayoritario quiere mantenerles apartados de su derecho a compartir el poder y acusan a Washington de pretender controlar Líbano.

/Por Laila Bassam/

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