19 de mayo de 2011 / 13:09 / en 7 años

RESUMEN-BCE trata de evitar reestructuración de la deuda griega

Por Noah Barkin y Sakari Suoninen

BERLÍN/FRÁNCFORT, Alemania, 19 may (Reuters) - El Banco Central Europeo ha aumentado las apuestas en su intento de evitar una reestructuración de la deuda griega, y ha dicho a los gobiernos de la eurozona que se negarán a aceptar bonos griegos como garantía en caso de que decidieran finalmente llevarla a cabo.

Los economistas, sin embargo, han mostrado sus dudas respecto a si la institución financiera con sede en Fráncfort cumpliría su amenaza, y la consideraron una baza negociadora diseñada para frenar el impulso hacia una cierta forma de reestructuración.

Los bancos griegos dependen del sistema de garantías para financiarse, por lo que negarse a aceptar bonos del gobierno como garantía supondría paralizarlos de hecho.

La advertencia provino del miembro del consejo ejecutivo del BCE Jürgen Stark en una conferencia en Atenas el miércoles, aunque los mercados se aferraron a estas declaraciones el jueves después de que un diario alemán publicara que el presidente del banco, Jean-Claude Trichet, hizo una amenaza similar en un encuentro a puerta cerrada celebrado el lunes en Bruselas.

Responsables del banco llevan semanas advirtiendo de que una reestructuración de la deuda tendría consecuencias catastróficas para la eurozona, pero esta semana han aumentado el tono, después de que el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, sugiriera que están abiertos a una ampliación voluntaria de los vencimientos de los bonos de deuda griegos.

“Para el BCE, según nuestras obligaciones estatutarias, una reestructuración de la deuda socavaría la idoneidad de los bonos públicos griegos como garantías”, manifestó.

“Esto significa que una reestructuración de la deuda haría imposible que se siguiera con la provisión de grandes cantidades de liquidez del banco central al sistema bancario de Grecia”.

Estas declaraciones, y una noticia publicada en el Financial Times Deutschland de que Trichet emitió la misma advertencia a los ministros de finanzas de la eurozona en un encendido encuentro celebrado el lunes, pesaron sobre el euro, que cotizaba a 1,4235 dólares.

El coste de asegurar la deuda griega contra el impago también subió, al igual que el diferencial entre los bonos griegos a 10 años y los alemanes de referencia, hasta cerca del récord máximo.

¿AMENAZA HUECA?

El BCE ha advertido repetidamente de las consecuencias de la reestructuración y sus integrantes han sido igualmente contundentes en cuanto a la idea de la llamada “reestructuración suave” o “redefinición” (“reprofiling”), en la que a los acreedores se les pediría que cambiaran voluntariamente sus bonos por otros con un mayor vencimiento.

Más allá del impacto sobre el área de la moneda única, el FMI también puede estar preocupado sobre los efectos sobre su propia contabilidad. Ha comprado unos 40-50.000 millones de euros en bonos soberanos griegos como parte de su polémico programa de compra de bonos, y tiene una exposición indirecta de decenas de miles de millones de euros en Grecia que ya ha aceptado como garantías para sus operaciones de préstamo.

Según los economistas, sin embargo, no importa cuánta sea la oposición del BCE a la reestructuración, en último término tendrá problemas para aplicar un mayor rigor en lo que se acepta como garantía, porque las consecuencias para Grecia y toda la eurozona serían desastrosas.

“Asumamos que llegamos a una situación en la que los bancos griegos tienen que cambiar todas sus garantías a corto plazo”, dijo Gilles Moec, economista del Deutsche Bank. “La convulsión que se produciría en el sistema bancario griego tendría consecuencias para el resto de Europa”.

“En el fondo, el BCE probablemente sabe que algo tiene que pasar, pero quiere que sea lo más moderado posible”.

El banco ha seguido aceptando deuda pública griega e irlandesa como garantía en sus operaciones de liquidez sin tener en cuenta sus calificaciones crediticias, y podría aceptar voluntariamente bonos canjeados con vencimientos extendidos.

“Creo que están peleando sucio para comprar tiempo”, dijo Frederik Ducrozet, economista de Crédit Agricole.

“Creo que seguirán con la línea dura de momento, y quizá en tres o seis meses, si Grecia no cumple sus objetivos, entonces el BCE empezará a cambiar su comunicación”, agregó.

El miércoles, el Fondo Monetario Internacional advirtió a Grecia de que su programa de ajuste fiscal podría “descarrilar” si no acelera las reformas. Se espera que la deuda soberana griega alcance casi 350.000 millones de euros a finales de 2011, el 154 por ciento de su Producto Interior Bruto.

Muchos economistas dicen que la reestructuración de la deuda es inevitable, pero los gobiernos europeos han prometido no imponer pérdidas a los inversores privados antes de mediados de 2013, cuando empezarán a añadir cláusulas de Collective Action Clauses (CACs) a la deuda que emitan.

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below