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Los líderes europeos coinciden: no están listos para firmar un plan de recuperación

BRUSELAS, 19 jun (Reuters) - Los líderes de la Unión Europea acordaron el viernes que es necesario tomar medidas urgentes para sacar a sus economías afectadas por el coronavirus de la recesión más profunda desde la Segunda Guerra Mundial, pero no lograron avanzar hacia un plan de estímulo que lleva abriendo profundas divisiones en el bloque desde hace semanas.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y el primer ministro de Croacia, Andrej Plenkovic, durante una conferencia de prensa celebrada tras la cumbre europea celebrada por videoconferencia en Bruselas, Bélgica, el 19 de junio de 2020. Olivier Hoslet/Pool via REUTERS

Los 27 países de la UE evitaron entrar en amargas disputas en una cumbre celebrada por videoconferencia de unas cuatro horas de duración, tras la cual acordaron reunirse en persona a mediados de julio para seguir negociando y tratar de acordar un presupuesto a largo plazo para el bloque junto a un paquete de ayudas por un valor total de 1,85 billones de euros.

“Los líderes han acordado por unanimidad que la gravedad de esta crisis justifica una respuesta común ambiciosa”, dijo a la prensa Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Previamente, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, había advertido a los líderes europeos que la economía de la Unión se dirige hacia una “caída drástica” debido a la crisis del coronavirus y que sus efectos completos en el mercado laboral todavía no se han dejado notar.

Los Estados miembros de la UE están debatiendo un presupuesto comunitario para el periodo 2021-27 de unos 1,1 billones de euros, así como una propuesta de la Comisión Europea de pedir prestado al mercado 750.000 millones de euros para ayudar a reactivar las economías más afectadas por el coronavirus, en particular Italia y España.

Con más de 100.000 muertos por causa de la COVID-19, la UE necesita demostrar ahora su solidaridad después de meses de disputas que han mermado la confianza pública en el grupo y han puesto en peligro su posición global tras el varapalo del Brexit.

UNA CUMBRE “NO ESPECIALMENTE ÚTIL”

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su impaciencia ante la falta de progresos de un proceso de negociación que, según fuentes europeas, podría prolongarse hasta agosto, ante lo cual exigió la pronta adopción de un acuerdo.

“Cuanto más tiempo perdamos, más profunda será la recesión”, escribió en su cuenta de la red social Twitter.

Sin embargo, el primer ministro sueco Stefan Lofven dijo que los Estados miembros siguen “bastante alejados los unos de los otros”. Aunque todo el mundo quiere firmar un acuerdo durante el verano, el Lofven dijo no estar seguro de que esto sea posible.

Los países del norte de Europa, fiscalmente austeros, y el llamado “Club Med” de los países del sur, más endeudados, están divididos en cuanto al tamaño y las condiciones del fondo de recuperación, que la Comisión sugiere que se divida a razón de dos tercios de subvenciones no reembolsables y un tercio de préstamos.

Los Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Austria, los conocidos como “Cuatro Frugales” (“Frugal Four”), dicen que el fondo es demasiado grande y que sólo debería consistir en préstamos, ya que las subvenciones tendrían que ser devueltas por todos los contribuyentes de la UE.

Estos cuatro países quieren que los fondos estén claramente vinculados a la recuperación de la pandemia y que los beneficiarios se comprometan a realizar reformas económicas.

El canciller austriaco, Sebastian Kurz, pidió que se establezca un plazo claro para el fondo de recuperación a fin de que no se convierta en “una entrada en una unión de deuda permanente”.

Los países del este de la UE consideran que demasiado dinero iría a parar al sur, pidiendo que el gasto se centre en la agricultura y en cerrar las brechas de desarrollo con el oeste. A su vez, este último grupo está decidido a mantener sus bonificaciones en las contribuciones a las arcas conjuntas del bloque, que otros quieren eliminar de forma gradual.

Un alto diplomático de la UE dijo que aunque apenas hubo avances en la cumbre, al menos el ambiente fue cordial.

“No fue particularmente útil”, dijo el diplomático. “Por otro lado, tampoco fue muy controvertida y el tono del debate estuvo bien.”

Información de Robert Muller, Andrius Sytas, Kate Abnett, Philip Blenkinsop, Andreas Rinke, Francesco Guarascio, Robin Emmott, Belén Carreño, Jan Strupczewski, Gabriela Baczynska; escrito por John Chalmers; editado por Giles Elgood; traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdansk

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