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El BCE prepara una nueva andanada para una eurozona profundamente afectada por el virus

FRÁNCFORT, 4 jun (Reuters) - Es de prever que el Banco Central Europeo ofrezca a la debilitada economía de la zona euro más munición, siendo la única cuestión el cuándo, con pareceres divididos entre una descarga contundente el jueves y la reserva de cartuchos en la recámara hasta julio.

FOTO DE ARCHIVO: El logo del Banco Central Europeo en Fráncfort, Alemania, el 23 de enero de 2020. REUTERS/Ralph Orlowski

Ante una recesión causada por el coronavirus más profunda y larga de lo que se esperaba, los Estados están acumulando enormes déficits presupuestarios para amortiguar el impacto, poniendo una mayor presión sobre el BCE para que absorba esta nueva carga de deuda y que mantenga el coste de los préstamos dentro de márgenes manejables.

El BCE ha dejado claro que hará su parte y la gravedad de la recesión parece demandar nuevas acciones más pronto que tarde. Pero las discrepancias en el seno de la Unión Europea en torno a su paquete de estímulo refuerzan el parecer de quienes abogan por la paciencia.

“Los argumentos a favor y en contra del aumento del estímulo están minuciosamente equilibrados”, dijo Holger Schmieding, economista de Berenberg. “En conjunto, vemos una probabilidad del 60% de que el BCE aumente su objetivo de compra de activos el jueves, probablemente en 500.000 millones de euros.”

Es casi seguro que los tipos de interés se mantengan sin cambios, puesto que el tipo de los depósitos del BCE, al -0,5%, ya está en un mínimo histórico y muchos dirigentes del banco creen que nuevas medidas serían contraproducentes.

El reciente fallo del Tribunal Constitucional de Alemania en el que se concluye que el BCE se ha excedido en su mandato y que el Bundesbank debe abandonar su decisivo plan de compra de deuda podría influir en favor de una actuación temprana.

Desafiando el fallo del constitucional alemán, el BCE dijo que el tribunal carece de jurisdicción sobre sus decisiones políticas. Si el BCE lanza nuevas iniciativas el jueves, podría aliviar el temor de que un tribunal nacional, incluso el de la economía más grande del bloque, pueda limitar la acción de una de las instituciones más poderosas de la zona euro.

El BCE presentará su decisión a las 1145 GMT, mientras que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, dará una conferencia de prensa a las 1230 GMT.

MÁS IMPRESIÓN DE DINERO

La primera decisión del BCE será si eleva el aumento del tamaño de su Programa de Compras de Emergencia por la Pandemia (PEPP) por encima de la cuantía actual de 750.000 millones de euros, pero es probable que los responsables de la entidad sometan también a debate una prórroga del programa más allá de finales de 2020, ya que el coste financiero de la crisis seguramente también se dejará notar en el próximo año.

Los economistas encuestados por Reuters prevén que el BCE aumente el PEPP en 375.000 millones de euros, ya que esperan que la economía se contraiga un 7,5% este año.

Pero hay muchas posibilidades de un aumento aún mayor, dado que Lagarde predijo recientemente una caída del PIB de entre el 8% y el 12%.

El problema es que los rendimientos en algunos países endeudados siguen siendo altos incluso aunque el BCE está comprando volúmenes récord de deuda, lo que hace previsible que alcance su objetivo de compras para principios de otoño.

El bono italiano a 10 años todavía rinde a casi 200 puntos básicos por encima del bono de referencia alemán, muy por encima de los niveles anteriores a la crisis, lo que plantea dudas sobre la viabilidad a largo plazo de la deuda del país. Italia está entre los países más afectados por la pandemia.

“La conmoción económica es mayor de lo que se esperaba. Las necesidades de financiación seguirán siendo muy grandes”, señaló Bank of America Merrill Lynch. “Las ayudas existentes y las previstas de la UE, aunque se utilicen en su totalidad, no son suficientes para ayudar a los mercados a absorber esas necesidades”.

El BCE también podría empezar a comprar bonos de empresas que recientemente cuya calificación crediticia ha perdido recientemente el grado de inversión.

Aunque tal medida sería controvertida, el banco ya ha advertido que se avecinan rebajas de calificación y que el mercado de deuda privado simplemente no puede absorber la nueva oferta de bonos basura, lo que aumenta el riesgo de una caída.

Una solución provisional sería comprar temporalmente estos “ángeles caídos” —empresas cuyos bonos han perdido el grado de inversión—, dando a las empresas tiempo para recuperar el estatus de grado de inversión antes de que el BCE los retire de su plan de compra.

Un gran argumento en contra de una mayor flexibilización de las políticas del BCE el jueves es el lento progreso en el esfuerzo de la Unión Europea para llevar a buen término su propuesta de un fondo de recuperación de 750.000 millones de euros.

El BCE podría reservarse algunos cartuchos para mantener la presión sobre los líderes políticos de la UE y para ver qué tipo de deuda emitirá el bloque, ya que es probable que se convierta en el mayor comprador de cualquier nuevo bono.

Información de Balazs Koranyi; editado por Catherine Evans; traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdansk

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