May 22, 2020 / 9:50 AM / 3 months ago

ANÁLISIS-Tras el repunte, los mercados echan el freno y esperan nuevos motores alcistas

LONDRES/NUEVA YORK, 22 may (Reuters) - Los mercados de valores globales han subido solo un 1% este mes a pesar de que el mundo ha empezado a reabrir después de los cierres provocados por el coronavirus y de que los datos económicos de Estados Unidos y Europa muestran indicios de recuperación.

El movimiento lateral contrasta con la recuperación de aproximadamente un 30% a finales de marzo y en abril, cuando los inversores pudieron ignorar datos económicos mucho más graves y centrarse en las esperanzas de recuperación con ayudas estatales.

En cierto modo, no ha cambiado mucho en lo referente a la comprensión del mundo sobre el coronavirus y su impacto económico. Algunos inversores, economistas y expertos en salud pública han estado advirtiendo durante semanas de que la reapertura será lenta, las vacunas tardarán meses y la recuperación será lenta.

Y sin embargo, pareciera que los inversores solo han escuchado esas advertencias ahora.

En las entrevistas, los inversores indican que la explicación se encuentra en parte en el fracaso de la sabiduría colectiva del mercado. Los mercados bursátiles malinterpretan la rapidez con la que el crecimiento puede repuntar. Y ahora necesitan un nuevo catalizador, como una vacuna o un nuevo estímulo sustancial, antes de poder decidir si buscar la puerta de salida o mantener el rumbo. Pero está costando encontrarlo.

“Los mercados se han movido prácticamente en horizontal durante más de un mes a la espera de que surja un nuevo factor de peso”, dice Mohamed El-Erian, asesor económico principal de Allianz. Este economista señala que las noticias positivas sobre las reaperturas y las vacunas eran insuficientes para compensar la serie de indicadores macroeconómicos negativos y las preocupaciones sobre la magnitud de la recuperación.

El dilema del mercado pone de relieve la difícil situación en que se encuentran los dirigentes económicos de todo el mundo en la lucha contra el coronavirus. Los más de 15 billones de dólares prometidos en medidas de estímulo en todo el mundo inflaron los mercados de valores en abril, ya que los inversores apostaron por que los gobiernos no dejarían que la economía mundial se derrumbara por completo. No obstante, aunque el dinero mantuvo las economías a flote, no puede desencadenar una recuperación.

Para ello, es necesario que el virus esté primero bajo control.

TIRA Y AFLOJA

Kasper Elmgreen, responsable de renta variable del mayor gestor de activos de Europa, Amundi, considera que están atrapados en un “tira y afloja” entre fuerzas alcistas y bajistas.

Elmgreen destaca que las fuerzas alcistas fueron “un extraordinario estímulo fiscal y monetario que llegó mucho más rápido y con más fuerza que durante la crisis pasada”.

Por otro lado, dice que persiste la incertidumbre sobre el ritmo y la forma de la recuperación económica y de los beneficios empresariales. Los mercados están siendo prematuros al reflejar en los precios que haya una vuelta a la normalidad incluso el año que viene, según este observador del mercado.

“Si hay luz al final del túnel, las empresas no la están viendo”, dijo Elmgreen.

De hecho, en relación con las estimaciones de beneficio futuro, las acciones europeas y estadounidenses están volviendo a los niveles de principios de marzo, cuando el impacto de COVID-19 todavía no se había sentido.

Sin embargo, teniendo en cuenta que se prevé que la economía mundial sufra la mayor contracción desde la Gran Depresión, las ganancias de las empresas en Estados Unidos y Europa deberían disminuir entre un 40 y un 45% en el segundo trimestre, según datos de Refinitiv.

Los influyentes inversores estadounidenses David Tepper y Stanley Druckenmiller indicaron recientemente que los mercados están sobrevalorados y hay unos terribles niveles de riesgo-recompensa. Druckenmiller considera que las esperanzas de recuperación en forma de V son “una fantasía”.

SEÑALES DE ALERTA

No cabe duda de que muchos inversores y dirigentes económicos creyeron inicialmente que el impacto económico de la crisis podría ser breve, lo que alimentó el optimismo del mercado.

Sin embargo, el mercado de valores tiene un amplio historial de señales de alerta desapercibidas. También en la crisis actual se minimizaron las señales de que el viaje no iba a ser fácil.

Paul O’Connor, jefe de multiactivos de Janus Henderson, dice que la de abril “no fue una racha alcista que mostrara que el mundo es más optimista sobre el crecimiento o porque hubiera una reevaluación del entorno macroeconómico”.

El nerviosismo era evidente en todo momento en los rendimientos de los bonos que no subían, la ganancia del 7% en el precio del oro y la negativa de los inversores a mover los 4,7 billones de dólares aparcados en fondos del mercado monetario de Estados Unidos, señala O’Connor.

También saltaron otras alarmas.

Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos, dijo ya el 3 de marzo que llevaría al menos 12-18 meses para que se pudiera distribuir una vacuna. El 7 de abril, el expresidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, advirtió que no se debe esperar una rápida recuperación, diciendo que es probable que la actividad se reinicie solo de manera gradual y que podría ser necesario reducirla de nuevo si el virus resurge.

REDUCIR RIESGOS

Las advertencias se están haciendo realidad. La experiencia de los países de Asia, que han hecho frente al virus durante más tiempo que Occidente, muestra que incluso después de meses de confinamiento, los consumidores no salen necesariamente en masa a cenar o a comprar, lo que reduce la probabilidad de una recuperación en forma de V.

Ahora el 75% de los inversores encuestados por la división de valores de Bank of America Corp prevé una lenta recuperación en forma de U, o peor aún, una doble caída en forma de W.

“Pensamos que las intervenciones de los bancos centrales habían eliminado algunos de los riesgos por las repercusiones para el mercado”, dice Wouter Sturkenboom, quien ayuda a formular la estrategia de inversión de 350.000 millones de dólares en activos de clientes en Northern Trust Asset Management.

Sturkenboom añadió posiciones de riesgo, incluyendo renta variable, a su cartera durante las caídas de marzo y se mantuvo sobreponderado hasta abril. Pero la semana pasada redujo la ponderación de los activos de riesgo en un 7% a favor del efectivo y activos similares al efectivo.

“Nos preocupa que el rebote inicial del crecimiento sea más pequeño y gradual de lo esperado. El riesgo de una sorpresa a la baja parece igual a la probabilidad de una sorpresa al alza en este momento”, dijo Sturkenboom.

* Recuperación en la renta variable: tmsnrt.rs/2WAO9Nx

* ¿Rebote del "gato muerto"? tmsnrt.rs/2Z6ode5

* Crecimiento de los resultados en el STOXX 600 tmsnrt.rs/2T9mWza

Información de Reuters Markets Team en LONDRES y NUEVA YORK; Gráfico de Ritvik Carvalho; editado por Paritosh Bansal y Edward Tobin; traducido por Tomás Cobos

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