October 26, 2018 / 9:57 AM / 23 days ago

ANÁLISIS-La crisis por Khashoggi pone a prueba las ambiciones de expansión del fondo saudí PIF

Por Andrew Torchia, Saeed Azhar y Tom Arnold

RIAD/DUBAI, 26 oct (Reuters) - Hace un año, el Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudí era una estrella en ascenso entre los fondos controlados por el Estado.

Metió miles de millones de dólares en el fondo de tecnología SoftBank, del magnate japonés Masayoshi Son, y en el vehículo de infraestructuras de la firma estadounidense de capital riesgo Blackstone, y estaba apartando fondos para operaciones en el extranjero.

El PIF, presidido por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, apareció como el socio más viable para los inversores extranjeros después de que una purga anticorrupción realizada el año pasado manchara a muchos miembros de la élite empresarial saudí.

Pero las protestas por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado de Arabia Saudí en Estambul este mes han hecho que algunas empresas occidentales se muestren reacias a tratar con el PIF, amenazando con frenar algunos de sus grandiosos proyectos e inversiones globales.

“Las empresas en los sectores con un perfil más sólido de RSC (responsabilidad social corporativa), incluidas las tecnológicas con sede en EEUU, tendrán más dificultades para aceptar el dinero del PIF”, dijo Steffen Hertog, especialista en Arabia Saudí en la London School of Economics. “Las inyecciones de capital más grandes, por ejemplo las que podrían dar al PIF un puesto en el consejo de administración, serán particularmente difíciles”.

Algunas empresas ya se están distanciando, pero las sumas involucradas son relativamente pequeñas en comparación con los 250.000 millones que ha invertido el PIF.

El multimillonario británico Richard Branson dijo este mes que su grupo Virgin suspendería sus discusiones con el PIF para una inversión prevista de 1.000 millones de dólares en los proyectos espaciales del grupo. Un portavoz de Virgin Group dijo a Reuters que su declaración previa sigue en pie.

El consejero delegado de Uber, Dara Khosrowshahi, dijo el martes que la firma estaba esperando a conocer todos los hechos sobre el asesinato antes de decidir si esto afectaría la inversión de 3.500 millones de dólares del PIF en la plataforma de transporte.

Responsables del PIF no respondieron a las solicitudes de comentarios de esta agencia.

DEMASIADO GRANDES PARA IGNORARLOS

El PIF no ha dado señales de cambiar su estrategia. El consejero delegado Yasir al-Rumayyan dijo a un foro de inversión esta semana que casi el 10 por ciento de sus activos son internacionales y pretende aumentar ese porcentaje al 50 por ciento para 2030.

Ha invertido en 50 o 60 firmas a través del Vision Fund, de SoftBank Group, y llevará a la mayoría de esas firmas al reino, según dijo.

Softbank mantuvo un delicado equilibrio en el encuentro con inversores Iniciativa de Inversión Futura (FII, por sus siglas en inglés) en Riad, que fue boicoteado por decenas de representantes de Gobiernos occidentales, directivos de bancos y ejecutivos de compañías.

El consejero delegado, Son, cuyo Vision Fund captó casi la mitad de sus 93.000 millones de dólares de Arabia Saudí, canceló una presentación, pero otros ejecutivos de Softbank se unieron a mesas redondas del evento.

Son acudió a Riad para reunirse con altos cargos saudíes, incluido el príncipe Mohammed, para explicar en persona por qué no pudo asistir al foro y expresar su preocupación por la muerte de Khashoggi, dijo una fuente familiarizada con el asunto.

Decenas de empresas tecnológicas y empresas de capital riesgo o de inversión interesadas en tecnología asistieron, incluidas algunas empresas estadounidenses. En privado, algunos dijeron que esperaban que la indignación por Khashoggi decayera y que los negocios volvieran a la normalidad en unos pocos meses.

Luca Verre, cofundador y consejero delegado de Prophesee, una joven empresa con sede en París que trabaja en sistemas avanzados de visión artificial, dijo que se reunió con posibles inversores.

Verre dijo que entendía la posición de las empresas de tecnología que optaron por mantenerse alejadas y que Riad tenía que hacer más para aclarar las responsabilidades en el asesinato de Khashoggi. Pero dijo que el PIF seguía siendo importante para empresas como la suya.

“El compromiso de las inversiones de PIF en campos estratégicos como el aeroespacial, la seguridad, la tecnología de la información, ciudades inteligentes, vehículos autónomos, etc. es muy relevante para lo que está haciendo Prophesee”.

El fabricante de automóviles eléctricos Lucid, que logró una inversión de 1.000 millones de dólares en el PIF en septiembre, tuvo un puesto en el evento, al igual que Mastercard y Siemens. Pero ninguno envió a sus altos ejecutivos.

“Participar en la FII nos fastidia de cara a la percepción en EEUU y Europa. Retirarnos nos fastidia aquí (en Riad). El punto medio es bajar el perfil”, dijo un ejecutivo de otra compañía, que habló bajo la condición de que la firma no sea nombrada.

PROYECTOS DOMÉSTICOS

Incluso antes de la crisis política, las ambiciones internacionales del PIF estaban en riesgo por la necesidad de financiar proyectos nacionales en el contexto de las reformas económicas en el país.

Los tres proyectos principales del fondo, la megaciudad NEOM, un proyecto turístico del Mar Rojo y el distrito de ocio Qiddiya, se anunciaron el año pasado, pero los planes de financiación siguen siendo un misterio.

Los dirigentes de los tres proyectos dijeron en el foro que estaban avanzando en sus proyectos, pero no revelaron ningún inversor ni ofrecieron detalles sobre cómo podrían financiarse.

Las autoridades saudíes estimaron que NEOM costará 500.000 millones, mientras que no se han publicado estimaciones para Qiddiya o el proyecto del Mar Rojo.

Los proyectos perdieron a su único socio extranjero cuando Branson abandonó por el caso Khashoggi. El consejo asesor de NEOM también perdió miembros, incluido Sam Altman (de Y Combinator) y el exsecretario de Energía de EEUU, Ernest Moniz.

Las metas internacionales podrían verse en riesgo si el reino se enfrenta a una presión prolongada por la crisis en torno al asesinato, que ha tensado sus lazos con los aliados occidentales, incluido Estados Unidos.

El PIF puede mirar hacia el este en busca de inversiones dependiendo de cómo evolucione el caso en el Congreso de EEUU, dijo un banquero del Golfo.

Rachel Ziemba, del Centro para una Nueva Seguridad Americana, cree que los objetivos en Asia, Rusia, Oriente Próximo y África del Norte seguirán siendo receptivos a la inversión. “Pero espero más escrutinio”, dijo. (información adicional de Greg Roumeliotis en Nueva York, Katie Paul en Riad y Hadeel Al Sayegh en Dubai; traducido por Tomás Cobos en la redacción de Madrid)

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