October 8, 2019 / 10:19 AM / 8 days ago

ANÁLISIS-El fin del Libor: ¿el mayor desafío bancario conocido?

LONDRES, 8 oct (Reuters) - El 30 de junio, el banco británico NatWest envió un comunicado de prensa con un lenguaje arcano: el operador de autobuses National Express se había convertido en la primera empresa en obtener un préstamo basado en Sonia, un sustituto del Libor, un tipo de interés de referencia asediado por los escándalos.

Se presentó como el primero de los miles de cambios que las empresas británicas efectuarían antes de que acabe 2021, cuando está previsto que deje de utilizarse el Libor.

Cuatro meses después, al cambio pionero de Sonia por parte de NatWest sólo le ha seguido otro préstamo, cuando el banco llegó a un acuerdo con la empresa de servicios públicos South West Water el 2 de octubre.

La lentitud de los progresos pone de relieve el desafío al que se enfrentan los bancos y los prestatarios al tratar los reguladores de poner fin al uso del Libor, un parámetro de referencia incorporado en contratos financieros de hasta 340 billones de dólares en todo el mundo, desde préstamos hipotecarios hasta complicados derivados.

El Libor, que en su día fue considerado el número más importante del mundo, se vio desacreditado tras la crisis financiera de 2008, cuando las autoridades de Estados Unidos y el Reino Unido descubrieron que operadores financieros lo habían manipulado para obtener beneficios.

Sin embargo, reemplazar al Libor está resultando costoso y delicado por la preocupación de que, si se maneja mal, podría desencadenar confusión en el mercado crediticio y oleadas de demandas, según fuentes de la industria financiera.

Sin una alternativa obvia, algunos países están adoptando sus propios indicadores de referencia. Estados Unidos está a la cabeza con un floreciente comercio de derivados ligados a su nueva tasa Sofr, mientras que el Banco Central Europeo comenzó a publicar Estr, su nuevo índice de referencia de tipos de interés, a principios de este mes.

En Reino Unido, los inversores profesionales, como los fondos de inversión y los clientes de seguros de pensiones, ya están redactando y negociando contratos de derivados vinculados a Sonia. Pero las empresas que conforman el llamado mercado monetario de préstamos en libras con el Libor se están rezagando o no son ni siquiera conscientes de este cambio.

Al menos dos bancos británicos han transferido personal de los equipos que se preparan para el Brexit a los grupos de trabajo especializados en el Libor en el último trimestre, a medida que el asunto se vuelve más apremiante, dijeron fuentes de la industria.

“Parte del mercado está muy enterado y es consciente de este tema, y parte del mercado ni siquiera sabe que el Libor va a desaparecer”, dijo Phil Lloyd, jefe de estructura de mercado y relaciones regulatorias con clientes de NatWest Markets.

Lloyd dijo que a bancos como NatWest les está costando despejar las preocupaciones de algunos prestatarios corporativos, que temen que Sonia les hará más difícil saber cuánto deben en intereses, ya que se trata de una tasa de interés retrospectiva.

Sonia, la media del índice a un día de la libra esterlina, se basa en la media de los tipos de interés que los bancos pagan por los préstamos en libras esterlinas fuera de las horas de mercado, y se publica diariamente a las 9:00 a.m., hora local (0800 GMT), después de que las transacciones hayan sido validadas por el Banco de Inglaterra.

Los prestatarios que toman préstamos con Sonia no sabrán exactamente cuánto interés deben hasta que se les exija que paguen.

Por el contrario, los préstamos vinculados al Libor pueden tener tipos de interés a futuro, lo que significa que los prestatarios tienen mayor certeza sobre sus pasivos futuros y pueden gestionar los flujos de caja con mayor facilidad.

Banqueros y consultores dijeron que el mercado estaba explorando la posibilidad de introducir una tasa de interés Sonia a futuro para mediados de 2020 con el fin de apaciguar a los prestatarios, pero no todos están a favor.

El índice Sonia a un día, basado en transacciones reales, se considera más robusto y menos vulnerable al tipo de manipulación que afectó al Libor, que se basaba en los tipos remitidos por los bancos.

El escándalo de la manipulación de Libor se tradujo en miles de millones de dólares en multas impuestas a los principales bancos y sentencias de cárcel para los operadores condenados por manipular el baremo de referencia con el fin de obtener beneficios.

Algunos bancos y abogados temen que la creación de una tasa de interés a plazo de Sonia, que probablemente se basaría en estimaciones a futuro de los bancos en lugar de en transacciones pasadas, podría socavar la seguridad del indicador e incluso generar peligros legales para los bancos.

Murray Longton, un consultor de Capco que asesora a firmas financieras en la transición del Libor, dijo que los bancos temían ser demandados, ya que la proliferación de tipos de interés alternativos ofrecidos por diferentes prestamistas podría dar lugar a acusaciones de venta indebida.

“Si lo haces mal, esto es como el PPI para la banca de inversión: si no se ha comunicado correctamente y trasladas a un cliente (a Sonia) y te beneficias, podría haber un caso en el que se revise y le debas mucho al cliente”, dijo.

El escándalo de la venta fraudulenta del Seguro de Protección de Pagos (PPI) en el Reino Unido ha costado a los bancos más de 43.000 millones de libras esterlinas en concepto de compensación después de que se considerara retrospectivamente que los contratos se habían vendido incorrectamente.

“Gran parte del mercado corporativo está a la espera de algunas cosas, una de las cuales es un tipo de interés a plazo. Y si no consiguen nunca una tipo de interés a plazo, la espera les llevará a seguir aplicando el Libor y a no estar preparados para Sonia. El tiempo corre”, dijo Lloyd.

“Y lo otro que ocurre con tipo a plazo es que estás empezando a volver a un mundo donde realmente estás recreando una nueva versión del Libor.”

COSTES Y CONSECUENCIAS

Sin embargo, la reticencia de los prestatarios corporativos a aceptar Sonia no es la única razón de la lentitud del progreso.

Los bancos se enfrentan a grandes costes para adaptar los sistemas y educar a miles de gestores de relaciones sobre los méritos de Sonia frente al Libor.

Catorce de los principales bancos del mundo prevén gastar más de 1.200 millones de dólares en la transición al Libor, según datos de Oliver Wyman, y los costes para la industria financiera en su conjunto serán varios múltiplos de esa suma.

Gran parte de este coste está relacionado con la ardua tarea de cambiar los términos de los contratos vinculados al Libor, cuya duración se extiende más allá de la fecha límite de 2021. Los progresos se han visto frenados no sólo por los nerviosos prestatarios, sino también por los bancos de los sindicatos de crédito, que no siempre se ponen de acuerdo sobre el nuevo lenguaje necesario para adaptar los acuerdos de préstamo existentes a la nueva referencia.

“Se necesita un acuerdo unánime para cambiar el producto de referencia, así que, ¿cuáles son las posibilidades de que si hay entre 10 y 15 participantes (en un sindicato bancario) todos estén de acuerdo en lo mismo?”.

Algunos prestatarios corporativos también están optando por esperar y ver si pueden beneficiarse financieramente de la lenta espiral de muerte del Libor. Pero esto podría tener consecuencias costosas, dependiendo de las cláusulas de contingencia en los contratos de sus préstamos existentes.

Estas cláusulas - diseñadas originalmente para aplicarse en caso de que el Libor no estuviera disponible temporalmente - por lo general estipulan tipos alternativos, como llamar a otros bancos para solicitar una estimación o utilizar la última tasa Libor publicada. Pero las cláusulas de emergencia no fueron diseñadas para hacer frente al hecho de que el Libor dejara de existir indefinidamente.

Esto podría crear grandes riesgos para los prestatarios, por ejemplo, al convertir potencialmente un préstamo de “tipo variable”, vinculado a las fluctuaciones del Libor, en uno de tipo fijo.

Serge Gwynne, socio del consultor Oliver Wyman, cree que los reguladores podrían hacer más para ayudar a los bancos a manejar el final del Libor, comenzando con plazos mucho más estrictos en cuanto a la fecha en la que formalmente dejaría de existir.

“El Libor está arraigado en todas las cañerías del mundo financiero, por eso es un gran desafío”, dijo Longton.

“Estás cambiando un producto que ha sido utilizado para crear mercados durante mucho tiempo. No estás sacando una cosa y poniendo otra, sino cambiando toda la dinámica de cómo funciona”.

Información de Sinead Cruise y Lawrence White; traducido por Tomás Cobos en la redacción de Madrid

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