31 de mayo de 2013 / 15:48 / hace 5 años

Ejecutivos petroleros ignoran por el momento el otrora atractivo Artico

Por Balazs Koranyi

NY-AALESUND, Noruega, 31 mayo (Reuters) - El Artico, alguna vez una frontera irresistible para la exploración de petróleo y gas, está perdiendo rápidamente su atractivo debido a que en las empresas energéticas crecen los temores financieros y de relaciones públicas riesgosas para efectuar trabajos en el prístino desierto de hielo.

El Artico quizá tiene el 13 por ciento del petróleo no descubierto del mundo y el 30 por ciento de su gas, pero una serie de errores y fracasos han incrementado la cautela en los ejecutivos en una zona extremadamente sensible, dirigiendo su atención hacia recursos más convencionales y la revolución que está generando el gas de esquisto.

El punto de inflexión se produjo probablemente en la víspera del Año Nuevo, cuando un buque de sondeo petrolero de Royal Dutch Shell encalló cerca de Alaska, lo que desencadenó una crisis de relaciones públicas que incomodó a la firma.

Shell canceló posteriormente sus planes para realizar perforaciones en Alaska durante el 2013, y las señales sobre su regreso a esta actividad en el 2014 se están desvaneciendo.

Los trabajos en todo el Artico, especialmente en el Artico estadounidense, se han retrasado debido al tema de Shell, dijo a Reuters Beng Choo Chiau, director ejecutivo de Keppel, el mayor fabricante de equipos de perforación del mundo.

El accidente causó daños menores y no hubo derrame, pero fue una gran lección para las empresas que buscan recursos en el Artico.

“El interés por el desarrollo de petróleo y gas es muy alto. Sin embargo, hay cada vez más preocupación por el medio ambiente y el riesgo mismo”, dijo Harald Norvik, miembro del consejo directivo de ConocoPhillips y ex presidente ejecutivo de Statoil, una firma pionera en el Artico.

“Nosotros nos concentramos en zonas del Artico. (Pero) ahora estamos poniendo nuestras prioridades en otras áreas, como Tanzania, Argentina y Texas. Esa es una evolución lógica”, explicó Norvik.

Las empresas en la actualidad simplemente no pueden ignorar el debate público sobre el potencial costo ambiental de las obras en el Artico.

“La realidad es que en el futuro, la demostración evidente del cambio climático en el Artico afectará a los responsables políticos y a las juntas directivas en los próximos años, y veo que esto es más evidente ahora que hace cinco o tres años”, sostuvo Norvik.

Shell no está sola en sus dificultades. Cairn Energy gastó 1.200 millones de dólares en perforaciiones en aguas de Groenlandia y no encontró nada, mientras que Gazprom canceló su gran proyecto gasífero en Shtokman porque los altos costos lo hacían inviable.

En tanto, ConocoPhillip, que estaba trabajando con Keppel para desarrollar una plataforma en el Artico, puso el proyecto en espera y postergó también sus planes para realizar perforaciones en el mar de Chukchi durante el próximo año.

(Traducido por Rodrigo Charme. Editado por Lucila Sigal)

REUTERS RCH LS

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