July 21, 2019 / 11:09 AM / a month ago

El fraude en las vacunas de la polio pone de relieve las grietas del sistema en Pakistán

ISLAMABAD/PESHAWAR, 15 jul (Reuters) - Un aumento alarmante de los casos detectados de poliomielitis en Pakistán ha puesto en evidencia las deficiencias de la campaña de erradicación de la enfermedad en el país, suscitando dudas sobre la calidad del sistema de seguimiento de la vacunación y forzando a las autoridades a revisar su estrategia para luchar contra la enfermedad.

El dedo de una niña es marcado tras haber recibido una vacuna contra la poliomielitis en una enfermería en Peshawar, Pakistán, el 11 de julio de 2019. REUTERS/Fayaz Aziz

Pakistán es uno de los tres únicos países en el mundo donde la poliomielitis es endémica, junto con la vecina Afganistán y con Nigeria, pero las campañas de vacunación han reducido drásticamente la incidencia de la enfermedad, con sólo una docena de casos detectados el año pasado frente a los 306 de 2014 y los más de 350.000 de 1988, según las autoridades sanitarias pakistaníes.

Sin embargo, este año se ha producido un preocupante aumento, con 41 casos registrados, 33 de ellos en la región noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa, donde muchas personas se oponen a lo que consideran campañas de vacunación intrusivas y coercitivas, las cuales a menudo conllevan repetidas rondas de visitas, según indican las autoridades.

Para mayor alarma de los servicios de salud, los estudios de campo han detectado la presencia del virus a lo ancho de todo el país, lo cual pone en evidencia las lagunas en la campaña de vacunación, que debe abarcar a toda la población para ser eficaz.

No se espera que se ponga fin a la transmisión de la enfermedad este año.

“Tenemos que coger el toro por los cuernos y aceptar que hay problemas”, dijo Babar Atta, el hombre clave del primer ministro pakistaní, Imran Khan, en la erradicación de la poliomielitis.

Además de la dificultad para llegar a zonas remotas y para seguir la pista a la población de grandes ciudades como Karachi, ha habido problemas a la hora de recopilar datos fiables, complicados por la resistencia ciudadana a los esfuerzos del Estado para obligar a vacunarse.

Las medidas para combatir la enfermedad se han visto obstaculizadas durante años por la oposición de algunos islamistas, que afirman que la inmunización es una estratagema extranjera para esterilizar a los niños musulmanes o una tapadera para los espías occidentales.

Las autoridades locales dicen que los padres y madres que sospechan de las campañas masivas de inmunización han estado obteniendo marcadores especiales, utilizados por los agentes sanitarios para señalar con un punto de color en los dedos a los niños y niñas que han sido vacunados.

“Ellos mismos marcarán los dedos de sus hijos, ante la perspectiva de una visita oficial de control de los niños vacunados”, dijo una persona vinculada a una organización internacional a Reuters en la ciudad noroccidental de Peshawar.

Las autoridades estiman que la llamada marcación falsa de los dedos, a veces en connivencia con el personal sanitario, oculta la verdadera magnitud de las tasas de rechazo de la enfermedad, y por lo tanto también las lagunas en la vacunación.

En algunas zonas, hasta un 8% de las familias podría estar rechazando o evitando la vacunación, un porcentaje del cual se desprende que la enfermedad podría no estar erradicada.

Un alto cargo del departamento de salud en Khyber Pakhtunkhwa dijo que los datos exactos habían sido deliberadamente ocultados por las autoridades sanitarias locales, temerosas de ser acusadas de no garantizar una cobertura completa. “Y el resultado de ocultar las cifras nos ha llevado a enfrentarnos hoy a una situación similar a la de una epidemia”, dijo el alto cargo.

RESISTENCIA

La poliomielitis, una enfermedad transmitida a través de las aguas residuales que puede causar parálisis permanente sobre todo en los niños pequeños, es incurable y sigue siendo una amenaza para la salud humana en tanto no haya sido erradicada. Las campañas de inmunización han tenido éxito en la mayoría de los países y en Pakistán han estado cerca de lograrlo, pero todavía persisten algunos problemas.

Los observadores internacionales han venido contemplando la situación con creciente alarma de un tiempo a esta parte. En octubre, la Junta Independiente de Control, que supervisa los esfuerzos globales para erradicar la poliomielitis, señaló en su informe anual que había “serios defectos en el programa de Pakistán”.

En abril, alimentada por los rumores en las redes sociales de que los niños y niñas estaban siendo envenenados por las vacunas, una turbamulta salió a las calles de Khyber Pakhtunkhwa y al menos tres trabajadores de la poliomielitis fueron asesinados.

Incluso sin recurrir a la violencia, muchas personas consideran que la polio es una “enfermedad de Estados Unidos”. Al tener que hacer frente a amenazas más inmediatas, como la falta de agua potable, muchos no entienden por qué sus familias deberían ser perturbadas por lo que consideran campañas intrusivas patrocinadas por extranjeros.

Los agentes sanitarios, cuya cercanía a las comunidades en las que trabajan es vital para ganarse su confianza, se enfrentan a decisiones difíciles en áreas remotas, donde las relaciones de parentesco y las estructuras de poder local pueden someterlos a menudo a una fuerte presión para que no denuncien los casos de incumplimiento.

Según muchos miembros de la Administración, la pertinaz hostilidad hacia las campañas y los altos niveles de evasión de las vacunas ponen de manifiesto las deficiencias de un sistema de repetidas visitas de las autoridades sanitarias torpemente planificado y de envío de la policía tras las familias que se niegan a vacunarse.

“¿Por qué están los rotuladores en las tiendas? Porque los padres quieren comprarlos. Están enfermos y cansados de las vacunas repetidas”, dijo Babar Atta.

En la actualidad, las autoridades están estudiando la posibilidad de aplicar enfoques más específicos a las zonas en las que existen problemas para doblegar la resistencia a la vacunación, redoblando los esfuerzos de persuasión y educación.

Oliver Rosenbauer, portavoz de la Organización Mundial de la Salud, dijo que la resistencia a la vacunación estaba obstaculizando los esfuerzos de erradicación, aunque otros factores, como los flujos demográficos en el interior Pakistán y a través de la frontera con Afganistán, eran potencialmente más relevantes.

Rosenbauer dijo que las autoridades estaban analizando la serie de problemas a los que se enfrenta el programa para darle un nuevo enfoque.

“Lo que está muy claro para todos es que si las cosas siguen como están, no vamos a erradicar la poliomielitis en Pakistán”, dijo.

“Podemos ponerla a raya, pero ese no es el objetivo. El objetivo es erradicarla”.

Editado por Robert Birsel; Traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdynia

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below