January 7, 2019 / 10:25 AM / 4 months ago

Una adolescente saudí se encierra en un hotel tailandés para no volver con su familia

BANGKOK/DUBAI (Reuters) - Una mujer saudí de 18 años que huía de su familia se atrincheró dentro de un hotel del aeropuerto de Tailandia el lunes, negándose a que las autoridades de inmigración la metan en un avión con destino a Kuwait, ya que teme que su familia la mate.

Rahaf Mohammed al-Qunun, una mujer saudí que dice estar huyendo de su país y su familia, habla en una habitación en Bangkok, Tailandia, el 6 de enero de 2019, en esta imagen fija tomada de un video obtenido de las redes sociales. @rahaf84427714 / via REUTERS

Rahaf Mohammed al-Qunun ha estado en el aeropuerto de Bangkok desde el sábado, cuando los funcionarios de inmigración tailandeses le negaron la entrada al rechazar las acusaciones de la joven de que fue detenida a petición de Arabia Saudí.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudí negó las acusaciones de que su embajada había confiscado su pasaporte y afirmó en Twitter que fue detenida en el aeropuerto por violar las leyes de inmigración de Tailandia.

Qunun publicó un video en Twitter el lunes donde se ve la barricada que ha levantado en la puerta del hotel con una mesa y un colchón.

Qunun dijo a Reuters que huyó de Kuwait mientras su familia estaba visitando el país del Golfo y había planeado viajar desde Tailandia a Australia para solicitar asilo. Dijo que fue detenida después de bajar del avión en Bangkok y que la querían enviar de regreso a Kuwait.

“Mis hermanos, mi familia y la embajada de Arabia Saudí me esperarán en Kuwait”, dijo Qunun por mensaje de texto y de voz desde el hotel el domingo.

“Me matarán”, dijo ella. “Mi vida está en peligro. Mi familia amenaza con matarme por las cosas más triviales”.

Cuando se le preguntó por qué quería pedir refugio en Australia, dijo: “Abusos físicos, emocionales y verbales, y por estar encarcelada en casa durante meses. Amenazan con matarme y me impiden continuar con mi educación”.

“No me dejan conducir ni viajar. Estoy oprimida. Amo la vida y el trabajo y soy muy ambiciosa, pero mi familia me impide vivir”.

Su familia no pudo ser contactada de inmediato para hacer comentarios. En las redes sociales, Qunun había dicho que su familia era poderosa en la sociedad saudí, pero no los identificó.

La cultura y la política de tutela de Arabia Saudí requiere que las mujeres tengan permiso de un pariente masculino para trabajar, viajar, casarse e incluso recibir algún tratamiento médico. El año pasado el país musulmán, profundamente conservador, levantó una prohibición a las mujeres para la conducción de vehículos.

Las autoridades de inmigración tailandesas dijeron que a Qunun se le negó la entrada porque no tenía los documentos adecuados.

“Hemos contactado con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudí para enviarla de regreso a su país de origen”, dijo a la prensa el viceprimer ministro de Tailandia, Prawit Wongsuwan. “No será enviada a un tercer país porque no tenemos la autoridad para hacerlo”.

La Agencia de Refugiados de la ONU (ACNUR) en Bangkok dijo que estaba tratando de reunirse con Qunun.

Human Rights Watch, con sede en Nueva York, dijo que Tailandia no debería enviar a Qunun a su familia ya que ella afirma que se encuentra en peligro.

Información de Patpicha Tanakasempipat en BANGKOK; traducido por Tomás Cobos en la redacción de Madrid

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