May 5, 2020 / 11:50 AM / 3 months ago

Tiendas de campaña y pruebas de inmunidad: las universidades de EEUU sopesan el regreso al campus

5 may - Clases en tiendas de campaña. Compañeros de cuarto asignados en base a pruebas de anticuerpos de coronavirus. Residencias reservadas para estudiantes en cuarentena. La vida universitaria de Estados Unidos podría ser drásticamente diferente cuando las clases se reanuden en otoño.

Estudiantes caminan por el campus de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), 18 de septiembre de 2009. REUTERS/Lucy Nicholson

Las universidades vaciaron las residencias y trasladaron las clases al entorno virtual en marzo a medida que la pandemia empeoraba, una decisión que dejó a muchos estudiantes pidiendo reembolsos parciales.

Ante la falta de presupuesto, varias universidades han dicho que están poniendo en suspenso las inversiones en infraestructura, congelando contrataciones y despidiendo a trabajadores.

Ahora, las facultades están explorando enfoques creativos, antes inverosímiles, para asegurarse de que los estudiantes puedan regresar al campus en el año académico 2020-2021.

“Seguro que habrá cambios, pero de una forma u otra vamos a estar abiertos”, dijo James Herbert, presidente de la Universidad de Nueva Inglaterra (UNE), una escuela privada en el Estado de Maine.

El atractivo comercial de las universidades residenciales es la vida en el campus y el sentido de comunidad que fomenta, dijo Brian Rosenberg, presidente del Macalester College en Minnesota.

Cuando las clases se hacen de manera virtual, las escuelas privadas no pueden ganar dinero con los servicios de alojamiento y comedor, y les cuesta justificar el coste de la matrícula, dijo Rosenberg.

El promedio de matrícula y cuotas en una universidad pública estatal fue de 10.116 dólares para el año 2019-2020 y de 36.801 dólares en el caso de las privadas, según la revista U.S. News and World Report.

“El mejor escenario desde el punto de vista financiero para cualquier universidad residencial es tratar de estar abierta el mayor tiempo posible de un año completo en el campus”, dijo Rosenberg.

Los administradores de las universidades están sopesando cambios en la vida de las residencias universitarias.

Herbert, de la UNE, dijo que la universidad está estudiando la posibilidad de asignar compañeros de habitación en función de los resultados de las pruebas que pueden detectar si alguien tiene anticuerpos contra el coronavirus.

Lo ideal sería que un estudiante sin anticuerpos fuera emparejado con uno que los tenga para evitar que los compañeros de habitación se infecten entre sí, dijo Herbert.

La UNE está considerando alquilar habitaciones en un hotel cerca del campus para permitir más espacio entre estudiantes, añadió Herbert.

Las medidas de distanciamiento social también afectarán a las clases en el campus, transformando la vida académica de los estudiantes.

Debido a que el virus se propaga más fácilmente en espacios cerrados, la Universidad de Stanford, en California, está considerando la posibilidad de impartir las clases al aire libre en grandes tiendas de campaña, dijo un portavoz de la universidad.

Las universidades podrían suspender las clases que reúnen a cientos de estudiantes en grandes auditorios y, en su lugar, alojar clases más pequeñas en los mismos con el fin que los estudiantes puedan sentarse más separados, dijo Rosenberg.

La Universidad de Brown, en Rhode Island, podría exigir a los estudiantes y al profesorado el uso de mascarillas y limitar a las actividades deportivas, los conciertos y las fiestas, escribió la presidenta de la escuela, Christina Paxson, en un artículo de opinión publicado el 26 de abril en el New York Times.

También quedan incógnitas sobre si los estudiantes en campus abarrotados, conocidos por su cultura fiestera y deportiva, se adherirán al distanciamiento social y otras medidas de seguridad.

“Creo que habrá al menos algunos grupos de personas que no escuchen y tengan encuentros sociales normales, pero creo que en general la mayoría de la gente será respetuosa”, dijo Madeleine Larsen, estudiante de segundo año de la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA).

Esta joven de 20 años añadió que aún estaba indecisa sobre su regreso a la UCLA y que podría tomarse un año sabático si las clases se retoman de manera virtual en septiembre.

“No hay forma de que las cosas vuelvan a ser como antes, eso no es realista en este momento”, dijo.

Información de Jan Wolfe; editado por Noeleen Walder y Aurora Ellis; traducido por Andrea Ariet en Gdansk

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