April 16, 2020 / 6:29 PM / in 4 months

WIDER IMAGE-De casa al hospital: un parto durante el brote de coronavirus en EEUU

FORT WORTH, Texas, 16 abr (Reuters) - Nancy Pedroza, una madre primeriza que no sabía qué esperar, estaba convencida de que el hospital era el lugar más seguro para tener a su bebé.

Nancy Pedroza, una embarazada de 27 años, sostiene la de su doula Nichollette Jones y de su pareja y padre del bebé Ryan Morgan, de 30 años, durante sus contracción de parto en una bañera de alumbramientos en la casa de la partera de Pedroza, Susan Taylor, donde se planeó el nacimiento durante la epidemia de COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus, en Fort Worth, Texas, Estados Unidos. 7 de abril, 2020. REUTERS/Callaghan O'Hare

Esa convicción se convirtió en duda cuando a fines de marzo la mayoría de los estados de Estados Unidos ordenaron a los residentes que se queden en sus hogares, y tanto hospitales como médicos comenzaron a tomar nuevas precauciones para proteger a las embarazadas y a sus bebés contra el nuevo coronavirus.

A las 40 semanas de embarazo recurrió a una partera para que la ayudara a dar a luz en casa. Ella y su pareja, Ryan Morgan, estaban a punto de convertirse en padres en medio de una pandemia.

“Las cosas están cambiando muy rápido”, dijo Pedroza, de 27 años, que vive con su pareja en la casa de sus padres en Fort Worth, Texas.

Pero lo que realmente la asustó fue la incertidumbre de quién podría estar a su lado en el hospital cuando el bebé llegara al mundo. Tendría que elegir entre Morgan y su doula, o asistente de parto. El hospital permitiría solo a uno y le advirtió que la política podría cambiar y prohibir todas las visitas.

“Fue aterrador sentir que podría tener que hacerlo sola”, dijo, y señaló que los médicos y las enfermeras no eran los mismos que los que la habían apoyado durante su embarazo.

“No hay nada como tener a alguien allí que te importe y se preocupe por ti, que esté dispuesto a tomar tu mano y decirte que todo va a estar bien”, añadió.

Mientras la pandemia de COVID-19 pone al mundo en una pausa y cambia los aspectos de la vida cotidiana, las mujeres están entrando a la maternidad con una mezcla de ansiedad, miedo y frustración. Algunos países y hospitales estadounidenses han prohibido el ingreso a la sala de partos. Otros están separando a las contagiadas de sus hijos recién nacidos.

A principios de abril, a punto de dar a luz y sabiendo que el seguro Medicaid no cubriría un parto en el hogar, Pedroza consideró tener a su hijo en su casa sin asistencia médica.

Para esto se puso en contacto con la partera Susan Taylor a través de Facebook, quien no solo bajó su tarifa sino que también ofreció su propia casa cuando la madre de Pedroza se sintió incómoda con la idea de que su nieto naciera en su baño o dormitorio.

Pero Pedroza se estaba quedando sin tiempo. Legalmente, la partera tenía que transferir la atención de Pedroza a un hospital si pasaba las 42 semanas de embarazo. Una ecografía mostró que los niveles de líquido del bebé eran bajos, lo que puede causar complicaciones durante el parto.

Después de una visita a un quiropráctico, una caminata rápida y el uso de un extractor de leche para estimular el parto, comenzaron las contracciones.

Luego de trabajar varias horas en una bañera para partos en la casa de Taylor, Pedroza comenzó a pujar, pero la frecuencia cardíaca del bebé bajó repentinamente de 130 a 30, por lo que las parteras llamaron a una ambulancia.

Trabajadores de salud pusieron a Pedroza en una camilla y la llevaron a una ambulancia que la trasladó a ella y a Morgan a un hospital alrededor de la 1 de la madrugada. Taylor la acompañó en la ambulancia, monitoreando los latidos del corazón del bebé.

Pero una vez en el hospital, sus parteras tuvieron que irse.

“Una vez que me inyectaron la epidural y me tranquilizaron un poco, me di cuenta de que todavía podía hacerlo por mí misma, sin una posible una cesárea, y escuchar los latidos del corazón del bebé en el monitor me tranquilizó tanto que no me importó estar en el hospital en ese momento”, dijo Pedroza, quien trabajó como masajista antes de quedar embarazada.

Slideshow (2 Images)

Después de un trabajo de parto con mascarilla durante horas, a las 5:55 de la madrugada del 8 de abril nació su bebé en perfectas condiciones: Kai Rohan Morgan.

“Es un poco aterrador pensar que es una posibilidad que una esté en un ambiente contaminado o que eso te ponga en riesgo a ti o a tu bebé”, dijo Pedroza. “Lo que me puso más nerviosa fue ver a todos con ese atuendo y que fueran inflexibles en su uso”.

Galería fotográfica: reut.rs/2RFPJLf

Información de Callaghan O'Hare; Escrito por Lisa Shumaker; Editado en Español por Janisse Huambachano

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below