4 de octubre de 2012 / 21:03 / en 5 años

Ángel Carromero, juzgado por la muerte de Payá desde el viernes

Por Jeff Franks

LA HABANA, 4 oct (Reuters) - El político español Ángel Carromero, que conducía el coche en el que murió el prominente disidente cubano Oswaldo Payá tras un accidente, será sometido a juicio el viernes en un caso con fuerte componente político que ha tensado las relaciones entre Cuba y España.

La fiscalía cubana solicitará al parecer una pena de siete años de prisión para Carromero, vicesecretario de Nuevas Generaciones del Partido Popular en Madrid, que afronta cargos por homicidio al conducir el vehículo accidentado el 22 de julio pasado, en el que falleció también el joven disidente cubano Harold Cepero.

Payá, de 60 años, y su colega Cepero, de 31, murieron cuando Carromero, de 27, perdió el control del coche de alquiler que conducía y chocó contra un árbol cerca de la ciudad de Bayamo, a unos 668 kilómetros al sureste de La Habana.

En el auto también viajaba Jens Aron Modig, de 27 años y líder de la Liga Demócrata Cristiana de Suecia, a quien el Gobierno permitió regresar a su país después de declarar en conferencia de prensa que estaban viajando a Granma para dar apoyo a Payá, quien lideró durante años el disidente Movimiento Cristiano de Liberación.

Payá era uno de los más importantes disidentes de la isla. En la década de 1980 fundó su Movimiento Cristiano de Liberación. En 2002, recibió el Premio Sajarov que concede la Unión Europea por la defensa de los Derechos Humanos, después que su grupo consiguiera decenas de miles de firmas en apoyo a su Proyecto Varela, una iniciativa que según sus creadores buscaba reformas moderadas al estado unipartidista de Cuba.

Su muerte desató acusaciones de la familia de Payá y otros disidentes, quienes dijeron que agentes del Gobierno provocaron el accidente golpeando y sacando de la vía al auto accidentando, pero Carromero y Modig negaron la versión diciendo que ningún otro vehículo se vio implicado.

El Gobierno español ha estado luchando en la sombra para tratar de conseguir una solución al caso de Carromero pero no ha dado detalles del tema.

Las relaciones entre Cuba y España se han enfriado desde la llegada al poder del Partido Popular, pero podrían empeorar dependiendo del resultado del juicio del viernes, dijeron diplomáticos europeos en La Habana.

Un diplomático dijo que Cuba quiere que España declare que el Gobierno cubano no tuvo parte en el accidente, pero hasta ahora no se ha producido esta declaración.

Cuba considera a los disidentes como mercenarios al servicio de su enemigo Estados Unidos y otras potencias extranjeras.

ACTIVIDADES ILICITAS

Cuba también ha dicho poco del caso, pero el 30 de julio organizó una conferencia de prensa en la que Modig declaró que fue un accidente y admitió que apoyaba al grupo disidente y que entregó unos 4.000 euros para sus actividades opositoras, que son ilegales en la isla.

Modig se disculpó ante los periodistas por ir a la isla a realizar “actividades ilícitas”. Poco después fue liberado y enviado de vuelta a Suecia, donde ha tenido una escasa presencia pública.

Carromero apareció en un vídeo durante la conferencia de prensa de finales de julio, en el que admite que perdió el control del coche e instó a la comunidad internacional a que se concentre en “sacarlo” de Cuba y que no utilicen con fines políticos el accidente de tráfico.

También restó importancia a su culpabilidad en el accidente, diciendo que tomó la precaución de frenar como habría hecho cualquier otro conductor en un tramo de carretera que estaba en reparación.

Cuba dijo que conducía a mucha velocidad, no atendió a las señales de vía en reparación y frenó bruscamente.

España espera evitar que Carromero corra similar suerte a la del contratista estadounidense Alan Gross, quien en 2011 fue condenado a 15 años de prisión por crear accesos ilegales a Internet como parte de un programa de Estados Unidos que busca un cambio de sistema en la isla de Gobierno comunista.

Diplomáticos extranjeros en La Habana consideran que Carromero no recibirá igual trato, ya que Cuba y España tienen acuerdos que permiten que ciudadanos de ambos países puedan cumplir las condenas en sus territorios si las partes lo deciden.

“Cuba no quiere abrir otro frente en sus batallas ideológicas. Puede que no amen al actual Gobierno español, pero no lo odian de la misma manera que lo hacen con Estados Unidos, y no quieren correr el riesgo de alinear a toda Europa ”, dijo un diplomático europeo que pidió no ser identificado.

Elizardo Sánchez, portavoz de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos, dijo que la pérdida de Payá “es irreparable” y que espera un juicio “justo” para Carromero.

“La petición fiscal de siete años es bastante alta para algo que ha sido un accidente a todas luces. Nos parece exagerado porque fue un accidente en el que él pudo perder la vida y los que iban a bordo eran todos amigos”, dijo Sánchez a Reuters.

“Esperamos un juicio justo que tenga en cuenta las atenuantes significativas que concurren en su caso y que pueda regresar pronto con su familia. Ya bastante tragedia tenemos con la pérdida de Oswaldo Payá”, agregó el disidente. (Información adicional de Rosa Tania Valdés; Edición de Teresa Larraz)

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