15 de octubre de 2012 / 15:42 / hace 5 años

BCE podría mantener tipos de interés sin cambios durante años

* Comentarios BCE indican menor deseo de rebaja de tipos

* Se concentrará en mecanismo de transmisión de políticas

* Tipos podrían seguir en el 0,75 pct durante años

Por Sakari Suoninen

FRÁNCFORT, 15 oct (Reuters) - Al Banco Central Europeo le están abandonando los deseos de bajar los tipos de interés, que podría mantener durante años en el nivel actual, concentrándose en procurar que la liquidez barata llegue a los países de la región que más lo necesitan.

El BCE ha rebajado los tipos hasta el 0,75 por ciento y hasta su reunión del 4 de octubre se había generado expectativa sobre la posibilidad de una rebaja al 0,5 por ciento.

Pero parece claro que los dirigentes del banco con sede en Fráncfort tienen dudas sobre los efectos positivos de un nuevo abaratamiento del dinero, aunque los tipos de interés del BCE son aún más altos que los de otros grandes bancos centrales como la Reserva Federal estadounidense y el Banco de Japón, que se encuentran cerca de cero.

El mayor problema -que sirve de argumento al gobernador del BCE, Mario Draghi, para justificar la compra de bonos soberanos de los países en apuros de la eurozona- es que los tipos bajos oficiales no llegan de igual manera a los 17 países del bloque.

La reticencia del BCE a bajar el coste del dinero no se debe a que sea insensible a los problemas económicos de la eurozona.

El miembro ejecutivo del BCE Benoit Coeure dijo la semana pasada que varios países del bloque estaban en contracción económica y que la deflación era un riesgo mayor que la inflación. Pero el banco central duda de que otro recorte vaya a tener mucho impacto.

Draghi dijo la semana pasada en el Parlamento Europeo que los tipos están extremadamente bajos y el miembro del consejo de gobierno Christian Noyer dijo que el banco central estaba más interesado en impulsar la economía con medidas convencionales.

“Nuestro análisis es que la importancia del nivel concreto de la política de tipos en cada momento es menos importante que la transmisión de nuestras políticas”, dijo Noyer.

También ha perdido fuerza una idea que algunos miembros del BCE estaban contemplando hace un mes: llevar a territorio negativo el tipo de depósitos que los bancos reciben por dejar su dinero en el BCE.

Un dirigente dijo que si consideraran que hay un motivo para reducir el tipo principal de refinanciación -utilizado como referencia- o el de depósitos, lo hubieran hecho ya.

“Tipos más bajos de interés, un tipo negativo de depósitos, son una posibilidad, pero ahora no vemos la necesidad, o lo habríamos hecho ya”, dijo un miembro del consejo de gobierno del BCE a Reuters que pidió no ser identificado. “Ahora mismo no es necesario”.

La persistente inflación también da motivos para tomarse las cosas con calma. Aunque el BCE espera que las presiones inflacionistas se relajen, podría resultar difícil justificar una rebaja de tipos cuando la inflación se ha situado por encima de su objetivo -ligeramente por debajo del 2 por ciento- durante casi dos años.

“La inflación no debería ser un obstáculo para un recorte de tipos, pero, a corto plazo, lo es: un 2,7 por ciento es demasiado alto desde una perspectiva de comunicación”, dijo Elwin de Groot, economista de Rabobank, que esperaba que se hubiera producido ya un nuevo recorte de tipos este año.

Si es cierto, muchos economistas se habrán equivocado. Una mayoría de un sondeo publicado por Reuters la semana pasada -43 de 80- consideraban que el BCE mantendrá los tipos en el 0,75 por ciento hasta que acabe el año. Sin embargo, la mayoría espera que baje el precio del dinero para antes de finales del primer trimestre de 2013.

MISIÓN: LA TRANSMISIÓN

El problema a la hora de transmitir los tipos de interés de manera uniforme se observa en la divergencia de los costes de endeudamiento para hogares y empresas en las diferentes partes de la eurozona.

Los hogares de Finlandia pagan la mitad de intereses por una hipoteca nueva que una familia española o italiana, y una portuguesa pagarían aún más.

La forma más común de préstamos empresariales, como los créditos “revolving”, cuesta tres veces más en Portugal y Chipre que en Francia, y aún más en Grecia, según muestran los datos del BCE.

De manera que, en lugar de reducir los costes de endeudamiento, el BCE quiere asegurarse de que los países con mayor necesidad de políticas monetarias laxas se beneficien de sus ventajas de igual manera que las naciones más ricas.

El banco central trató de lograr este objetivo inyectando fondos baratos a tres años en los bancos, pero el impacto no duró. Ahora la institución espera que funcione su programa de compras de deuda soberana en el mercado soberano (OMT por sus siglas en inglés), un plan aún no estrenado que le permite comprar deuda pública a cambio de unas estrictas condiciones en materia fiscal y reformista.

España es considerada como el primer gran candidato para las compras de bonos del OMT.

Un recorte de tipos también podría dañar al ya afectado sector financiero. El BCE dijo el jueves en su boletín mensual que la política de tipos bajos ha provocado un deterioro de los activos en los fondos de los mercados de dinero, lo que significa que tienen menos dinero para comprar títulos de deuda bancaria.

“Dicha situación podría llevar a situation a mayores limitaciones para el acceso a la financiación de las instituciones de crédito”, dijo.

Unos tipos de interés negativos en depósitos (actualmente en cero) plantean problemas similares, ya que podrían obstaculizar el funcionamiento de los mercados de dinero.

“Serán extremadamente cautelosos a la hora de utilizar este tipo de instrumento”, dijo el analista de Rabobank. “Los tipos de depósitos pueden tener todo tipo de efectos secundarios difíciles de calcular”.

LENTA SALIDA

Desde que Draghi ascendió a la presidencia del BCE el pasado noviembre, ha mostrado su capacidad para moverse con rapidez con el fin de contener las turbulencias de la crisis de deuda de la eurozona.

El BCE bajó tipos dos veces durante sus primeras seis semanas en el cargo, inyectó liquidez por 3 billones de euros en los mercados de dinero y después anunció un nuevo plan de compra de deuda.

Analistas consideran que esa velocidad de acción podría no ser aplicable al momento de endurecer las políticas monetarias, cuando la eurozona finalmente se recupere, ya que Draghi pondrá más atención al crecimiento que su predecesor, Jean-Claude Trichet, más centrado en la inflación.

“Si tuviéramos aún a Trichet y hubiera algo de recuperación y los precios del crudo aún estuvieran subiendo, subiría los tipos”, dijo Frank Oland Hansen, analista de Danske Bank. “Pero a Draghi le gustaría ver una recuperación firme, le gustaría ver que baja el paro antes de subir los tipos”.

“Creo que aprendieron que es mejor esperar a ver una recuperación firme y eso seguramente no ocurra en los próximos dos años”, dijo Hansen, que cree que el BCE mantendrá tipos hasta 2015.

La experiencia del año pasado llama a la cautela. El BCE subió los tipos de interés dos veces, en abril y julio, para tener que volverlos a bajar en el mismo año.

“Su trayectoria es menos fácil de defender ahora y eso podría retrasar más aún la subida de tipos”, dice Philip Shaw, economista de Investec. (Información de Sakari Suoninen, editado por Mike Peacock, traducido por Tomás Cobos)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below