2 de octubre de 2013 / 19:00 / hace 4 años

Obama se reunirá con los líderes del Congreso mientras sigue la parálisis

WASHINGTON (Reuters) - El presidente estadounidense, Barack Obama, canceló una parte de un esperado viaje a Asia para reunirse el miércoles con líderes del Congreso, mientras la parálisis parcial del Gobierno entraba en su segundo día sin soluciones a la vista.

Importantes líderes empresariales como el consejero delegado de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, se reunieron el miércoles con el presidente estadounidense, Barack Obama, y advirtieron sobre las consecuencias de no elevar el límite de deuda del país y dejar que el cierre parcial del Gobierno se prolongue demasiado. En la imagen, Blankfein (D) y Brian Moynihan, consejero delegado de Bank of America, tras la reunión con Obama en la Casa Blanca, en Washington, el 2 de octubre de 2013. REUTERS/Jason Reed

El estancamiento ha generado dudas sobre la capacidad de Washington para desarrollar las tareas más esenciales.

Aunque una paralización corta haría un daño relativamente pequeño a la mayor economía del mundo, los mercados globales podrían recibir un golpe si el Congreso tampoco se pone de acuerdo para elevar el límite de deuda antes de que se acabe la autoridad de endeudamiento en las próximas semanas.

La paralización parcial, que entró en vigor la medianoche del lunes después de que republicanos y demócratas no llegaran a un acuerdo sobre una medida a corto plazo para mantener las operaciones del Gobierno, dejó ociosos a cientos de miles de empleados federales, cerró sitios históricos como el Gran Cañón y evitó que algunos pacientes de cáncer recibieran tratamiento de última tecnología.

El jefe del Ejército de Estados Unidos dijo que la situación estaba dañando significativamente las operaciones militares cotidianas, mientras que funcionarios de inteligencia dijeron que minaba su capacidad de detectar amenazas.

La decisión sobre el viaje a Asia, diseñado para reforzar el compromiso de Estados Unidos con la región, es la primera consecuencia internacional directa de los problemas en Washington.

Obama recortó dos escalas de una gira de cuatro países y dejó en duda las visitas a otras dos naciones. El presidente partirá el sábado y volverá una semana después.

El mandatario dijo a sus homólogos de Malasia y Filipinas que no podría reunirse con ellos como estaba planeado y un funcionario de la Casa Blanca informó de que Obama evalúa su asistencia a cumbres diplomáticas en Indonesia y Brunei.

Obama se reunirá a las 2130 GMT en la Casa Blanca con los cuatro máximos líderes del Congreso -el presidente de la Cámara de Representantes John Boehner, la líder demócrata de la Cámara Nancy Pelosi, el líder demócrata del Senado Harry Reid y el líder republicano del Senado Mitch McConnell.

ADVERTENCIAS DE EMPRESARIOS

Previamente, el mandatario sostuvo un encuentro en la Casa Blanca con jefes empresariales como el consejero delegado de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, quienes advirtieron de las consecuencias de que el Congreso no llegue a un consenso para elevar el límite de deuda y de permitir que el cierre del Gobierno se prolongue demasiado.

En declaraciones a periodistas tras la reunión, Blankfein dijo que los ejecutivos representaban diversas posturas políticas, pero que todos concordaban en que los efectos de las decisiones que llevaron a la paralización del Gobierno y que podrían pesar sobre el techo de deuda eran graves para el mundo financiero.

“Existe un precedente sobre el cierre del Gobierno. No existe un precedente para una cesación de pagos. Somos la economía más importante del mundo. Somos la divisa de reserva del mundo”, declaró Blankfein.

Michael Corbat, de Citigroup; Jamie Dimon, de JPMorgan Chase & Co; Robert Benmosche, de AIG; James Gorman, de Morgan Stanley, y John Stumpf, de Wells Fargo, entre otros altos ejecutivos, tenían previsto asistir a la sesión con Obama.

Los republicanos han buscado vincular la continuidad de los fondos gubernamentales a medidas que socavarían la reforma de salud del país, una postura que Obama no acepta. La polémica ley de salud dio un paso clave el martes, cuando comenzó a inscribir a estadounidenses sin seguro para una cobertura de salud subsidiada.

“Nos complace que el presidente finalmente reconozca que su negativa a negociar es indefendible”, dijo el portavoz de Boehner. “Ni está claro por qué tendremos esta reunión si no es para iniciar conversaciones serias entre ambos partidos”, agregó.

Obama insistirá ante los líderes legislativos en que el Congreso debe reabrir el Gobierno y elevar el límite de deuda sin condiciones, dijo un funcionario de la Casa Blanca. Un asesor demócrata del Senado dijo que es improbable que la reunión genere grandes avances.

SE ACERCA LA FECHA LIMITE

La lucha entre demócratas y republicanos sobre la autoridad de endeudamiento se ha fusionado rápidamente con el choque sobre el financiamiento. El secretario del Tesoro, Jack Lew, dijo que el país llegará a su límite de endeudamiento antes del 17 de octubre.

El Gobierno podría tener dificultades para pagar cheques de pensiones, cargos de interés y otras deudas tras ese punto.

Algunos republicanos ven la votación sobre el límite de deuda como otra oportunidad para recortar la ley de salud de Obama o para extraer otras concesiones.

Había pocas señales de que el segundo día de paralización pusiera bajo presión a los legisladores demócratas y republicanos para que llegaran a un acuerdo.

Aunque algunos republicanos moderados comenzaron a cuestionar la estrategia de su partido, Boehner los ha mantenido unidos tras un plan para ofrecer una serie de pequeños proyectos de ley que reabrirían ciertas partes del Gobierno.

Se espera que la Cámara vote el miércoles y jueves medidas que financien el cuidado para veteranos, investigación médica y parques nacionales, entre otras, dijo un asesor republicano de la Cámara. Las medidas podrían ser derrotadas en el Senado, controlado por demócratas, y Obama dijo que las vetaría si llegan a su escritorio.

Un sondeo de Reuters/Ipsos mostró que un 24 por ciento de los estadounidenses culpa a los republicanos por el cierre, un 19 por ciento responsabiliza a Obama o los demócratas, mientras que un 46 por ciento dijo que todos son responsables.

Los inversores mostraron mayor ansiedad el miércoles respecto a la paralización tras desestimarla el martes. El índice Standard & Poor’s 500 caía un 0,3 por ciento y el Nasdaq Composite perdía un 0,2 por ciento.

El Tesoro estadounidense también se vio forzado a pagar los tipos de interés más altos en unos 10 meses en su deuda a corto plazo, ya que varios inversores evitaron los valores gubernamentales con vencimientos este mes, cuando el Gobierno haya llegado al límite de su capacidad de endeudamiento.

/Por Mark Felsenthal y Richard Cowan/

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