19 de septiembre de 2013 / 13:45 / en 4 años

JPMorgan pagará 690 millones por el escándalo "ballena de Londres"

WASHINGTON (Reuters) - El escándalo financiero de la “Ballena de Londres”, que el consejero delegado de JPMorgan Chase & Co, Jamie Dimon, minimizó como una “tormenta en un vaso de agua”, costará al mayor banco estadounidense 920 millones de dólares (unos 690 millones de euros) en multas y un inusual reconocimiento de mala praxis.

El mayor banco de Estados Unidos, JPMorgan Chase & Co, pagará aproximadamente 920 millones de dólares (unos 690 millones de euros) en multas a reguladores de dos países para poner fin a potenciales cargos derivados de sus millonarias pérdidas en transacciones con derivados el año pasado, en el escándalo conocido como la "Ballena de Londres". Imagen de archivo de varios antiguos directivos de JP Morgan testificando ante un comité del Senado de EEUU en Washington el pasado mes de enero. De izq. a dcha., Ina Drew, antigua jefa de inversiones en JP Morgan Chase Bank, Peter Weiland, antiguo jefe de la oficina de inversión de riesgos de mercado, y Ashley Bacon, entonces jefe de esa misma oficina. REUTERS/Gary Cameron

Los acuerdos extrajudiciales con reguladores de Estados Unidos y Reino Unido, divulgados el jueves, resuelven las mayores investigaciones civiles por las pérdidas de 6.200 millones de dólares en transacciones con derivados del año pasado.

JPMorgan estaba acusado de mala gestión de los controles de riesgo y de no haber informado a los reguladores de las deficiencias en la gestión de operaciones arriesgadas identificadas por la administración del banco.

La entidad dijo que los acuerdos son un “importante paso en los actuales esfuerzos de la firma por dejar atrás estos asuntos”.

Pero dejan sin resolver otros asuntos, que han contribuido a elevar los costes legales del banco a 5.000 millones de dólares anuales y socavaron la posición de Dimon en su cargo, además de su influencia en el sector bancario y en la regulación.

El consejo de administración de la compañía recientemente modificó su reglamento para dar más autoridad a los consejeros sobre Dimon, después de que algunos accionistas mencionaran los problemas de control de riesgo para argumentar que el consejero delegado no debería tener también el cargo de presidente del consejo.

La compañía continúa afrontando una investigación penal de fiscales estadounidenses por la debacle de los derivados, pese a la insistencia pública de Dimon de que ningún ejecutivo del banco ofreció deliberadamente información errónea a inversores.

Si bien JPMorgan elogió los acuerdos, dijo que había recibido una notificación legal de que el personal de otro regulador, la Comisión de Operaciones de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos, planea recomendar y aplicar acciones contra el banco por sus transacciones de derivados.

El estado de Massachusetts también está realizando una investigación, dijo la firma.

“Ciertamente esto no es el cierre del caso de la Ballena”, dijo el analista Charles Peabody de Portales Partners.

LA BALLENA BRUNO

Bruno Iksil, el operador cuyas grandes apuestas le valieron el apodo de “Ballena de Londres”, firmó un acuerdo de cooperación con los fiscales y no ha sido acusado de ningún cargo.

Otros dos operadores que trabajaron con Iksil en Londres, Javier Maríin-Artajo y Julien Grout, han sido acusados por fiscales estadounidenses por su participación en el escándalo, bajo cargos de intentar esconder las crecientes pérdidas. Martín-Artajo está en España en libertad provisional a la espera de si es extraditado a EEUU.

Las multas anunciadas el jueves incluyen 300 millones de dólares para la Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos, 200 millones de dólares para la Reserva Federal, 200 millones para la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) y 137,6 millones de libras (219,74 millones de dólares) para la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido.

El total de las multas en su conjunto es uno de los mayores jamás pagados por un banco, pero está lejos de los 1.290 millones de dólares que el prestamista londinense HSBC acordó desembolsar el año pasado para cerrar extrajudicialmente acusaciones de blanqueo de dinero.

Las multas son determinadas por las leyes que determinan cuánto puede cobrar cada agencia por cada violación, lo que después se ajusta a través de negociaciones entre los reguladores y el banco.

“Hemos aceptado la responsabilidad y admitimos nuestros errores desde el inicio, y hemos aprendido de ellos y trabajado para resolverlos”, dijo Dimon en un comunicado emitido por JPMorgan.

JPMorgan también enfrenta otras investigaciones en áreas que incluyen posibles sobornos en prácticas de contratación y ventas de títulos hipotecarios potencialmente fraudulentas.

La firma ha estado bajo la lupa del Gobierno estadounidense desde mayo de 2012, cuando Dimon reveló que JPMorgan estaba perdiendo miles de millones de dólares en negocios con derivados que habían sido cuestionados un mes antes en reportes de prensa.

Dimon inicialmente descalificó las noticias, pero luego se disculpó por ello y dijo que el banco fue “estúpido” por haber gestionado las transacciones desde la oficina del jefe de inversiones en Londres.

/Por David Henry y Emily Flitter/

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