June 17, 2013 / 10:50 AM / 5 years ago

El desastre de Bangladesh machaca el ideal de un empresario concienciado

SAVAR, Bangladesh/MADRID (Reuters) - Cuando el fabricante español de prendas David Mayor llegó a Bangladesh hace una década, la marca de moda que fundó tenía el lema “ropa con corazón”.

Cuando el fabricante español de prendas David Mayor llegó a Bangladesh hace una década, la marca de moda que fundó tenía el lema "ropa con corazón". En un sector tristemente conocido por las duras condiciones de trabajo, dijo que quería mostrar que era posible dirigir con ética un negocio en el que los empleados estuvieran bien formados y fueran tratados con respeto. La historia de cómo un sueño acabó en los escombros del edificio Rana Plaza, un complejo de fábricas de ocho plantas que se derrumbó en abril matando a 1.129 personas en uno de los peores accidentes laborales de la historia, es una moraleja para las empresas de ventas al por menor del mundo que ahora han salido en tromba para evitar otro accidente fatal en Bangladesh. En la imagen, varios trabajadores de rescate tratan de buscar supervivientes de un edificio derrumbado en Savar, a unos 30 de Dacca, el 4 de mayo de 2013. REUTERS/Andrew Biraj

En un sector tristemente conocido por las duras condiciones de trabajo, dijo que quería mostrar que era posible dirigir con ética un negocio en el que los empleados estuvieran bien formados y fueran tratados con respeto.

La historia de cómo un sueño acabó en los escombros del edificio Rana Plaza, un complejo de fábricas de ocho plantas que se derrumbó en abril matando a 1.129 personas en uno de los peores accidentes laborales de la historia, es una moraleja para las empresas de ventas al por menor del mundo que ahora han salido en tromba para evitar otro accidente fatal en Bangladesh.

El Rana Plaza estaba construido sobre terreno pantanoso y con cemento de baja calidad. Se diseñó para albergar un centro comercial de cinco plantas, pero el propietario del edificio, un líder político local, lo alquiló a los propietarios de fábricas y construyó tres plantas adicionales.

“David intentó hacer algo bueno, mejor que los que había allí, pero finalmente fue sobrepasado”, dijo Massimo Cattaneo, un misionero católico que dirige una escuela técnica al norte de Bangladesh y que trabajó con Mayor en un programa de formación que fundó allí.

Pese a los repetidos intentos en España y Bangladesh, Reuters no pudo contactar con Mayor para obtener comentarios. No ha hecho comunicados públicos desde el accidente y no fue posible saber si había contratado a un abogado.

Mayor no tenía nada que ver con la construcción del edificio. Pero como formaba parte de los propietarios de una fábrica en el edificio, el español, que no estaba en Bangladesh en ese momento, es uno de los nombres que la Policía menciona que está bajo la investigación iniciada tras el derrumbe. No ha sido detenido.

El resto de los propietarios de fábricas que mencionó la Policía, incluido su socio, están bajo custodia hasta que la Policía termine su investigación. Aunque no hay cargos contra ninguno de ellos, un comité del Gobierno ha recomendado que sean acusados de homicidio involuntario, que puede acarrear cadena perpetua.

Las entrevistas con exempleados, clientes y socios de Mayor muestran que invirtió en trabajadores y parece que fue apreciado entre el personal. Pero otra parte de su personal también dijo que las condiciones de la fábrica se deterioraron paulatinamente cuando la compañía comenzó a centrarse en ganar pedidos grandes.

CREDENCIALES ÉTICAS

La industria textil de Bangladesh emplea a unos cuatro millones de personas, mujeres en su mayoría. Pese a que los empleos dan a la mujer una independencia económica que no tenían antes, muchas trabajan muchas horas en fábricas poco ventiladas y con gran riesgo de incendios.

Mayor pensó que podía cambiar eso, negociando con los compradores fechas de entrega más largas para evitar demasiadas horas extraordinarias, según personas que trabajaron con él. Estableció una marca de moda, Tacsocial, que publicitaba sus credenciales éticas con el “corazón” como eslógan.

En 2007, cuando tenía 29 años, comenzó con otra compañía de ropa, Phantom TAC Ltd, una sociedad conjunta con el socio local Aminul Islam, según documentos vistos por Reuters.

“Las condiciones de los trabajadores no son malas, pero queremos mejorarlas más”, dijo Mayor al diario Daily Star en 2008. Semanas después, Phantom TAC abrió su fábrica en el Rana Plaza, en un barrio industrial de la capital, Dacca.

Cattaneo dijo que la fábrica parecía segura, y varios empleados entrevistados por Reuters dijeron que al principio estaban mejor que en muchas otras fábricas.

“Nuestros salarios se pagaban a tiempo cada mes, y dejábamos el puesto a las siete u ocho de la tarde. El comportamiento de los jefes era bueno al principio”, dijo Rashida Begum, que logró escapar de entre las ruinas del edificio. Ahora no tiene empleo, sufre dolores en el pecho y tiene miedo de volver a una fábrica.

“CONDICIONES SALUDABLES”

Uno de los socios más habituales de Mayor era la compañía española de ventas por catálogo Cristian Lay, que trabajó con Phantom TAC desde 2007 hasta 2012 y ayudó a fundar el programa de formación de Cattaneo dirigido a las mujeres pobres del ámbito rural que acuden en masa a Dacca en busca de empleo.

Domingo González, jefe de control de calidad de Cristian Lay, dijo que había visitado la fábrica con frecuencia y estaba impresionado.

“Era una fábrica totalmente normal con condiciones saludables, con mucha luz”, dijo González. Entre otros de sus clientes estuvieron Inditex, propietario de Zara, y los grandes almacenes de El Corte Ingles, dijo un exresponsable de Phantom-TAC.

En el artículo del Daily Star, Mayor dijo que supo que tendría que cargar 10 céntimos por pieza para mejorar las vidas de sus empleados. Su marca de moda iba dirigida a hace eso posible y quería entrar en el negocio minorista, abriendo una tienda en un barrio rico de Dacca.

“Cuando eres un productor que negocia pedidos con compradores, 10 céntimos es algo muy importante, es muy competitivo y 10 céntimos son mucho”, dijo. “Pero 10 céntimos en el precio final no es nada”.

Al comienzo, Mayor vivía en la zona diplomática de la capital e iba a la fábrica la mayoría de los días, dijeron dos exempleados. Tenía nociones del bengalí y llamaba a sus empleados “hermano”, lo que era bien recibido.

Pero un año después de que abriese la fábrica en el Rana Plaza, volvió a España para centrarse en el márketing, viajando a Bangladesh cada pocas semanas con nuevos clientes, dijeron varios trabajadores.

Ahí, dijeron, es donde comenzaron los problemas.

El motivo del cambio no está claro, pero el deterioro de la economía en Europa, su principal mercado, hizo seguramente muy difícil que Mayor realizase su sueño de una moda más ética. Finalmente, la tienda del “corazón” cerró. Se desechó un plan para expandir de forma masiva los proyectos de formación, dijo Cattaneo.

Phantom TAC comenzó a centrarse en grandes acuerdos de exportación.

En los días anteriores al desastre, la empresa trabajaba a tope para completar un pedido de muestra para la minorista española Mango, con la esperanza de que llevase a un suministro más grande y lucrativo con la compañía, uno de los principales compradores del mundo.

Mango, que tiene más de 2.600 tiendas en 107 países, dijo que no finalizó el pedido. La compañía con sede en Barcelona dijo que habría seguido adelante sólo si la muestra estaba a la altura de su estándar y si Phantom TAC aprobaba las comprobaciones de Mango sobre sus prácticas laborales y de seguridad.

Bajo presión con unos crecientes pedidos, los encargados fueron más duros con los trabajadores, a veces haciéndoles trabajar a lo largo de la noche, dijeron algunos empleados. Reuters no pudo hablar con ningún encargado de la compañía.

La creciente tensión en la fábrica se ocultaba a Mayor, dijo la costurera de 20 años Runi Akhter.

“Cuando venía, se hacía un anuncio por megafonía”, dijo Akhter, madre soltera, que habló en su casa de dos habitaciones que comparte con ocho personas, entre ellos sus padres y dos niños pequeños. “Los jefes nos dijeron que si nos quejábamos ante él, perderíamos nuestro empleo”, dijo.

“¿ESTÁN TODOS MUERTOS?”

La mañana del 24 de abril, los jefes ordenaron al personal que entrase a trabajar en las cinco fábricas del Rana Plaza, pese a que el edificio fue evacuado un día antes después de que apareciese una grieta en una columna.

Minutos después de que se sentasen, se cortó la electricidad en el edificio y los pesados generadores de las plantas de arriba se dejaron notar con una sacudida. El edificio tembló y se vino abajo.

Amarat Hosain, un comerciante que había trabajado para Mayor desde 2007 coordinando las compras, dijo que llegó tarde a trabajar ese día y que cuando llegó, el Rana Plaza se había derrumbado y convertido en un amasijo de cemento roto.

Mientras trataba desesperadamente de contactar con sus compañeros, su teléfono móvil sonó. Era su jefe, preguntando por qué no podía contactar con el presidente de Phantom TAC.

Cuando Hosain le dijo lo que había ocurrido, dijo que Mayor se vino abajo, gritando “Oh Dios, oh Dios!” por teléfono y preguntado: “¿Están todos muertos?”.

Los responsables del sector dijeron que unos 200 trabajadores y encargados de Phantom TAC murieron, con docenas de otros heridos gravemente. Reuters habló con algunos supervivientes.

Todos los empleados consultados recuerdan a Mayor como una figura benevolente que siempre tenía una palabra amable y era contrario a las horas extra forzosas. Dos de ellos dijeron que había tocado sus cabezas - un signo de afecto respetuoso en Bangladesh.

Pero el activista laboral Babul Akhter dijo que pensaba que Mayor podría haber conocido el empeoramiento de las condiciones por los registros de la fábrica que documenta las horas de trabajo.

“En lugar de tocar las cabezas de los trabajadores, debería haber mirado los documentos, los libros de trabajo”, dijo Akhter.

BAJO INVESTIGACIÓN

Mayor fue visto por última vez en Bangladesh en marzo. Dos personas que lo conocen, y el consulado de Bangladesh en Barcelona, dijeron que estaba en España, pero Reuters no pudo localizarlo.

El número de teléfono en España de Phantom TAC ahora pertenece a otra empresa. No respondió a los mensajes ni a las cartas enviadas a su dirección en Reus.

Bangladesh no se ha puesto en contacto con la embajada española en Dacca para solicitar información sobre su paradero. No ha solicitado una orden a Interpol en relación con Mayor.

“Como es extranjero, tenemos cuidado de que no se le acuse equivocadamente... pero su nombre está en las listas de los primeros acusados”, dijo un funcionario al mando del caso, Bijoy Kumar Kar, del Departamento de Investigación Criminal.

En declaraciones bajo condición de su anonimato, otro policía de Bangladesh y un funcionario español, ambos con conocimiento del caso, dijeron que creían que Dacca no planeaba pedir la detención de Mayor por la preocupación de espantar a los inversores extranjeros.

Mainuddin Jandaker, un funcionario del Ministerio del Interior, dijo que la decisión sobre la acusación de Mayor se tomaría en función de las pruebas, no del impacto sobre la inversión extranjera.

“Pero antes de poner cargos sobre su nombre, todas las pruebas se deben examinar definitivamente e investigarse pormenorizadamente para identificar este nivel de negligencia y también para evitar el envío de un mensaje equivocado al mundo”, dijo.

Hosain dijo que había hablado con Mayor “tres o cuatro veces” por teléfono desde el accidente.

“Dijo que su próximo paso es demostrar que de ningún modo estuvo implicado en todo este proceso, porque no sabía nada sobre la grieta. Estaba muy molesto”, dijo.

/Por Frank Jack Daniel y Serajul Quadir y Fiona Ortiz/

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below