18 de febrero de 2013 / 11:30 / en 5 años

ANÁLISIS-Mora y presión sobre la rentabilidad amenazan a la banca en 2013

MADRID (Reuters) - La banca española encara un 2013 marcado por el costoso acceso a la financiación, que presionará la rentabilidad de unas cuentas amenazadas por la subida de la mora a pymes y particulares, el próximo gran peligro del sector tras la pesada y todavía no cerrada digestión del ladrillo.

La banca española encara un 2013 marcado por el costoso acceso a la financiación, que presionará la rentabilidad de unas cuentas amenazadas por la subida de la mora a pymes y particulares, el próximo gran peligro del sector tras la pesada y todavía no cerrada digestión del ladrillo. En la imagen, un cartel del metro junto a la sede del Banco de España en Madrid el 6 de febrero de 2013. REUTERS/Sergio Pérez

“En líneas generales, la banca española vivirá un ejercicio marcado por la caída de la rentabilidad, el deterioro de la calidad de los activos y un incremento de las provisiones que se hará extensible al sector de pymes”, dijo Erwin van Lümich, analista senior de la agencia de calificación Fitch.

El complicado escenario, que algunos banqueros califican en privado de “dificilísimo”, se produce además en un entorno de tipos bajos con el consiguiente efecto desfavorable sobre las carteras hipotecarias bancarias referenciadas en su gran mayoría al Euribor y que confluye con un escenario de recesión.

En este entorno, se prevé que los márgenes y la rentabilidad de la banca sigan resintiéndose. Según el Banco de España, la rentabilidad de los fondos propios (ROE) bajó hasta el -3 por ciento a junio de 2012 desde el 7,4 por ciento de junio de 2011.

“Es cierto que las entidades están intentando compensar la bajada de rentabilidad vía costes y cierre de oficinas pero es muy difícil que los márgenes vayan a retornar a los niveles de antes de la crisis cuando veíamos crecimientos de doble dígito. Eso no lo veremos”, explicó el experto de Fitch.

Tras un 2012 marcado por el rescate bancario europeo y la creación de un banco malo para aislar el ladrillo más tóxico de la banca apoyada con 40.000 millones para sanear su balances, el sector tiene todavía varios frentes abiertos.

Pese a la relativa apertura de los mercados de financiación, con una ventana de liquidez a principios de año que fue aprovechada tanto por el Tesoro como por las empresas para financiarse más barato, todavía no se ha alejado el fantasma del crédito caro y escaso en un sector que obtiene una tercera parte de su financiación del BCE.

“Las ventanas para salir a los mercados han sido muy cortas y necesitamos períodos más duraderos porque las primas son excesivas”, manifestó José Carlos Diez, economista jefe de Intermoney Valores, en referencia al diferencial de 365 puntos básicos entre la deuda española a diez años y su par alemán.

MÁS SANEAMIENTOS PENDIENTES

En público, los directivos de las principales entidades bancarias se han mostrado optimistas y consideran que la banca ya habría pasado lo peor en 2012 en términos de saneamientos para limpiar los balances de su herencia del ladrillo. De hecho, Santander, BBVA y Caixabank ya realizaron en 2012 provisiones por 38.600 millones de euros, más de la mitad por el ladrillo.

Sin embargo, en privado un alto directivo de un banco español señaló que era prematuro dar por finalizados los saneamientos en el sector: “Teniendo en cuenta como está la economía, sería imprudente decir que ya hemos terminado con los saneamientos. Esto no ha parado todavía”.

El propio Santander anunció durante sus resultados que había apartado para 2013 dotaciones por 1.000 millones de euros ante una política más agresiva de descuentos en la venta de activos inmobiliarios.

El freno al deterioro de la calidad crediticia pasa también ahora probablemente por provisionar créditos a empresas que, en el contexto macroeconómico y de restricción de crédito pesarán sobre los balances de las entidades.

Los bancos han refinanciado en el pasado las condiciones con numerosas empresas, pero la cruda realidad de la doble recesión - con aumentos interanuales del orden del 40 por ciento en los procesos concursales de empresas - les obligará probablemente a asumir probablemente potenciales pérdidas.

La semana pasada, el BBVA fue el primer banco en desvelar detalladamente sus operaciones de reestructuración en un intento de calmar el temor sobre la ocultación de la mora en el sector.

La entidad tuvo un volumen de refinanciaciones en 2012 de 28.981 millones de euros, de los cuales 19.634 millones correspondieron a refinanciaciones en España, lo que suponía un 8,8 por ciento de su volumen total de crédito en el país y un 11,5 por ciento excluyendo las administraciones públicas.

“Los niveles de refinanciación (de la banca española) son absolutamente razonables aunque es cierto que puede haber una parte que sea más problemática”, manifestó un alto cargo del sector financiero español.

Otros analistas centran el foco del problema para salud de la banca en la evolución del crédito y de la mora.

“Si a nivel sectorial, se mantiene la contracción crediticia - el crédito a empresas no financieras cayó un 5,2 por ciento en 2012 - y sigue el crecimiento de la tasa de morosidad en los próximos 5 trimestres, la tasa de mora en el segmento empresarial se incrementaría hasta el 29,1 por ciento del cuarto trimestre de 2013”, señaló Ignacio Moreno, analista de Citi.

Según datos del Banco de España, la mora sobre un volumen de préstamos de 887.000 millones concedidos por la banca española a empresas no financieras se situó al cierre del tercer trimestre de 2012 en el 16,55 por ciento.

En las pruebas de estrés encargadas por el Gobierno, Oliver Wyman estimaba pérdidas de entre 25.000 y 39.000 millones de euros en una cartera crediticia de los bancos a pymes de 237.000 millones de euros. En sus planes de recapitalización del sector, el Gobierno dejó la puerta abierta a incluir en un futuro en el banco malo carteras de créditos de pymes y particulares.

Con una tasa de paro del 26 por ciento en el cuarto trimestre de 2012 directivos del sector ven amenazada la otrora gran máxima de que en España casi nadie se queda sin pagar su hipoteca, aunque el volumen de impagos en hipotecas a particulares todavía está en una tasa relativamente baja del 3,5 por ciento sobre un volumen de 597.000 millones de euros.

“Algunas carteras de crédito de consumo y de hipotecas a particulares, concedidas sobre todo a inmigrantes, se van a ver muy resentidas con la actual recesión”, manifestó el director general de una entidad financiera que no quiso ser citado.

Oliver Wyman pronosticó pérdidas de entre 11.000 y 25.000 millones de euros en la cartera bancaria de préstamos a particulares.

/ Por Jesús Aguado/

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