September 7, 2012 / 8:43 AM / 6 years ago

ANÁLISIS-El BCE allana el camino pero ¿pedirá España el rescate?

PARÍS (Reuters) - El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, desplegó el jueves una hoja de ruta para rescatar a la zona euro de un potencial colapso, pero ahora le corresponde a España tragarse su orgullo y pedir ayuda para reducir sus elevados costes de financiación.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, desplegó el jueves una hoja de ruta para rescatar a la zona euro de un potencial colapso, pero ahora le corresponde a España tragarse su orgullo y pedir ayuda para reducir sus elevados costes de financiación. En la imagen, la canciller Angela Merkel (I) mira el 6 de septiembre al presidente español, Mariano Rajoy, en Madrid. REUTERS/Andrea Comas

Draghi cumplió o superó las expectativas de los mercados al anunciar que el BCE estaba listo para comprar cantidades ilimitadas en bonos con vencimientos de hasta tres años de países que pidan un rescate y cumplan con estrictas condiciones.

El jefe del BCE hizo notar su autoridad al aislar a la voz disidente del Bundesbank alemán, que criticó públicamente la decisión, al tiempo que mantuvo la presión sobre los gobiernos de la zona euro para que sigan aplicando reformas económicas para equilibrar sus presupuestos.

Sin embargo, su ruta de escape de la crisis de deuda soberana de la zona euro, que data de finales de 2010, depende de la solicitud de asistencia de Madrid, que el presidente Mariano Rajoy aún desearía evitar o retrasar.

Otros escollos políticos todavía llenan el camino de obstáculos, desde un fallo pendiente de la corte constitucional de Alemania al fracaso de Grecia para cumplir con sus metas fiscales, pasando por la creciente reticencia de legisladores holandeses, alemanes y finlandeses a apoyar más rescates.

Y los 17 gobiernos de la zona euro aún están lejos de acceder a ceder más soberanía en una mayor unión fiscal, bancaria y económica a fin de remediar los fallos del sistema de la moneda única.

Pero la decisión del BCE al menos ofrece un punto de quiebre en la crisis al proveer un comprador condicional de última instancia para los bonos de países vulnerables.

¿RESISTENCIA DE ESPAÑA?

La insistencia de Draghi en buscar la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI) y vincular cualquier programa de rescate a estrictas condiciones podría representar una dificultad política para España.

El conservador Rajoy está desesperado por evitar la humillación de que su país reciba las visitas trimestrales de revisión por parte de los inspectores de la “troika” del FMI, el BCE y la UE, que ya se impusieron a Grecia, Portugal e Irlanda a cambio de sus rescates.

“Nos preguntamos si la aparición de la ‘troika’ en las Transacciones Monetarias Directas (del BCE) podría generar resistencia por parte de España a solicitar ese rescate”, dijo el estratega de tasas de Rabobank Richard Mcguire.

“Si eso ocurre, podría ser necesaria una presión de los mercados sobre España para que acceda a pedir ayuda”, aseveró.

De modo que, aunque el anuncio de Draghi alentó a los inversores, antes de recortar los rendimientos de los bonos españoles podría haber más volatilidad en los mercados si Madrid intenta hacerse la dura y decide resistir su necesidad de financiación durante octubre sin un rescate.

Italia, el otro país del sur de la zona euro bajo una seria presión de los mercados, espera que el apoyo a España por parte del bloque monetario y del BCE calme el ambiente y le evite tener que buscar ayuda económica directamente.

Tras una reunión con la canciller alemana, Angela Merkel, mientras el consejo de gobierno del BCE se reunía, Rajoy dejó claro que no había prisa en solicitar ayuda y dijo a los incrédulos periodistas que no había hablado sobre los términos de una posible ayuda.

Fuentes familiarizadas con las recientes negociaciones dicen que Francia y la Unión Europea instaron al dirigente español a pedir un rescate antes de la cumbre de la UE del 18 y el 19 de octubre, a fin de que la ayuda financiera pueda ser aprobada en la reunión.

Eso garantizaría que el programa de compra de bonos del BCE fuera activado antes de que Madrid sufra una crisis de financiación a finales del mes próximo.

La postura de Alemania es más ambivalente, en parte debido a que Merkel debe esperar un fallo del tribunal constitucional el 12 de septiembre sobre la validez del fondo de rescate permanente del bloque para saber si sus manos estarán atadas al respecto.

La canciller también podría estar esperando no tener que pedir a su Parlamento que apruebe otro rescate de la zona euro, en caso de que pudiera evitarlo.

Rajoy irritó a los políticos de línea dura alemanes y a algunos responsables del BCE el fin de semana cuando dijo que España ya estaba cumpliendo con todos los objetivos europeos sobre reformas económicas y fiscales y que no debería ser objeto de condiciones adicionales.

Su tono desafiante provocó llamamientos a que se le aplicaran condiciones más estrictas a su país.

De pie junto a Merkel, Rajoy insistió en que no recortaría las pensiones de los españoles, algo que según muchos economistas estaría incluido como condición para un rescate, dada la carga insostenible de las finanzas públicas del país ibérico.

Varios analistas políticos dicen que el presidente español busca evitar tener que adoptar medidas de austeridad impopulares antes de las elecciones regionales en el País Vasco y en su Galicia natal el 21 de octubre.

ESTRATEGIA DE SALIDA

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, la única voz disidente en el consejo de gobierno del BCE, advirtió de que la compra de bonos por parte del banco central llevaría a los países a posponer las reformas necesarias.

El BCE se vio perjudicado el año pasado cuando el ex primer ministro de Italia Silvio Berlusconi dejó de lado sus compromisos de reforma poco después de que el banco central comenzara a comprar bonos soberanos italianos.

En línea con el temor de los alemanes de que se produzca una “unión de deuda”, Weidmann dijo que el nuevo plan finalmente podría redistribuir los riesgos soberanos entre los contribuyentes de países sin el consentimiento de parlamentos y gobiernos elegidos democráticamente.

Pero ningún otro banquero central le apoyó y Merkel -ansiosa por que el BCE estabilice la zona euro- envió a su partido a apoyar las acciones de Draghi, al tiempo que guardó las apariencias con Weidmann al decir que sus preocupaciones habían ayudado a dar forma a la decisión del Banco Central Europeo.

Pese a la afirmación de Draghi de que el BCE detendría las compras de bonos si un país incumple con las condiciones acordadas, los analistas dudan de que la entidad realmente vaya a retirar la ayuda a un gobierno que se desvíe de su curso por el riesgo de que caiga en bancarrota y genere un caos en el bloque.

En una nota a inversores, Gary Jenkins, de Swordfish Research, dijo: “La posición de ‘control’ del BCE es un poco como poner un arma en su propia sien y amenazar con apretar el gatillo”.

Pero Draghi se ha movido para alentar a los miembros más débiles de la zona euro y ayudar a reducir las posibilidades de que ocurra una calamidad.

“El programa anunciado hoy (jueves) crea un cortafuegos sustancial y creíble”, dijo Marco Valli, economista de Unicredit, al describirlo como un elemento relevante de cambio.

“Aún existe y seguirá existiendo el riesgo de que un Gobierno necesite dar marcha atrás en las reformas o incluso de que no logre acceder a las condiciones, pero definitivamente es una buena noticia saber que ahora éste es el único peligro que los mercados deben procesar”, expresó.

/Por Paul Taylor/

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below