3 de julio de 2012 / 13:48 / en 5 años

ANÁLISIS-España podría necesitar más ayuda pese a la cumbre UE

MADRID (Reuters) - Al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no le va resultar sencillo evitar tener que pedir un rescate en toda regla pese a los avances logrados en la cumbre de la Unión Europea de la semana pasada para ayudar al sector financiero del país y a la deuda nacional en los mercados.

Al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no le va resultar sencillo evitar tener que pedir un rescate en toda regla pese a los avances logrados en la cumbre de la Unión Europea de la semana pasada para ayudar al sector financiero del país y a la deuda nacional en los mercados. Imagen de Rajoy en una rueda de prensa el 29 de junio tras el Consejo Europeo de la semana pasada en Bruselas. REUTERS/Eric Vidal

Los jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona acordaron el viernes permitir que el fondo de rescate europeo inyecte directamente ayuda en la banca española a partir de finales de este año y compre bonos para ayudar a los países miembros en apuros, con el objetivo de frenar una crisis de deuda que amenaza la moneda única.

No obstante, falta por conocer la letra pequeña de los pactos y Rajoy afronta unas largas y complicadas conversaciones para cerrar el rescate bancario, mientras la recesión se agrava, el déficit público parece no ceder y el paro se encuentra cerca de máximos históricos.

Inversores y responsables europeos señalan el peligro de que las medidas no estén en marcha con la presteza necesaria para impedir que el país necesite más fondos con los que mantener a flote el Estado, aparte de la línea de crédito de hasta 100.000 millones de euros concedida a la banca del país.

“España sigue bajo riesgo. Su deuda total, pública y privada, sigue siendo enorme... Será clave ver si la recapitalización se hace suficientemente rápido”, dijo un responsable de la Unión Europea que asistió a la cumbre.

La cifra necesaria para cubrir las necesidades de Bankia, CatalunyaCaixa, NovaGalicia y Banco de Valencia, que llegaría en las próximas semanas, podría alcanzar los 40.000 millones de euros, según indicaron fuentes del Gobierno español.

Aunque está previsto que España firme el memorando de entendimiento sobre la ayuda a la banca para el 9 de julio, muchos de los detalles son inciertos y no está claro aún de donde llegará el dinero para cubrir las necesidades más inmediatas.

Además, el Tesoro debe continuar con su plan de financiación para este año, que supone la colocación de otros 100.000 millones de euros. A juzgar por el calendario, el mes más complicado en principio para el Tesoro sería octubre, cuando tiene vencimientos por 27.5000 millones de euros entre Letras y títulos a medio y largo plazo.

MENSAJE CONFUSO

Parte del problema de España reside en que el Gobierno, que ha insistido en que no necesita un rescate soberano, ha enviado una serie de señales confusas sobre el estado de las finanzas públicas y el sistema bancario.

Rajoy ha perdido gran parte del crédito del que gozaba entre los líderes europeos y podría tener complicado recuperar la confianza. Las rentabilidades de los bonos españoles han caído tras la cumbre pero las dudas sobre el acuerdo han frenado el descenso de la prima de riesgo.

“En el mejor de los casos se puede decir que ha sido muy torpe, pero más bien diría que ha estado nulo”, dijo el alto cargo. “Veremos cuánto tiempo puede seguir financiando el país a estos niveles”.

La rentabilidad caía el martes 4 puntos básicos al 6,36 por ciento, pero aún no se ha logrado alejar de manera convincente del 7 por ciento, nivel que ha resultado insostenible para otros países rescatados en la eurozona.

Aunque el plan europeo es que el riesgo del rescate pase finalmente a los bancos una vez el MEDE pueda aportarles inyecciones directas de capital, la deuda pasará en principio por el Estado español, lo que elevaría el ratio de la deuda frente al PIB y podría elevar más aún los tipos de los bonos.

Rajoy prepara una serie de nuevas medidas, como un incremento del IVA, un gravamen sobre hidrocarburos y la eliminación por la deducción de la compra de vivienda, con el fin de detener el ascenso del déficit, pese a que muchos economistas dicen que esto profundizará la segunda recesión en la que está inmersa el país en tres años.

El déficit del Estado central fue del 3,41 por ciento del PIB entre enero y mayo, cerca del objetivo anual del 3,5 por ciento, aunque los datos muestran el efecto del anticipo de las transferencias a las regiones.

La Comisión Europea y Alemania han indicado que España podría obtener un año más, hasta 2014, para bajar el déficit hasta el 3 por ciento, el límite establecido por la normativa europea, pero los socios europeos mantendrán bajo estrecha vigilancia a España.

EL TIEMPO APREMIA

Los inversores, que se habían asustado con la posibilidad - desechada finalmente - de que el rescate bancario relegara a los acreedores privados frente a los socios europeos en caso de impago español, acogieron favorablemente la decisión de los líderes europeos de cancelar esta norma en el caso español.

También se mostraron satisfechos por la posibilidad de que el coste de recapitalizar la banca española se traslade al fondo de rescate europeo (el MEDE) a partir de 2013, reduciendo el impacto sobre la deuda española.

“Por resumir, creemos que los europeos han hecho más avances de los que pensábamos, pero aún tiene mucha tarea por delante. Habrá más ‘cumbres cruciales’”, dijo Gilles Moec, economista de Deutsche Bank, en una nota a inversores.

El responsable europeo dijo que quedaban muchas preguntas sin responder después de la cumbre. Despejar la “ambigüedad constructiva” de la reunión podría resultar doloroso, dijo.

A pesar de que España firme el memorando de entendimiento en, hasta octubre no se tendrá una imagen más clara de las necesidades del sistema bancario español, después de las auditorías y pruebas de estrés realizadas a las entidades.

Otro peligro podría venir del intento de obstaculización de algunos países a los planes europeos. Finlandia ha indicado que bloqueará la compra de deuda pública en el mercado primario por parte del MEDE, algo a lo que también se opone Holanda.

Muchos parlamentos nacionales, incluido el Bundestag alemán, podrían aprobar las compras de bonos caso por caso, lo que supone que podrían no ser tan flexibles como se pensaba en un principio.

Tampoco está claro si España va a realizar una petición formal para que el fondo de rescate europeo compre bonos en el mercado primario y secundario, ya que las operaciones estarían sujetas a fuertes condiciones.

/Por Julien Toyer/

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