18 de mayo de 2012 / 18:33 / hace 6 años

Obama presiona a Europa para que se centre en el crecimiento

WASHINGTON (Reuters) - El presidente estadounidense, Barack Obama, presionó el viernes a Europa para que gira hacia una política más propensa al crecimiento y se aleje de la austeridad, para poner freno a una crisis que amenaza con expulsar a Grecia de la zona euro y causar consecuencias en todo el mundo.

El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo el viernes tras reunirse con su homólogo francés, François Hollande, que la cumbre del G-8 de este fin de semana debería centrarse en maneras de promover el crecimiento, así como en los recortes presupuestarios en Europa para ayudar a resolver la crisis de la zona euro. En la imagen, el presidente de EEUU, Barack Obama (a la derecha) estrecha la mano del presidente francés, François Hollande, tras su reunión bilateral en el Despacho oval de la Casa Blanca en Washington, el 18 de mayo de 2012. REUTERS/Eric Feferberg/Pool

Marcando el tono para la cumbre del G-8 este fin de semana, Obama dejó claro que se alinea con los esfuerzos del nuevo presidente francés en favor de más estímulos económicos en la eurozona, plagada por la recesión, en lugar de enfatizar los programas de recortes de gastos defendidos por Alemania.

La postura de Obama refleja su preocupación por el contagio de la eurozona, que amenaza el futuro de su moneda única, pueda dañar la débil recuperación de la economía estadounidense y sus propias posibilidades de reelección en noviembre.

Tras las conversaciones en la Casa Blanca con el presidente galo, François Hollande, Obama dijo que los dos están de acuerdo en que abordar la crisis de la eurozona es “un asunto de extraordinaria importancia, no sólo para la gente de Europa, sino también para la economía mundial”.

“Esperamos que haya una negociación esta tarde y mañana con otros líderes del G-8 sobre cómo podemos gestionar una aproximación responsable a la consolidación fiscal que esté asociada con un fuerte programa de crecimiento”, declaró a la prensa.

La canciller alemana, Angela Merkel, que ha insistido en la necesidad de dura disciplina fiscal para recortar los asfixiantes niveles de deuda en la eurozona, podría verse cada vez más sola en la cubre de Camp David, en maryland.

Cuando los líderes del G-8 se reúnan en el lugar de descanso de la presidencia estadounidense para una cena de trabajo el viernes, el primer ministro británico, David Cameron, que ha ido redoblando sus llamadas a que Europa haga más por resolver la crisis de deuda, insistirá en que deben trabajar juntos para que deje de extenderse al resto del mundo, según dijo un asesor.

No se esperan grandes decisiones de política económica en la cumbre, pero Obama presionará en favor de una estrategia amplia para resolver los problemas de deuda europeos.

Los títulos europeos registraron su nivel más bajo desde diciembre el viernes, deprimidos por la perspectiva de que una salida de Grecia del euro pueda sembrar la inestabilidad en el grupo monetario y engullir a economías mucho más grande como la española.

Si bien Hollande y Obama encontraron puntos de acuerdo económico antes de la cumbre, la reunión también mostró las diferencias por el compromiso de Francia con la misión militar de la OTAN en Afganistán.

Hollande, un socialista que asumió el cargo de presidente esta semana, recordó a Obama su promesa electoral de retirar a las tropas galas de Afganistán para finales de 2012, antes del calendario de la alianza. Pero Hollande señaló que Francia apoyaría la misión de la OTAN por otras vías.

Se espera que Obama intente que Hollande reconsidere el plan de retirada francés.

¿MERKEL AISLADA?

Pero los dos líderes mostraron más concordancias sobre la crisis de la eurozona de lo que se espera reine en las conversaciones del Grupo de los Ocho.

En su primera reunión con Obama desde que llegó al cargo hace unos días, Hollande dijo que le habló al presidente estadounidense de la importancia de poner el crecimiento como prioridad.

Además, ambos hablaron de sus preocupaciones compartidas sobre Grecia y su creencia sobre la importancia de que el país siga en la eurozona, afirmó Hollande.

La Administración Obama gastó mucho dinero para intentar frenar la recesión estadounidense entre 2007 y 2009, y Hollande intenta suavizar la austeridad con más inversiones en infraestructura que cree empleo.

No está solo en ese empeño. Cameron ha ido aumentando sus peticiones de que los líderes europeos actúen con más decisión, El canadiense Stephen Harper ha sido un crítico habitual. De los miembros de la eurozona con presencia en el G-8, el primer ministro italiano, Mario Monti, pedía profundas medidas de crecimiento incluso antes de que lo hiciera Hollande.

Eso podría dejar a Merkel, que insiste en que los programas de recortes de gastos no pueden diluirse, en un papel solitario.

La cumbre del G-8 llega mientras los griegos retiran dinero de los bancos entre crecientes miedos de que puedan salir del bloque de la moneda única. Los mercados financieros temen por el futuro del euro, y también el sector bancario español está bajo presión.

/Por Caren Bohan y Alister Bull/

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