23 de marzo de 2012 / 16:52 / en 6 años

Miles de nigerianos demandan a Shell en Londres por un vertido

LONDRES (Reuters) - Un grupo de 11.000 nigerianos presentó el viernes una demanda contra Royal Dutch Shell ante el Tribunal Supremo de Londres, reclamando decenas de millones de dólares en compensación por dos vertidos de petróleo en 2008 que según dicen destrozaron sus medios de vida.

Un grupo de 11.000 nigerianos presentó el viernes una demanda contra Royal Dutch Shell ante el Tribunal Supremo de Londres, reclamando decenas de millones de dólares en compensación por dos vertidos de petróleo en 2008 que según dicen destrozaron sus medios de vida. En esta imagen de archivo, una mujer vierte crudo recogido en contenedores en el océano Atlántico cerca del pueblo de Orobiri, días después de un vertido en el mar de Royal Dutch Shell, en el delta del Níger, en Nigeria, el 21 de diciembre de 2011. REUTERS/Akintunde Akinleye

El caso será seguido de cerca por la industria, en busca de precedentes que podrían tener efecto en otras grandes demandas contra petroleras occidentales acusadas de contaminar países pobres, como una disputa de Chevron con Ecuador.

SPDC, una empresa conjunta que dirige Shell formada por la petrolera estatal nigeriana, Shell, EPNL y Agip, ha admitido la responsabilidad por dos vertidos que devastaron las comunidades pesqueras de Bodo en el delta del Níger, donde una red de oleoductos recorre manglares, pantanos y arroyos.

Pero Shell y los abogados de Londres que representan a los demandantes discrepan sobre cuánto petróleo se vertió y a cuánto debe ascender la compensación. Las conversaciones para determinar la cifra se rompieron la semana pasada.

“Hicieron una oferta y la comunidad dijo con bastante acierto que esto es ridículamente bajo”, dijo Martyn Day, de la firma londinense Leigh Day & Co, que lidera el proceso legal. Day dijo que espera retomar las negociaciones con Shell en algún momento.

Day declinó decir cuánto había ofrecido Shell. Dijo que sus clientes pedirán “muchos millones de dólares” a través del Tribunal Supremo, pero no había una cifra cerrada porque si bien hay 11.000 demandantes de momento, posteriormente podrían sumarse otros.

Shell dice que en 2008 se vertieron un total de 4.000 barriles en Bodo como resultado de errores de operación, y que se completó una limpieza en 2009. Desde entonces, la compañía afirma que se ha vertido más petróleo debido al sabotaje y al robo de crudo.

SABOTAJE

“Nuestros equipos de limpieza pudieron lidiar con los vertidos iniciales, pero después las comunidades locales les han impedido llegar a los lugares que volvieron a verse afectados por esta actividad ilegal”, dijo el miércoles en una carta al Financial Times Mutiu Sunmonu, director de gestión SPDC

“Esto podría deberse a que esas comunidades tienen la creencia errónea de que más vertidos, sea cual sea la causa, significa más compensación”, afirmó.

Day cuestionó esa explicación. El abogado señaló que los expertos estiman el volumen del vertido por los dos fallos operativos de Shell en 600.000 barriles, y que cualquier robo de crudo producido en la zona no supondría más del 1 por ciento de eso.

En un informe presentado en noviembre de 2011, Amnistía Internacional acusó a Shell de verter 280.000 barriles de petróleo en Bodo y les pidió que pagaran 1.000 millones de dólares para limpiar el delta del Níger.

Si las cifras de Amnistía o de Day están próximas a la verdad, eso convertiría el vertido de Bodo en uno de los mayores de la historia. En comparación, se estima que el desastre del Exxon Valdez en Alaska fue de unos 275.000 barriles.

Las discrepancias entre las diferentes estimaciones de los vertidos de Bodo muestran lo difícil que es hacerse una idea precisa de lo que ocurre en las remotas calas del delta.

En una región donde millones de personas luchan por ganarse la vida con la pesca o agricultura de subsistencia y viven en chozas de adobe sin electricidad, la presencia desde hace décadas de la multimillonaria industria petrolera, con su equipamiento de alta tecnología y sus lujosos complejos para trabajadores expatriados, ha creado un profundo resentimiento.

El sabotaje de oleoductos por parte de milicianos que piden un porcentaje mayor de los ingresos petroleros, o de delincuentes locales que quieren beneficiarse de contratos de limpieza, es frecuente en la zona.

Los expertos de la industria creen que estas prácticas han reducido hasta en un 20 por ciento la producción nigeriana. Los secuestros de trabajadores extranjeros a cambio de rescates también han dado problemas en algunas épocas, y los gobiernos han respondido pagando a las bandas.

/Por Estelle Shirbon/

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