9 de febrero de 2012 / 6:22 / en 6 años

El ministro griego va a Bruselas con un acuerdo incompleto

ATENAS (Reuters) - Los líderes de los partidos políticos griegos no lograron acordar el jueves un programa de austeridad y duras reformas, el precio de un nuevo rescate internacional para el país, obligando al ministro de Finanzas Evangelos Venizelos a reunirse con los acreedores del país con un acuerdo incompleto.

Los líderes de los partidos políticos griegos no lograron acordar el jueves un programa de austeridad y duras reformas, el precio de un nuevo rescate internacional para el país, obligando al ministro de Finanzas Evangelos Venizelos a reunirse con los acreedores del país con un acuerdo incompleto. En la imagen, el líder socialista griego Giorgios Papandreu abandona la oficina del primer ministro griego tras una reunión en Atenas, el 9 de febrero de 2012. REUTERS/John Kolesidis

Venizelos viajará a Bruselas más tarde el jueves, donde los otros ministros de finanzas de la zona euro esperaban que presentara un compromiso para realizar ahorros por 3.300 millones de euros este año.

Pero después de negociaciones que se extendieron durante toda la noche con los líderes de los tres partidos de la coalición griega y responsables de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, Venizelos salió poco antes del amanecer para decir que aún restaba un tema sin resolver.

“Parto para Bruselas dentro de poco con la esperanza de que se realice la reunión del Eurogrupo y que se adopte una decisión positiva sobre el nuevo programa”, dijo a periodistas.

“La supervivencia financiera del país en los próximos años depende del nuevo programa (...) Es hora de responsabilidad para todos”, sostuvo.

Venizelos no dijo cuál era el problema o por qué no estaba seguro de que se realizaría la reunión en Bruselas sobre el rescate de 130.000 millones de euros.

Un portavoz del partido socialista PASOK dijo que el desacuerdo sobre la reforma el sistema de pensiones había sido un escollo.

Un alto cargo del Gobierno dijo que los jefes del partido habían cómo lograr cerca de un 90 por ciento de los ahorros prometidos, dejando un agujero relativamente pequeño por negociar.

Atenas debe cerrar esa brecha pronto, dijo el responsable. “Grecia tiene otros 15 días para especificar ahorros fiscales por 300 millones de euros”, dijo el alto cargo bajo condición de anonimato.

ESPERANZAS DEL PRIMER MINISTRO

Anteriormente, el primer ministro Lucas Papademos dijo que esperaba que los líderes del partido pudieran resolver sus diferencias antes de la reunión de los ministros de finanzas de la zona euro a las 17:00 GMT.

Las perspectivas de un largamente esperado acuerdo sobre el segundo rescate de Grecia desde el 2010 mejoraron cuando el presidente del eurogrupo, Jean-Claude Juncker, convocó a la reunión en Bruselas, a la que también asistirá la directora gerente del FMI Christine Lagarde, para examinar el rescate y el canje de deuda.

La oferta de la UE y el FMI es un paquete que incluye nuevos fondos de rescate, que Grecia necesita para evitar una caótica suspensión de pagos cuando expire su deuda el 20 de marzo, y un canje de bonos con privados para aliviar la enorme carga de deuda del país.

A cambio, Atenas debe aceptar condiciones que requieren grandes recortes en las condiciones de vida de muchos griegos. En este punto las conversaciones se encontraron con resistencia del miembro más pequeño de la coalición, el partido de extrema derecha LAOS.

“El presidente de LAOS George Karatzaferis expresó serias reservas”, dijo Papademos, quien tomó las riendas del país cuando un Gobierno del partido socialista PASOK colapsó en noviembre pasado.

Panos Beglitis, portavoz de PASOK, que integra la coalición junto con LAOS y el partido conservador Nueva Democracia, dijo que el bloque estaba evaluando el nivel de recorte de pensiones suplementarias, necesario para salvaguardar el sistema de pensiones.

Sin embargo, Beglitis dijo a periodistas que los líderes habían acordado reducir el salario mínimo un 22 por ciento como parte de los esfuerzos por hacer la economía más competitiva, aunque los planes de recortar bonos pagados a trabajadores del sector privado en Navidad, Pascua y el verano se habían descartado.

Dos fuentes cercanas a las conversaciones dijeron que el Gobierno prometería recortes al gasto y alzas de impuesto por un total del 13.000 millones de euros desde 2012 a 2015, casi el doble de los 7.000 millones de euros prometidos originalmente.

LIDERES RETICENTES

Los prestamistas internacionales están exigiendo que los líderes de los tres partidos de la coalición se comprometan por escrito a implementar el programa de recortes de pago y pensiones, y las reformas estructurales y administrativas.

Responsables de la zona euro dijeron que el paquete completo de rescate debe ser acordado por la zona euro, el BCE y el FMI antes del 15 de febrero para que los complejos trámites legales puedan completarse a tiempo para una redención de bonos con fecha para el 20 de marzo.

Sin embargo, los líderes han estado renuentes a aceptar las duras condiciones de los prestamistas, que seguramente serán muy impopulares con los votantes, ya que enfrentan elecciones parlamentarias posiblemente en abril.

Otros elementos del acuerdo han ido encajando gradualmente, los que incluyen un canje de bonos con acreedores privados para aliviar la carga de deuda de Grecia reduciendo el valor de los bonos que tienen bancos y aseguradoras.

Los nuevos bonos tendrían un tasa de interés promedio de cerca de 3,5 por ciento, dijo el canal de televisión estatal NET TV, y los acreedores tienen que renunciar a una rebaja de 70 por ciento en el valor de sus tenencias de bonos.

La deuda de Grecia no alcanzaría niveles sostenibles incluso con una baja del 70 por ciento en el valor de sus bonos en manos de acreedores privados, dijo el miércoles la agencia calificadora Standard & Poor‘s, poniendo presión para que el sector público también acepte pérdidas.

Una vez que los acreedores privados aceptaron en gran medida rebajar el valor de sus tenencias de bonos griegos, Atenas y los bancos comerciales están instando al BCE a que acepte algunas pérdidas para ayudar a rebajar la deuda del país a un nivel sostenible.

Eso podría recaudar 12.000 millones de euros o más.

Pero las autoridades del Banco Central Europeo aún están divididas sobre qué contribución podría hacer el BCE para la reestructuración de la deuda griega, dijeron el miércoles dos fuentes vinculadas a la política monetaria de la zona euro.

Si bien el BCE ya descartó unirse a los acreedores privados para aceptar voluntariamente una reducción del valor de sus bonos griegos, podría enviar a Atenas, de manera indirecta, las ganancias de los bonos que compró por debajo de su valor nominal.

Los 23 miembros del consejo gobernante del BCE aún tienen que ponerse de acuerdo en una posición común. Algunos de ellos son renuentes a que el banco demuestre voluntad para compartir la carga de la reestructuración de la deuda por temor a aliviar la presión sobre Atenas para que acepte dolorosos recortes al gasto.

También existen preocupaciones por sentar un precedente para otros países.

“Aún no hay acuerdo. Algunas personas en el consejo aún se oponen a esto (a hacer concesiones)”, dijo una de las fuentes de política monetaria, añadiendo que el presidente del BCE, Mario Draghi, aún no ha revelado su postura oficial.

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