7 de febrero de 2012 / 15:57 / en 6 años

Los partidos griegos aplazan su reunión sobre el rescate

ATENAS (Reuters) - Los partidos políticos griegos volvieron a aplazar el martes la dura decisión de aceptar dolorosas reformas a cambio de un nuevo rescate internacional para impedir una suspensión de pagos caótica, al parecer sordos a las advertencias de la UE de que la eurozona puede vivir sin Atenas.

Los líderes de los partidos en la coalición de gobierno en Grecia se enfrentan a negociaciones decisivas el martes para asegurar el rescate internacional y evitar una suspensión de pagos descontrolada, atrapados entre las demandas de la Unión Europea de que acepten dolorosas reformas y una huelga general contra las medidas de austeridad. En la imagen, un manifestante hace la señal de victoria frente a la tumba del Soldado Desconocido en Grecia el 7 de febrero de 2012 en Atenas. REUTERS/John Kolesidis

Tras saltarse varias fechas límite, los líderes de los tres partidos en la coalición del Gobierno del primer ministro Lucas Papademos retrasaron hasta el miércoles lo que se suponía era una reunión clave.

Un miembro de un partido atribuyó el retraso, que probablemente enfurecerá a los líderes de la eurozona desesperados por cerrar el rescate de 130.000 millones de euros tras meses de discusiones, a la falta de documentación, la misma razón que se dio al aplazar la reunión del lunes al martes.

“La razón es que los líderes políticos no tendrán tiempo de evaluar las medidas del rescate”, dijo el miembro del partido, que declinó dar su nombre.

Los líderes de los partidos conservador, socialista y de extrema derecha aún no han recibido el borrador de acuerdo alcanzado con la Unión Europea y el FMI apenas una hora antes de la hora prevista para el inicio de la reunión el martes, las 19:00 GMT.

“No podemos dar un sí o no claro a menos que tengamos garantías de las autoridades relevantes y el Estado de que estas medidas son constitucionales y sacarán al país de la crisis”, dijo el líder de la formación LAOS de extrema derecha, Georgios Karatzaferis. “Hay tiempo. Cuando se trata del futuro del país, encontraremos el tiempo”.

Los líderes de los partidos han sido reacios a aceptar los duros términos del acuerdo, que están seguros supondrá una gran caída en el nivel de vida de muchos griegos.

Añadiendo presión, los sindicatos realizaron una huelga de 24 horas el martes y los manifestantes se enfrentaron con la policía frente al Parlamento, coreando: “¡No a las condiciones de trabajo medievales, no inclinéis la cabeza, resistid!”.

Las fechas límite están perdiendo significado con rapidez según se van sucediendo. El fin de semana pasado, el ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, dijo que había que llegar a un acuerdo para el domingo. Entonces los partidos se saltaron la fecha límite del lunes para responder a la UE, prometiendo que el martes sería el día de las decisiones.

UN DESAFÍO A MERKEL

Esos titubeos suponen un desafío a la autoridad de la canciller alemana, Angela Merkel, cuyo Gobierno pone una parte importante de los rescates griegos. La canciller dijo el lunes que “el tiempo es precioso” y expresó su perplejidad por lo que podrían suponer los reiterados retrasos.

Los líderes de la eurozona están empezando a decir en público lo que han estado diciendo en privado, que si Atenas no acepta los términos están dispuestos a retener los fondos que Grecia necesita para cumplir grandes cumplimientos de deuda en marzo.

El primer ministro holandés, Mark Rutte, dijo que la eurozona puede vivir sin Grecia si el país no cumple su parte del trato.

“Actualmente somos tan fuertes en el resto de la eurozona, en los países que tienen el euro, que podemos manejar una salida de Grecia... una Grecia que se encuentra en serios problemas”, dijo Rutte a la cadena pública holandesa NOS.

“De verdad tienen que aplicar todas las medidas que han prometido tomar. Si eso no ocurre, no podemos ayudarles”, dijo.

Esos comentarios afectarán a los griegos, que tienen un profundo temor a ser expulsados de la zona euro y quedarse con un nuevo dracma como moneda nacional que probablemente perdería mucho valor.

Papademos, un tecnócrata que dirige el Gobierno desde finales del año pasado, ha estado intentando persuadir a los máximos dirigentes de los partidos de que acepten las condiciones de la UE y el FMI.

Con las elecciones probables en abril, los líderes políticos -Europa insiste en que todos deben firmar el programa de austeridad- se enfrentan a un obvio incentivo para no amontonar más miseria sobre sus votantes. Pero si no lo hacen, una suspensión de pagos desordenada acecha en el horizonte.

Tras días de negociaciones, las autoridades dicen que los puntos clave de recortar el salario mínimo y eliminar las pagas extra parecen en su mayoría sin resolver, pero que el nivel de recortes sobre las pensiones suplementarias más altas se mantiene.

En la UE señalan que el paquete completo tiene que contar con la aprobación de Grecia por un lado y la de la eurozona, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional por otro, todo antes del 15 de febrero.

Así, habría tiempo para los complejos procesos legales implicados en el acuerdo de canje de bonos, en el que se recortará mucho el valor de las tenencias de deuda griega de los inversores privados, para que Atenas pueda recibir fondos de rescate antes del 20 de marzo, cuando debe cumplir onerosos compromisos de deuda o sufrir una suspensión de pagos caótica.

“¡NO INCLINÉIS LA CABEZA!”

Los fondos vienen a cambio de recortes de salarios y gastos profundamente impopulares, que han indignado a los griegos de a pie, que se enfrentan al quinto año de recesión del país.

La huelga del martes cerró lugares turísticos y afectó al transporte público. Se registraron algunas escaramuzas cuando manifestantes en huelga intentaron subir los escalones que llevan al Parlamento, cantando “¡No inclinéis la cabeza, resistid!”.

La policía antidisturbios se apresuró a impedir su avance mientras algunos manifestantes pintaban con aerosol rojo los escalones y un muro junto a la tumba al Soldado Desconocido, que recuerda a los caídos en guerras griegas. Otros quemaron una bandera alemana y otra nazi.

Durante los enfrentamientos se evacuó a los guardias ceremoniales vestidos en faldas griegas tradicionales, y que son una gran atracción turística en Atenas.

Los manifestantes fueron rechazados hasta la vecina plaza Syntagma, donde la policía antidisturbios formó una línea defensiva.

Sin embargo, la asistencia era claramente menor a la de otras protestas en los últimos meses, en medio de intensas lluvias que podrían haber aguado el ánimo de los manifestantes.

Leto Papadopoulo, una funcionaria de 32 años que presenciaba las protestas, expresó un hastiado malestar sobre las medidas de austeridad que ya están en marcha, que casi han dividido su sueldo mensual a 900 euros, y por los impuestos más altos.

“No me importaría pagar durante los próximos dos años si supiera que la austeridad va a llevarnos a algún sitio”, dijo. “Pero esta crisis parece infinita. De aquí a diez años, será un caso perdido para el mercado de trabajo”.

/Por Lefteris Papadimas y Renee Maltezou/

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