28 de enero de 2012 / 14:22 / en 6 años

El Gobierno estudia sancionar a Spanair con hasta nueve millones

MADRID (Reuters) - El Gobierno español abrió el sábado un expediente a Spanair, que la víspera anunció la suspensión de sus operaciones dejando a miles de pasajeros varados, y podría multar a la aerolínea con hasta nueve millones de euros.

El Gobierno español abrió el sábado un expediente a Spanair, que la víspera anunció la suspensión de sus operaciones dejando a miles de pasajeros varados, y podría multar a la aerolínea con hasta nueve millones de euros. En la imagen del 28 de enero, se puede ver a unos pasajeros ante los mostradores de Spanair en el aeropuerto madrileño de Barajas. REUTERS/Susana Vera

Spanair, participada en el 84,6 por ciento de su capital por un vehículo de inversiones de la Generalitat de Cataluña, tomó esta decisión después de que el gobierno autonómico catalán suspendiera su aportación económica por el fuerte ajuste presupuestario obligado por la crisis y al fracasar el intento de incorporar a Qatar Airways.

El Ministerio de Fomento estudia dos posibles infracciones de la Ley de Seguridad Aérea, la obligación de asegurar la continuidad en la prestación del servicio, unido a la suspensión de servicios aeronáuticos, y el incumplimiento del respeto al derecho de los pasajeros, multadas cada una con 4,5 millones de euros y la retirada de la licencia.

“(Son) dos infracciones muy graves”, dijo en una rueda de prensa convocada en el Ministerio de Fomento la ministra del ramo, Ana Pastor.

“El Ministerio de Fomento no cejará hasta que se asuma toda la responsabilidad de quien incumple las normas y quien pisotea los derechos de los ciudadanos”, agregó.

Unos 23.000 pasajeros se habrían visto perjudicados por la suspensión repentina de los vuelos, según cifras facilitadas por medios, mientras que Pastor señaló que el número de vuelos afectados entre el sábado y el lunes es de 647.

A pesar de ello, la situación en los principales aeropuertos españoles parecía ser de normalidad, sin incidentes, con pocas colas y los pasajeros, resignados, intentando encontrar ubicaciones alternativas.

“Vengo de un vuelo de conexión desde Bangkok hasta aquí y me acabo de enterar de que Spanair ha cerrado y me tengo que buscar la vida para ir a Mallorca”, dijo en Radio Nacional una joven que no se identificó desde el aeropuerto de Madrid Barajas.

Spanair, cuya página web no está operativa desde el viernes por la noche, llegó a un acuerdo con Iberia, Vueling y Air Europa para recolocarlos a un precio más económico, pero algunos se quejaron de que los precios no eran tan baratos y que las plazas se habían acabado rápidamente.

“Es una situación de emergencia nacional, el Gobierno y el Ministerio de Industria tienen que poner (sic) cartas en el asunto porque son miles de personas que se quedan en la calle”, manifestó un joven en el aeropuerto barcelonés de El Prat.

El secretario general de la Unión General de Trabajadores, Ignacio Fernández Toxo, lamentó que no se hubiera advertido a los pasajeros.

“No creo que el problema de Spanair naciese ayer, al menos se podía haber tenido la consideración de haber advertido a las personas que estaban adquiriendo billetes para volar en estos aviones y a los trabajadores de la compañía”, afirmó en la Cadena Ser.

FRACASO

La compañía, que registró en verano de 2009 uno de los peores accidentes en la historia del transporte aéreo en España, al estrellarse uno de sus aviones en Madrid, causando 154 muertos, estaba buscando desde el año pasado un socio industrial para lanzar vuelos intercontinentales.

A principios de enero, una delegación del gobierno autonómico catalán en manos del partido de centroderecha Convergencia i Unió se reunión con Qatar para una posible inversión en la deficitaria aerolínea que definitivamente se descartó el viernes.

“(La crisis económica y el abandono de Qatar Airways) imposibilitan nuevas aportaciones de capital de la Generalitat y así ha sido comunicado al presidente de la compañía”, dijo el viernes la Generalitat en una nota de prensa.

Ello llevó a la aerolínea a anunciar la suspensión de sus operaciones “como medida más prudente”, según su presidente, Ferrán Soriano.

Preguntada por el papel del gobierno catalán, la ministra Pastor rechazó que fuera culpa suya.

“La génesis (del problema) no les corresponde a ellos, han estado trabajando para que pudiera mantenerse esta actividad”, declaró.

“Me consta de que no es su responsabilidad”, agregó.

Spanair, que tiene unos 2.000 empleados y está participada también por la aerolínea sueca SAS, se centraba sobre todo en vuelos nacionales y europeos. Uno de los trabajadores dijo en Televisión Española que se encuentran en permiso retribuido a la espera de que la compañía presente un concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos).

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