17 de enero de 2012 / 15:17 / hace 6 años

La rebaja de Francia empaña la perspectiva electoral de Sarkozy

PARÍS (Reuters) - La decisión de Standard & Poor’s de rebajar la calificación crediticia de Francia ayudará a los nuevos contendientes en la carrera presidencial francesa, dejando abierta una pugna que se había visto desde hace tiempo como algo entre Nicolas Sarkozy y el socialista François Hollande.

La decisión de Standard & Poor's de rebajar la calificación crediticia de Francia ayudará a los nuevos contendientes en la carrera presidencial francesa, dejando abierta una pugna que se había visto desde hace tiempo como algo entre Nicolas Sarkozy y el socialista François Hollande. En la imagen, Sarkozy en rueda de prensa en Madrid el 17 de enero de 2012.REUTERS/Susana Vera

Esa posibilidad sería fatal para Hollande pero es un mala noticia también para el presidente Sarkozy, que va por detrás en las encuestas frente a su contrincante y cuenta con una frágil ventaja ante la líder de extrema derecha Marine Le Pen.

Más de diez candidatos calientan motores para la primera ronda electoral del 22 de abril. Quienes obtengan los mejores resultados se enfrentarán en segunda vuelta el 6 de mayo con un trasfondo de estancamiento económico, abultada deuda pública y ahora el revés moral adicional de una rebaja de S&P que conlleva que Francia ya no está “en primera clase”.

Incluso antes de la rebaja de S&P anunciada el viernes pasado, varios sondeos de intención de voto habían mostrado que Le Pen había estrechado el margen con Sarkozy, en el segundo puesto, planteando la posibilidad de una alteración electoral en la que ella en lugar del presidente actual disputen la vuelta el 6 de mayo.

A tres meses del día de las elecciones, los analistas políticos dicen que aún es demasiado pronto para considerar los sondeos con precisión decimal y que por ello es imposible aventurarse en la posibilidad de que Sarkozy no está en el duelo final.

“Pero no es una buena situación general para Sarkozy y complica más aún predecir cómo se sucederán las cosas”, dijo Paul Bacot, profesor en el Instituto de Estudios Políticos de Lyon.

“Abre la primera ronda ya que debilita a los dos candidatos que se supone que van codo a codo en la ronda final”, dijo Dominique Reynie, director de Fondapol, un grupo de expertos políticos.

La rebaja de S&P, cree, favorecerá a los candidatos que esgrimen que Francia ha perdido el control sobre su destino económico y que los grandes nombres, sean Sarkozy u Hollande, van a ser culpados de una situación que pone al país a merced de los mercados financieros y las agencias de calificación.

Le Pen, que quiere sacar a Francia del euro, no es la única que puede sacarle partido. También están Jean-Luc Melanchon, líder del Frente Izquierda, una coalición de comunistas y otras fuerzas de izquierda.

François Bayrou, centrista, ha subido también en las últimas encuestas y tiene la legitimidad de atribuirse haber sido el primero en convertirse en adalid de reducir el déficit en un país en el que eso nunca ha sido un motivo para ganar votos, hasta ahora al menos.

Dado que varios candidatos saldrán beneficiados probablemente, dice Bacot, del instituto de política Lyon, es difícil decir cómo volverán las aguas a su cauce, pero Sarkozy es el más expuesto ante la posibilidad de que el voto se disperse.

Los sondeos realizados la última semana han mostrado que Bayrou dobló sus resultados frente a hace dos meses, a entre un 13- 14 por ciento.

Melenchon, que convocó una protesta el fin de semana pasado a las puertas de las oficinas parisinas de Standard & Poor‘s, sigue bastante atrás pero ha ganado un punto porcentual o dos en los sondeos que ahora sugieren que podría obtener un 8 por ciento o más de los votos en la primera ronda.

Lo más preocupante para Sarkozy es Le Pen, tercera situada con cinco puntos porcentuales menos que él, pero que algunos sondeos sitúan en entre apenas dos o tres puntos, una diferencia que puede corresponder con el margen de error en muchas encuestas. En una última de Ifop, consiguió un 21,5 por ciento de los votos, frente al 23-24 por ciento de Sarkozy.

Para muchos analistas, Hollande aún tiene que demostrar que tiene capacidad para gestionar la economía durante la crisis y su puntuación en las encuestas ha caído aunque sigue siendo suficiente, con un 30 por ciento, para asegurarse estar en la segunda vuelta.

Sarkozy, que se espera que entre en la carrera oficialmente a finales de febrero, puede no tener mucha opción que proponer reformas económicas aceleradas, lo que puede ser doloroso e impopular, pero muestra que tiene voluntad para afrontar el desafío de tiempos de crisis, argumenta Bacot.

Alain Duhamel, veterano comentarista político, resumió la escala de ese desafío el martes en la cadena RTL: “Si no logra pasar a la segunda ronda, al menos merecería el premio Nobel de Economía”.

/Por Brian Love/

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