13 de enero de 2012 / 6:28 / en 6 años

Irán cierra en Ecuador una polémica gira por América Latina

QUITO (Reuters) - El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, cerró el jueves en Ecuador su polémica gira latinoamericana, en la que recibió el espaldarazo diplomático de sus aliados socialistas ante la creciente presión de Occidente y promesas de apoyo para sortear las sanciones económicas por su programa nuclear.

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, cerró el jueves en Ecuador su polémica gira latinoamericana, en la que recibió el espaldarazo diplomático de sus aliados socialistas ante la creciente presión de Occidente y promesas de apoyo para sortear las sanciones económicas por su programa nuclear. En la imagen del 12 de enero, el presidente de Ecuador, Rafael Correa (dcha.) estrecha la mano de Ahmadineyad ante un intérprete durante una rueda de prensa conjunta en el Palacio Carondelet tras su encuentro en Quito. REUTERS/Guillermo Granja

Pero el impacto del viaje del líder persa por la que fuera zona de influencia estadounidense durante décadas se habría visto limitado por la ausencia en la agenda de Brasil, que sí lo recibió en 2009 y cuyo respaldo en estos momentos habría supuesto un balón de oxígeno para Teherán.

Estados Unidos aprobó en diciembre nuevas medidas para castigar la cooperación financiera con Irán y dificultar las compras de su petróleo, lo que desató una fuerte inestabilidad que derrumbó la cotización de su divisa. Por su parte, la Unión Europea se reunirá a finales de mes para decidir sobre un posible embargo petrolero contra el país.

“Ellos han decido presionarnos más e insultan a nuestro país y a nuestro pueblo (...) un puñado de capitalistas quieren imponerse a todos los pueblos, pero está claro que el pueblo iraní resistirá”, desafió Ahmadineyad en una rueda de prensa con su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa.

“Cualquier potencia que se ponga en guerra con los pueblos no tendrá más remedio que arrepentirse”, sentenció.

La visita de Ahmadineyad se limitó a los países que comparten su retórica “anti-imperialista” en la región - Venezuela, Nicaragua, Cuba y ahora Ecuador -, que le reafirmaron su apoyo político y comercial a pesar de las advertencias de Washington a los aliados de la república islámica.

Correa y su homólogo iraní se dirigieron palabras de amistad y se comprometieron a continuar estrechando lazos políticos y económicos entre los países socios de la OPEP, aunque no anunciaron ningún nuevo acuerdo.

“Ese informe (de la Organización Internacional de Energía Atómica) concluía que Irán estaba desarrollando armas nucleares, algo que Irán siempre ha negado y nosotros le creemos”, dijo Correa, denunciando que el informe se elaboró con fuentes secundarias de países enemigos de Teherán.

Los cuatro países latinoamericanos defienden el derecho de Irán a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos, pese a las sospechas de Estados Unidos y la Unión Europea de que el programa sirva para fabricar armas atómicas.

“Acaso no se hizo lo mismo con Irak, lo cual provocó una invasión que se cobró más de un millón de vidas para luego llegar a la conclusión de que no tenía armas de destrucción masiva”, recordó el mandatario sudamericano.

GIRA DE SILENCIO

Pero poco pueden hacer estas pequeñas economías para aliviar el creciente cerco económico sobre Teherán, que probablemente deberá recurrir a pesos pesados como China y Rusia para esquivar un bloqueo que amenaza con sacudir los vitales ingresos petrolero a pocos meses de las elecciones parlamentarias.

Ahmadineyad llegó a Quito desde Cuba, donde sostuvo encuentros con el presidente Raúl Castro y su convaleciente hermano Fidel en los que dialogaron sobre “el excelente estado” de las relaciones y su buena sintonía política.

Por su parte, el presidente Hugo Chávez se comprometió el lunes a continuar cooperando política y financieramente con el Gobierno de su “hermano” Ahmadineyad, aunque eso ya le haya costado a Venezuela algunas sanciones de poco alcance por parte de Estados Unidos, su principal cliente petrolero.

El dirigente iraní no se pronunció sobre los últimos eventos que están tensando más la situación, como su amenaza de cerrar el estrecho de Ormuz, el asesinato de un científico nuclear iraní, la sentencia a muerte de un estadounidense-iraní por espionaje o el inicio del enriquecimiento de uranio en un búnker secreto.

“El problema de Estados Unidos no es la cuestión nuclear, sino la independencia, el progreso y el avance de nuestros pueblos. La cuestión nuclear es una excusa política, todos ellos saben de sobra que Irán no está buscando fabricar bombas atómicas”, dijo.

La visita del líder de un país acusado por Washington de patrocinar el terrorismo y que niega el Holocausto también dejó un reguero de críticas entre las oposiciones de los diversos países, donde se teme que eventuales sanciones de Estados Unidos compliquen más el difícil panorama económico.

En su viaje, Ahmadineyad firmó una nueva serie de acuerdos con sus amigos latinoamericanos, desde la construcción de viviendas en Venezuela hasta la financiación de ferrocarriles iraníes para Cuba, aunque pocos de los proyectos que se han firmado en el pasado se han concretado.

“(La visita sólo puede traer) complicaciones con los países amigos, vecinos y con los mercados de los que dependen las exportaciones no petroleras, como Estados Unidos o la UE”, dijo esta semana el presidente de la Cámara de Comercio de Quito, Blasco Peñaherrera.

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below