16 de noviembre de 2011 / 15:49 / en 6 años

Francia y Alemania chocan por el papel del BCE

PARÍS/ROMA (Reuters) - Francia y Alemania, los pesos pesados de Europa, se enfrentaron el miércoles por las diferencias en torno a si el Banco Central Europeo debería intervenir para reducir la creciente crisis de deuda de la eurozona, mientras las modestas compras de bonos no lograron reducir el nerviosismo.

Francia y Alemania, los pesos pesados de Europa, se enfrentaron el miércoles por las diferencias en torno a si el Banco Central Europeo debería intervenir para reducir la creciente crisis de deuda de la eurozona, mientras las modestas compras de bonos no lograron reducir el nerviosismo. En la imagen, un enorme símbolo del euro frente a la sede del Banco Central Europeo en Fráncfort, el 29 de septiembre de 2011. REUTERS/Ralph Orlowski

Ante un aumento de los costes de financiación a medida que su calificación crediticia AAA se ve amenazada, Francia pareció abogar por una acción más contundente del BCE, sumándose a la creciente presión global encabezada por el presidente estadounidense, Barack Obama.

El contagio en el mercado de bonos se está extendiendo. El rendimiento del bono italiano a diez años ha subido por encima del 7 por ciento, insostenible en el largo plazo. El rendimiento de los bonos emitidos por Francia, Holanda y Austria - que junto con Alemania forman el corazón de la eurozona - también ha ido subiendo.

“El papel del BCE es asegurar la estabilidad del euro, pero también la estabilidad financiera de Europa. Confiamos en que el BCE tome las medidas necesarias para asegurar la estabilidad financiera en Europa”, dijo la portavoz gubernamental Valerie Pecresse tras una reunión de gabinete en París.

Pecresse dijo que París creía que “no está justificada” la prima de riesgo que se demandaba a los inversores por mantener deuda pública francesa con respecto al tradicionalmente activo refugio de la deuda alemana.

De hecho, el diferencial entre el bono francés a diez años y el equivalente alemán subió el miércoles a una cifra récord de 195 puntos básicos.

Pero la canciller alemana Angela Merkel dejó claro que Berlín resistiría la presión para que el banco central asuma un papel mayor para resolver la crisis de deuda, diciendo que las normas de la Unión Europea prohibían acciones de ese tipo.

“Según los tratados, el BCE no tiene la posibilidad de resolver estos problemas”, dijo tras conversaciones con el primer ministro irlandés, Enda Kenny.

La única forma de recuperar la confianza de los mercados era aplicar las reformas económicas acordadas y construir una unión política europea más estrecha cambiando el Tratado de la UE, dijo Merkel.

BREVE RESPIRO

Varios operadores dijeron que el banco central compró bonos españoles e italianos el miércoles, pero el alivio duró poco y no hubo muestra de un cambio en la política del BCE de compras limitadas para calmar temporalmente a los mercados manteniendo la presión sobre los gobiernos.

Las acciones europeas cerraron más bajas y Wall Street caía mientras los inversores dudaban de la capacidad de los gobiernos de la eurozona para contener la crisis.

Obama, en una visita en Australia, caldeó aún más los ánimos al pedir que Europa debía actuar de forma más drástica.

“Hasta que pongamos en marcha un plan concreto y una estructura que envíe una señal clara a los mercados de que Europa está detrás del euro y hará lo que se necesite, vamos a continuar viendo el tipo de revuelo en los mercados que estamos viendo”, dijo.

Obama dijo que aunque ha habido progresos con la formación de gobiernos de unidad en Italia y Grecia, Europa aún afrontaba un “programa de voluntad política”.

Mario Monti asumió el cargo de nuevo primer ministro de Italia, y su principal tarea será impulsar impopulares reformas diseñadas para aplacar a los mercados financieros que han elevado los costes de la deuda italiana a niveles insostenibles.

Su Gobierno de 16 expertos incluye a varios académicos y al consejero delegado del banco Intesa, Corrado Passera.

Monti, un respetado profesor de economía y ex comisario de la UE, se quedó con la cartera clave de Economía en un esfuerzo para aplicar retrasadas reformas estructurales y medidas de austeridad.

Algunos analistas creen que el gabinete de tecnócratas podría ser vulnerable a emboscadas del Parlamento, pero Monti dijo que la ausencia de políticos en el equipo le liberaría las manos.

El consejero delegado de Unicredit, Federico Ghizzoni, dijo que pediría al BCE que incremente el acceso a los fondos del banco central a los bancos italianos, que han afrontado crecientes problemas de financiación desde que Italia se vio atrapada por la crisis de deuda en julio.

CRISIS SISTÉMICA

El presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, dijo ante el Parlamento europeo que la eurozona afrontaba una crisis sistémica y que fragmentar la Unión Europea no era una solución.

En Grecia, el primer ministro tecnócrata, Lucas Papademos, ex vicepresidente del BCE, ganó una moción de confianza en el Parlamento por su gobierno interino pese a la negativa del principal líder conservador a sumarse a más austeridad.

Con el gobierno de unidad nacional de Papademos ya dividido, reconstruir las dañadas finanzas griegas para evitar un impago será una tarea difícil en un momento en que Europa lucha por impedir que sus problemas afecten a la economía mundial.

Los mercados financieros son escépticos de que los tecnócratas no elegidos tengan influencia para imponer reformas impopulares, la crisis de deuda que dura ya dos años amenaza con extenderse a toda la zona euro y dañar el crecimiento mundial.

Los bancos de la zona euro afrontan cada vez más dificultades para obtener financiación en dólares, y aunque la presión no llega a ser tan fuerte como durante la crisis de 2008, ha continuado creciendo pese a los pasos del BCE para proporcionar liquidez ilimitada a los bancos.

“Los mercados claramente están esperando algo que rompa el circuito para aliviar la presión en el rendimiento de los bonos periféricos”, dijo David Scutt, operador del Arab Bank Australia en Sídney. “Si no hay anuncios en los próximos días, uno sospecha que la situación podría a desmoronarse bastante rápidamente”, añadió.

Muchos analistas creen que la única forma de evitar el contagio por ahora es que el banco central compre gran cantidad de bonos.

El BCE ha comprado 187.000 millones de euros en bonos estatales desde mayo de 2010 pero ha “esterilizado” hasta ahora todas las compras tomando la cantidad equivalente en el mercado de depósitos. Una opción sería frenar esas compras de depósitos.

Esto ha sido un anatema en Alemania, que teme que imprimir dinero podría elevar la inflación.

Pero el martes Peter Bofinger, miembro del grupo de economistas que asesora al Gobierno alemán, dijo que el BCE debería convertirse además en el prestamista de último recurso si los problemas de deuda amenazaban con hacer añicos el sistema financiero.

“Si los políticos no pueden hacerlo, entonces el BCE debe hacer todo lo que pueda para bajar los tipos de interés a niveles más razonables”, dijo Bofinger en Euro Finance Week.

/Por Nicholas Vinocur and James Mackenzie/

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