14 de noviembre de 2011 / 18:04 / en 6 años

La dura postura de los conservadores griegos amenaza el rescate

ATENAS (Reuters) - El líder del partido conservador griego prometió el lunes rechazar un endurecimiento de las medidas de austeridad a cambio de un rescate multimillonario, sugiriendo que el nuevo gobierno de coalición podría no disfrutar del apoyo bipartidista que piden sus acreedores.

El líder del partido conservador griego prometió el lunes rechazar un endurecimiento de las medidas de austeridad a cambio de un rescate multimillonario, sugiriendo que el nuevo gobierno de coalición podría no disfrutar del apoyo bipartidista que piden sus acreedores. En la imagen, Antonis Samaras en Atenas, el 10 de noviembre de 2011. REUTERS/Yannis Behrakis

El líder de Nueva Democracia, Antonis Samaras, dijo que no votará a favor de ninguna nueva medida de austeridad y añadió que la mezcla de recortes de gastos y subidas de impuestos acordada por los prestamistas internacionales debería modificarse en favor del crecimiento económico.

“Estoy de acuerdo con los objetivos de recortar el gasto del Gobierno (...) para reducir deuda, para borrar el déficit, para hacer cambios estructurales. No estoy de acuerdo con cualquier cosa que asfixie el crecimiento”, dijo a diputados del partido antes de un debate de confianza de tres días que comienza el lunes.

Aunque el partido de Samaras forma parte del nuevo ejecutivo del ex vicepresidente del BCE Lucas Papademos, su apoyo al Gobierno creado hace tres días ha sido tibio hasta ahora, y su apoyo es crucial para aprobar la legislación necesaria para satisfacer las demandas de los acreedores internacionales.

En especial, Samaras dijo que no firmará ninguna carta prometiendo apoyo a las condiciones para obtener el rescate de 130.000 millones de euros, como ha exigido el comisario europeo de Asuntos Monetarios y Económicos, Olli Rehn.

“No firmo comunicados semejantes”, dijo, añadiendo que su palabra debería bastar.

Su negativa a firmar podría poner en peligro un préstamo de 8.000 millones de euros que Grecia necesita para mediados de diciembre si quiere evitar la suspensión de pagos.

La dura posición de Samaras apunta a que podrían proseguir las disputas que llevó a Grecia al borde del precipicio y que hizo que sus homólogos de la Unión Europea considerasen una eurozona sin Grecia.

DELEGACIÓN

Papademos presentará el lunes las principales guías de su nuevo Gobierno, antes de una moción de confianza que se espera gane con comodidad el miércoles gracias al apoyo de Nueva Democracia, el socialista PASOK del derrocado primer ministro Georgios Papandreu, y el partido de extrema derecha LAOS.

La tarea del Gobierno en el Parlamento será dar con un plan que convenza a los prestamistas del rescate griego de que merecen la ayuda acordada el mes pasado por los líderes de la eurozona, antes de unas elecciones parlamentarias a principios de 2012.

Pero mientras intenta conseguir apoyo en los diferentes partidos, Papademos también debe convencer a los prestamistas internacionales de que Grecia está dispuesta y es capaz de asumir más sacrificios a cambio de un acuerdo que también borraría 100.000 millones de euros de deuda con el sector privado.

Los inspectores de los acreedores, conocidos como la troika, tienen previsto reunirse el miércoles con la nueva administración tras la votación de confianza, pero ha aparecido una cierta incertidumbre sobre si finalmente acudirán.

Se espera que decenas de miles de personas descontentas con más de un año de medidas de austeridad protesten el jueves, aniversario de una revuelta estudiantil en 1973 que ayudó a derrocar la junta militar que Gobernó el país entre 1967 y 1974.

La manifestación podría ser la más grande tras meses de protestas, y complicaría las conversaciones entre la ‘troika’ y el nuevo Gabinete al paralizar el centro de Atenas, especialmente dado que en otras marchas se han producido episodios violentos.

Sin un informe positivo de la troika, el Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea y el Banco Central Europeo podrían retrasar préstamos esenciales, y en concreto, el tramo de ayuda de 8.000 millones de euros que el país necesita a mediados de diciembre para evitar la bancarrota.

Papademos, ex vicepresidente del BCE, asumió el cargo el viernes con el objetivo de estabilizar la muy endeudada economía griega, y viajará el jueves a Bruselas para reunirse con los ministros europeos de Finanzas, un indicio de su énfasis en la economía.

Al nuevo primer ministro, de 64 años, se le pidió que sucediera a Papandreu, cuya propuesta de convocar un referéndum sobre el rescate del país hiciera que los líderes de la UE amenazaran al país con una salida de la moneda única.

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