13 de noviembre de 2011 / 10:20 / en 6 años

El presidente de Italia se dispone a designar un nuevo Gobierno

ROMA (Reuters) - El presidente de Italia se apresuraba a designar un nuevo Gobierno el domingo para afrontar una crisis que ha puesto en peligro a toda la zona euro y reemplazar a Silvio Berlusconi, que dimitió como primer ministro entre el humillante abucheo de miles de manifestantes.

El presidente de Italia se apresuraba a designar un nuevo Gobierno el domingo para afrontar una crisis que ha puesto en peligro a toda la zona euro y reemplazar a Silvio Berlusconi, que dimitió como primer ministro entre el humillante abucheo de miles de manifestantes. En la imagen, el ex comisario europeo Mario Monti, que se prevé que lidere el próximo Ejecutivo italiano, abandona una iglesia en el centro de Roma el 13 de noviembre de 2011. REUTERS/Remo Casilli

Apenas unas horas después de que el centro de Roma viviera celebraciones espontáneas en las calles por la dimisión de Berlusconi, el presidente Giorgio Napolitano comenzó una rápida ronda de reuniones con los líderes de los partidos políticos.

Las consultas, mucho más rápidas que lo habitual, continuarán hasta cerca de las 17:00 GMT, después de lo cual se espera que Napolitano solicite al ex comisario europeo Mario Monti que intente formar un Gobierno de tecnócratas antes de la apertura de los mercados financieros el lunes.

Si logra reunir los apoyos suficientes en el Parlamento, Monti impulsará las medidas acordadas por Berlusconi con los líderes de la zona euro para recortar la enorme deuda de Italia y relanzar una economía estancada de forma crónica.

El revuelo político italiano, centrado en torno a la figura extravagante y repleta de escándalos de Berlusconi, ha llevado a la tercera economía de la zona euro al borde del desastre y todos los ojos estarán puestos en la reacción de los mercados el lunes.

“Miren qué días más hermoso”, dijo Monti a los periodistas cuando salía de su hotel en una jornada despejada y clara para ir a la iglesia y luego a su oficina del Senado para seguir trabajando en la formación del Gobierno.

“UN TRISTE FINAL”

Los periódicos del domingo dijeron que la marcha de Berlusconi marcaba el final de una era y hablaban de la ironía de cómo un magnate de los medios, famoso por su habilidad para comunicarse con el público, fue despedido por una multitud que lo abucheó.

La Stampa de Turín llamo a la situación “el triste final de una etapa”.

En un artículo destacó cómo el líder de centroderecha se vio forzado a abandonar el palacio presidencial por una salida lateral después dimitir el sábado porque una multitud coreaba insultos como “payaso, payaso”, lo que hacía peligroso que saliera por la puerta principal.

Las celebraciones crecieron tras la confirmación de la renuncia. La gente cantó, bailó, abrió botellas de champán y una orquesta cerca del palacio entonó el coro de Aleluya del Mesías de Handel. También hubo festejos en Milán y en la ciudad central de Bolonia.

Algunos manifestantes arrojaron monedas al coche de Berlusconi en un gesto que recordó la partida al exilio del primer ministro socialista Bettino Craxi en 1993, con frecuencia considerado su mentor político.

Berlusconi, uno de los hombres más ricos de Italia, dominó el país desde que entró en la escena política un año después, llenando el vacío dejado en la derecha por un masivo escándalo de corrupción que terminó con el viejo orden.

Los diarios de la oposición describieron el acontecimiento como “el día de la liberación”, mientras que los medios a favor de Berlusconi, como Libero, advirtieron a los italianos que cuidaran “sus carteras” porque el Gobierno de Monti podría imponer una severa subida de impuestos.

CAMINO CUESTA ARRIBA

Después de semanas de incertidumbre política y crecientes llamamientos de sus socios internacionales para que controle su enorme deuda, los costes del crédito de Italia llegaron a niveles casi inmanejables esta semana, amenazando a Europa con un nuevo colapso financiero.

Monti, nombrado senador vitalicio esta semana, se reunió el sábado con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, y con políticos de varios partidos italianos al comienzo de los preparativos para la transición incluso antes de la renuncia formal de Berlusconi.

Hasta el momento no ha sido nombrado oficialmente primer ministro pero recibió el apoyo de grupos de oposición y la aceptación, bajo condiciones, del partido de centroderecha de Berlusconi, PDL, después de que fueran superadas las objeciones de varias facciones políticas.

Pero analistas prevén una batalla cuesta arriba ante la fuerte oposición pública y de algunos políticos a alguna de las duras medidas de austeridad que deberá poner en marcha para satisfacer a los mercados y a los líderes de la zona euro.

El ministro del Interior saliente Roberto Maroni, una importante figura del socio de la coalición Liga del Norte, sostuvo que el próximo Gobierno tendría muchos problemas para aprobar reformas económicas y dijo que su partido ahora trabajaría desde la oposición.

“Las decisiones que Monti tome deberán pasar por el Parlamento y creo que con una mayoría tan heterogénea tendrá muchos problemas. Creo que esta solución llevará a muchos problemas”, aseveró Maroni.

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below