9 de septiembre de 2011 / 14:09 / en 6 años

Obama tendrá que sudar para vender su crucial plan de empleo

WASHINGTON (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que trata de recuperar la atribulada economía del país y sus propias posibilidades de ser reelegido, se embarcó el viernes en una batalla cuesta arriba para obtener el apoyo de los republicanos a un decisivo plan de empleo de 447.000 millones de dólares.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que trata de recuperar la atribulada economía del país y sus propias posibilidades de ser reelegido, se embarcó el viernes en una batalla cuesta arriba para obtener el apoyo de los republicanos a un decisivo plan de empleo de 447.000 millones de dólares. En la imagen del 8 de septiembre, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, aplaude en un momento del discurso de Obama ante las dos cámaras del Congreso en Capitol Hill, Washington. REUTERS/Kevin Lamarque

Las propuestas, basadas principalmente en los recortes fiscales para trabajadores y empresas, se elaboraron cuidadosamente para atraer a los votantes de clase media que se sitúan en el centro del espectro político.

Al día siguiente de desvelar sus ideas en una sesión conjunta de las dos cámaras del Congreso en Capitol Hill, Obama se las presentará directamente a los ciudadanos en una visita a Virginia, dando el pistoletazo de salida a una larga campaña para promocionar el plan.

La Casa Blanca considera esta propuesta que mezcla recortes fiscales a las nóminas e inversiones en carreteras, puentes y colegios como la mejor esperanza para reducir la tasa de desempleo, situado en el 9,1 por ciento y que pone en peligro la presidencia de Obama, así como de afrontar lo que el presidente ha calificado de “crisis nacional”.

Obama espera obtener suficiente apoyo popular con el que presionar a los republicanos para que apoyen el plan, a pesar de su fuerte oposición a todas sus propuestas.

“Las próximas elecciones están a 14 meses de distancia”, dijo a los congresistas. “Y la gente que nos ha puesto aquí - la gente que nos ha contratado para trabajar para ellos - no puede permitirse el lujo de esperar 14 meses”.

-- Para ver el discurso: link.reuters.com/cep63s

BAJADAS DE IMPUESTOS SÍ, INFRASTRUCTURAS NO

Pero los analistas se han mostrado cautos, a pesar de algunas muestras iniciales el jueves por la noche de líderes de los republicanos en el Congreso de disposición favorable a encontrar puntos en común.

“Es factible (alcanzar) un acuerdo con algunas bajadas de impuestos”, dijo Greg Valliere, analista de Potomac Research Group, que asesora a inversores sobre política. Pero ve pocas posibilidades de que los republicanos apoyen inversiones significativas en infraestructuras.

Con la reducción de la deuda y del déficit como prioridades, los republicanos ridiculizaron el plan de estímulo de Obama de 2009, calificándolo de derrochador y rechazando medidas fiscales “keynesianas” a corto plazo para impulsar la economía.

Los mercados financieros respondieron con frialdad al nuevo plan. En Asia, el dólar aflojó contra una cesta de divisas y bajaron los bonos estadounidenses. [nL3E7K902V]

En el centro del plan se encuentra la propuesta de extender y aumentar una bajada de impuestos para los trabajadores que se aprobó en diciembre. Además se reducirían los impuestos para las empresas, sobre todo para las pequeñas y para aquellas que hagan contrataciones. Obama también dijo que está intentando reanimar el mercado de la vivienda aumentando el acceso a la refinanciación para los propietarios.

Un suspiro de alivio podría venir de los comunicados que sacaron el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, y su compañero de partido y líder de los suyos en el Senado, Eric Cantor, que pasaron gran parte del año pasado inmersos en un amargo enfrentamiento con la Casa Blanca.

TEMOR A UNA RECESIÓN

Boehner dijo que las ideas de Obama “merecen ser abordadas”. Cantor, cuyo estado visitará Obama el viernes próximo, dijo que las bajadas de impuestos a los trabajadores son “algo que formará parte de las negociaciones”.

No son un apoyo, pero al menos no son el claro rechazo que muchos esperaban.

Los malos datos de empleo y otros conocidos recientemente han aumentado el temor a que la economía vuelva a hundirse en una recesión. Aunque la mala situación económica ha perjudicado notablemente a los índices de popularidad del presidente, los republicanos son muy conscientes de que podrían verse afectados también si la situación empeorara. Obama ha tenido éxito en mostrarles como unos obstruccionistas.

Christopher Arterton, profesor de ciencia política en la Universidad George Washington, dijo que Obama ha tenido éxito a la hora de “volver a situarse en el centro del debate sobre el futuro del país” - uno de sus principales retos.

Los republicanos le han criticado duramente desde hace meses por lo que dicen es un liderazgo débil sobre la economía, y una mala señal para sus posibilidades de reelección es que algunos demócratas también han empezado a criticarle por su gestión económica.

/Por Caren Bohan/

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