12 de agosto de 2011 / 8:03 / hace 6 años

Obama promete nuevas ideas para el empleo y critica al Congreso

HOLLAND, EEUU (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, buscó reafirmar su liderazgo económico el jueves, prometiendo entregar nuevas ideas para crear empleo, y criticó al Congreso por “peleas” que dañan la recuperación económica.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, buscó reafirmar su liderazgo económico el jueves, prometiendo entregar nuevas ideas para crear empleo, y criticó al Congreso por "peleas" que dañan la recuperación económica. Imagen del 11 de agosto de Obama durante su intervención ante los empleados de una fábrica de baterías, Johnson Controls, en Holland, Michigan. REUTERS/Larry Downing

En un apasionado discurso dirigido a trabajadores de la industria automovilística destinado a desviar el descontento popular por el estancamiento político en Washington, Obama afirmó que el rechazo a colocar al país por encima del partido político “tiene que acabar”.

Sus esperanzas para una reelección en 2012 dependerán de su éxito a la hora de rebajar el paro, situado por encima del nueve por ciento, impulsar el débil crecimiento económico y devolver la confianza al país tras la rebaja de su calificación por parte de Standard & Poor‘s, y prometió ofrecer nuevas estrategias.

“Voy a proponer más estrategias en los próximos días que ayudarán a las empresas a contratar y volver a dar trabajo a la gente”, afirmó Obama.

El problema no es la falta de respuesta ante el importante asunto del crecimiento económico y la contratación, sino más bien personas “jugando juegos políticos”, agregó.

Pero Obama no adelantó ninguna nueva iniciativa más allá de renovar su llamamiento para que el Congreso extienda la rebaja de impuestos a los asalariados, avance en los tratados de libre comercio con Corea del Sur, Panamá y Colombia y resolver la reforma de patentes.

Los republicanos en el Capitolio se oponen fuertemente a cualquier a cualquier nuevo programa de gasto y están dejando poco espacio a la Casa Blanca para impulsar el empleo a través de programas públicos de trabajo o de incentivos empresariales.

Los intentos de estímulo fiscal durante la recesión de 2008-2009, entre ellos un rescate multimillonario a la industria automovilística, aumentó enormemente el déficit presupuestario. Ahora Estados Unidos se ve presionado para reducirlo o afrontar costes más elevados para financiarse.

“Hay algunas personas en el Congreso que preferirían ver a sus oponentes perder en vez de que gane Estados Unidos”, dijo Obama a una audiencia en una industria de baterías en Michigan, un estado productor de automóviles duramente golpeado por la recesión.

Sus detractores se quejan de que el presidente no logró calmar adecuadamente a los estadounidenses durante una de las peores semanas que vivió el mercado desde que Obama asumiera el poder en medio de la crisis financiera en enero de 2009.

Sin embargo, el presidente sigue siendo más popular que el Congreso, cuyo índice de aprobación se hundió después de un duro debate sobre el incremento del límite de endeudamiento del país, que terminó con una rebaja de la nota máxima, “AAA”, por parte de la agencia Standard & Poor’s y el posterior derrumbe de los mercados.

Obama culpó de los violentos giros del mercado a fuerzas más allá de su control, apuntando que la turbulencia financiera europea estaba llegando al país, aunque la rebaja crediticia ha sido una “herida autoinfligida”.

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