11 de julio de 2011 / 5:53 / en 6 años

Las negociaciones sobre la deuda de EEUU se estancan

WASHINGTON (Reuters) - Las negociaciones sobre la reducción del déficit entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y los líderes republicanos se estancaron el domingo en una reunión marcada por acalorados intercambios y el fracaso en superar las divergencias sobre impuestos y recortes al gasto social.

Las negociaciones sobre la reducción del déficit entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y los líderes republicanos se estancaron el domingo en una reunión marcada por acalorados intercambios y el fracaso en superar las divergencias sobre impuestos y recortes al gasto social. Imagen del presidente de EEUU, Barack Obama (dcha.), junto al presidente de la Cámara de Representates, el republicano John Boehner (2º pr la dcha.), en una reunión celebrada el 10 de julio en la sala del gabinete de la Casa Blanca, en Washington. 2011. REUTERS/Jonathan Ernst

Las negociaciones orientadas a evitar una quiebra han entrado en una fase crítica, por lo que Obama ha dejado claro que corren contra el reloj para alcanzar un acuerdo.

En una reunión de 75 minutos celebrada en la Casa Blanca, los demócratas de Obama y los congresistas republicanos se mostraron enfrentados, no sólo sobre las discusiones específicas de deuda y déficit, sino también sobre su alcance. Los demócratas trataron de revivir un extenso paquete de cuatro billones de dólares que reduciría el déficit a través de recortes de gasto y alzas impositivas.

Sin embargo, los republicanos buscaron concentrarse en una medida más reducida por valor de dos billones de dólares y enfatizaron su oposición a subir los impuestos. Un funcionario demócrata familiarizado con las discusiones dijo que los republicanos en la sala dijeron que no era el momento adecuado para un ambicioso plan de recorte de deuda, a lo cual Obama les replicó: “¿Si no lo hacemos ahora, cuándo?”

Se fijaron nuevos encuentros para el lunes y la Casa Blanca dijo que Obama ofrecerá una rueda de prensa a las 11.00 hora EDT (15:00 GMT) antes de reunirse con los líderes del Congreso. El funcionario demócrata dijo que el presidente señaló que estaba preparado para reunirse cada día de esta semana con la esperanza de superar el estancamiento.

El Departamento del Tesoro ha dicho que agotará su capacidad de toma de préstamos para el 2 de agosto, lo que significa que se quedará sin dinero para pagar sus deudas.

Los republicanos se oponen a elevar el techo de endeudamiento, que actualmente llega a 14,3 billones de dólares, sin profundos recortes de gastos. Por su parte, los demócratas desean eliminar las exenciones impositivas para los más ricos y las corporaciones en algunos sectores como la industria de gas y petróleo.

Consultado el domingo sobre si se podrá alcanzar un acuerdo dentro de los próximos 10 días, Obama dijo a los periodistas: “Necesitamos hacerlo”. Llegar sin un acuerdo al 2 de agosto podría ahuyentar a los inversores, lo que llevaría a una subida de las tasas de interés en Estados Unidos, un desplome en los precios de las acciones y pondría al país en riesgo de otra recesión, han advertido funcionarios del Tesoro y economistas privados.

La reunión de domingo que se extendió por menos de una hora y media fue inesperadamente breve. Días atrás, la Casa Blanca dijo que veía las discusiones como “vitales” y asesores en el Capitolio pronosticaron una sesión que duraría entre cuatro y cinco horas.

PERDIDA DE IMPULSO

Pero la decisión el sábado del presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, de abandonar el objetivo de un paquete de reducción del déficit a gran escala en favor de uno más reducido llevó a una pérdida de impulso y acusaciones en ambas direcciones.

Boehner, el republicano de más alto rango en el Congreso, había coincidido previamente con Obama en el objetivo de un paquete más amplio.

Una fuente familiarizada con la reunión indicó que Boehner habló poco durante la reunión mientras que el representante Eric Cantor, el segundo republicano en la jerarquía de la Cámara Baja, fue más expresivo.

En un momento particularmente tenso, el líder de los demócratas en el Senado, Harry Reid, reprendió a los republicanos por hablar mucho sobre reducción de déficit para luego dar marcha atrás cuando llegaba la hora de tomar decisiones difíciles.

Christine Lagarde, la nueva directora gerente del Fondo Monetario Internacional, advirtió que una quiebra de Washington tendría repercusiones globales.

“Si extiendes el escenario completo de una moratoria, sí, por supuesto, tendrías todo eso, ya sabes, alzas en las tasas de interés, un desplome en los mercados bursátiles y consecuencias realmente desagradables”, dijo la ex ministra de Finanzas de Francia al programa “This Week” de ABC.

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