25 de enero de 2011 / 17:18 / en 7 años

Las cajas débiles, abocadas a la seminacionalización

MADRID (Reuters) - La nueva ronda de reestructuración del sistema financiero español obligará en la práctica a las cajas débiles a ser seminacionalizadas y a convertirse en bancos dadas las dificultades de captar capital en el mercado, dijeron analistas y expertos.

El Gobierno trató de despejar el lunes las dudas que pesan sobre España por el peligro de un rescate del sector financiero a la irlandesa aplicando criterios de solvencia más severos y admitiendo necesidades de capital público de hasta 20.000 millones de euros, lo que en la práctica implica que varias cajas se verán a abocadas a solicitar inyecciones de capital del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Aunque dejó claro que lo óptimo sería que las entidades se recapitalizasen en el mercado, la propia ministra de Economía española reconoció la víspera que la crisis irlandesa cerró en la práctica los mercados de financiación interbancaria a muchas cajas.

“El plan va a precipitar unos procesos de recapitalización con ayuda pública a través de la bancarización de las cajas porque en las actuales condiciones es muy difícil colocar capital a inversores privados cuando vemos que los mercados de financiación mayoristas están casi totalmente cerrados”, dijo José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney Valores.

Los potenciales inversores en las cajas exigirían a las entidades unos descuentos demasiado elevados, lo que dejará a las cajas sin muchas más alternativas que el recurso público.

“No creo que nadie vaya a meter dinero en cuotas participativas de una caja de ahorros que va a ser intervenida con dinero público unos meses después y está dirigida por políticos”, añadió Enrique Quemada, consejero delegado de ONE to ONE Capital Partners.

Los analistas ven complicadas las otras opciones que tienen las entidades en apuros para elevar capital: la desinversión en participadas podría ser insuficiente --más aún teniendo en cuenta que en muchos casos se harían con minusvalías --, y la realización de más fusiones en los próximos meses se antoja complicada.

“No es tan fácil por la dificultad de que haya integraciones entre distintas comunidades autónomas, ya costó mucho la primera oleada de fusiones que hubo”, dijo un analista del sector.

Otra opción como la canalización hacia reservas de los beneficios parece poco prometedora ante el panorama de deterioro de la actividad bancaria.

NECESARIA DESPOLITIZACIÓN

El Banco de España establecerá en otoño qué entidades podrían no alcanzar los mínimos de solvencia de core capital del 8 por ciento. En caso de identificar entidades necesitadas, tendrán que convertirse previamente en bancos (de no serlo ya) y dar entrada temporalmente en su capital al Estado, renunciando así a su peculiar estatus jurídico, que es precisamente uno de los motivos que ha causado la desconfianza en los mercados.

“La ventaja de nacionalizar es que se sanean las cajas, se sacan a bolsa y el dinero va a parar a los contribuyentes y, de paso, además se despolitizan”, dijo Quemada.

Tras la entrada del FROB en el capital de las cajas reconvertidas en bancos, el Estado intentaría colocarlas en el mercado a otros bancos españoles e internacionales, lo que, según fuentes del sector, dará pie a una nueva consolidación.

Según los niveles conocidos de capital básico, unos cuatro grupos de cajas -- de los actuales 17 -- y tres bancos se situarían por debajo o en el entorno del 8 por ciento. Entre las cajas que podrían necesitar ayuda pública se encontrarían, según los analistas, varias entidades que ya han recurrido a préstamos de la agencia pública, caso de las dos fusiones interregionales en Cataluña, de las integraciones en Galicia y Castilla-León.

“En las cajas en las que ya está presente el FROB va a ser difícil que éstas por sí mismas puedan recapitalizarse porque ya cuenta con el Estado como acreedor y en esas condiciones no vemos a los accionistas entrando en su capital”, dijo Enrique Martín, analista del sector financiero de AFI.

Este analista añadió que la capacidad de maniobra de las cajas para no tener recurrir a ayuda pública se verá ligada finalmente al nivel de exigencia de core capital para las cajas no cotizadas, aún por definir.

El número de cajas a nacionalizar podría elevarse considerablemente teniendo en cuenta que el Gobierno dejó claro que el nivel mínimo de solvencia exigido será superior al 8 por ciento para entidades que no coticen o no tengan presencia significativa de inversores privados. Hasta 6 grupos de cajas tienen core capital de entre el 8 y el 8,5 por ciento.

GANANDO TIEMPO

Según los expertos, el plan de Gobierno, que aplaza hasta otoño la recapitalización de las cajas, muy dañadas por el estallido de la burbuja inmobiliaria, se ha visto condicionado por la cercanía de las nuevas pruebas de estrés a la banca europea, la amenaza de un recorte en las calificaciones de deuda soberana y la demora en la esperada ampliación del fondo de rescate europeo.

“Para recapitalizar las cajas hay que emitir nueva deuda y, si emiten nueva deuda, le bajan el rating a España, y entonces se dispararían otra vez las especulaciones sobre un rescate y, con las elecciones a la vista, y una ampliación del fondo de rescate que no llegará hasta mayo, la nacionalización a corto plazo se dificultaría”, dijo Quemada.

Este retraso en la recapitalización impedirá que se reactive a corto el flujo crediticio a la economía, según los analistas, que en muchos casos consideran además insuficiente el importe público estimado de necesidades de capital para la banca española.

“La pena es que no se haga hasta septiembre y que la cifra de que hablen sea de 20.000 millones cuando hace falta mucho más”, agregó Quemada.

Los bancos medianos en situación de dificultad para cumplir con las nuevas exigencias de solvencia lo tendrán más fácil ya que por sus estructuras privadas de capital pueden apelar directamente a sus accionistas.

“Los bancos medianos cuentan con una base de accionistas que les permite reforzar su solvencia y eso no parece una gran preocupación”, dijo el analista de AFI.

Bankinter, con un core capital del 6,76 por ciento y Sabadell, con el 7,84 por ciento, cuentan con plusvalías latentes suficientes -- 1.100 millones de euros en el caso de Bankinter --, a lo que se sumaría una eventual venta de activos.

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