18 de enero de 2011 / 22:03 / en 7 años

El presidente chino llega a EEUU para un encuentro con Obama

PEKIN/WASHINGTON (Reuters) - El presidente chino, Hu Jintao, llegó el martes a Estados Unidos para una visita de Estado, criticada aún antes de su llegada a Washington por senadores que demandan duras medidas contra China por “manipular” su moneda.

<p>El presidente chino, Hu Jintao, lleg&oacute; el martes a Estados Unidos para una visita de Estado, criticada a&uacute;n antes de su llegada a Washington por senadores que demandan duras medidas contra China por "manipular" su moneda. En la imagen, el vicepresidente de EEUU, Joe Biden (derecha) observa c&oacute;mo saluda el presidente chino a su llegada a la base de la Fuerza A&eacute;rea de Andrews, cerca de Washington, el 18 de enero de 2011. REUTERS/Jason Reed</p>

La Casa Blanca intervino en la disputa en torno al nivel del tipo de cambio del yuan horas antes de su llegada a Washington, instando a China a que emprenda más medidas para permitir que su moneda se fortalezca.

“Pensamos que más debe hacerse. Es una opinión que no sostiene sólo este país, sino muchos países del mundo”, dijo el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs.

Hu dijo esta semana que no aceptaría el argumento estadounidense de que el yuan está subvaluado.

Analistas describen la visita como la más importante de un líder chino desde que Deng Xiaoping ayudó a la apertura de los vínculos bilaterales hace 30 años, dando a China una creciente influencia política y militar, y abriendo las puertas para que el gigante asiático se convirtiera eventualmente en la segunda mayor economía del mundo después de Estados Unidos.

Las últimas escaramuzas sobre el tipo de cambio reflejan las tensiones comerciales que probablemente dominen la agenda del encuentro del miércoles en Washington entre Hu y el presidente estadounidense Barack Obama.

Se espera que el diálogo de ambos líderes aborde también otros asuntos conflictivos como el reequilibrio de la economía global y las tensiones en la península coreana.

Tanto los inversores como los mercados seguirán de cerca el encuentro en busca de señales de distensión entre Hu y Obama tras un tenso 2010, aunque los analistas advierten que no se debe esperar mucho más que palabras amistosas y acuerdos de negocios valorados en decenas de miles de millones de dólares.

“La paz y estabilidad del mundo dependerán de si ambas potencias pueden alcanzar un paradigma de cooperación para la prosperidad del mundo, o si van a entrar en una confrontación similar a la que tuvo durante la Guerra Fría Estados Unidos con la Unión Soviética”, dijo en un editorial el diario surcoreano Joong Ang.

La agenda del encuentro en Washington estará marcada por el comercio y el yuan, que se ha apreciado en casi un 3,5 por ciento frente al dólar desde que Pekín pusiera fin a su tipo de cambio indexado a la divisa estadounidense en junio, una cifra muy por debajo de la exigida por los críticos en Estados Unidos.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Hong Lei dijo que Pekín esperaba que los parlamentarios estadounidenses no elevaran el tono de sus críticas antes de la llegada de Hu y reiteró que China estaba comprometida a reformar su tipo de cambio.

“Una larga lista de factores ha demostrado que el tipo de cambio del renminbi (yuan) no es la principal causa del desequilibrio comercial entre China y Estados Unidos”, dijo Hong.

“Esperamos que los parlamentarios estadounidenses (...) eviten perjudicar los intereses generales de la cooperación económica y comercial entre China y Estados Unidos”, acotó.

Un grupo de senadores estadounidenses dijo el lunes que es vital que Washington apruebe una legislación para castigar a China si no permite que su moneda se aprecie en lugar de controlarla, lo que le brinda una desventaja injusta en el comercio global.

El mensaje a Hu es “estamos cansados de la intransigencia de su Gobierno en el tema de la manipulación del yuan. Si se niegan a jugar con las mismas reglas, los obligaremos a hacerlo”, declaró el senador demócrata Charles Schumer durante una conferencia en la que propuso un proyecto de ley para presionar a China sobre el yuan.

En una entrevista con los diarios Washington Post y Wall Street Journal esta semana, Hu dijo que China había tomado medidas para avanzar hacia un tipo de cambio más flexible.

China también sostiene que Estados Unidos debería hacer más para reequilibrar la relación comercial. Las estadísticas chinas exhiben un superávit a favor de Pekín de 181.000 millones de dólares para 2010.

El portavoz del Ministerio de Comercio chino Yao Jian dijo que Estados Unidos debería eliminar las restricciones a las exportaciones, especialmente a los productos de tecnología de punta, y facilitar la inversión de empresas chinas en el país.

Pero la preocupación por el enorme superávit comercial chino, el alto desempleo estadounidense y el deseo del presidente Obama de duplicar las exportaciones -lo que podría ser estimulado por un alza del yuan- indican que la molestia de Washington por la moneda china posiblemente continúe después de la visita de Hu.

Sin embargo, un avance significativo en el Congreso respecto a aprobar un proyecto de ley sobre el yuan podría resultar difícil, dada la tendencia de la Casa Blanca a negociar y porque los líderes republicanos han votado en contra en el pasado.

Debido a las tensiones del 2010 sobre el yuan, el comercio, Taiwán, Corea del Norte y los derechos humanos, algunos analistas estiman que los lazos entre ambas potencias siempre estarán marcados por la cautela y la suspicacia mutua.

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below