1 de junio de 2010 / 6:33 / hace 7 años

Se extiende el derrame de petróleo en EEUU; caen acciones de BP

<p>El derrame de crudo que fluye descontroladamente de un pozo de BP en el Golfo de M&eacute;xico pondr&iacute;a en riesgo esta semana las costas de Misisipi y Alabama en Estados Unidos, dijeron el lunes meteor&oacute;logos, mientras crece en el pa&iacute;s el enojo por el desastre ecol&oacute;gico. En la imagen, el efecto del petr&oacute;leo en el delta de Luisiana, donde el r&iacute;o Misisipi desemboca al Golfo de M&eacute;xico, el 27 de mayo de 2010. REUTERS/Jeffrey Dubinsky</p>

VENICE, Estados Unidos (Reuters) - El derrame de crudo que fluye descontroladamente de un pozo de BP en el Golfo de México pondría en riesgo esta semana las costas de Misisipi y Alabama en Estados Unidos, dijeron el lunes meteorólogos, mientras crece en el país el enojo por el desastre ecológico.

Washington y ejecutivos de BP advirtieron de que la fuga de petróleo podría continuar hasta agosto, y la petrolera prepara otro intento, sin garantías de éxito, para detener el escape de crudo.

El martes, el presidente Barack Obama realizará su primera reunión con los copresidentes de una comisión que designó para investigar el peor derrame en la historia de Estados Unidos y hacer recomendaciones de política de perforación de crudo mar adentro.

También el martes, el fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, se reunirá con los fiscales federales y generales de Nueva Orleans.

Los mercados de Londres y Wall Street estuvieron cerrados el lunes por un festivo, pero las acciones de BP cotizadas en Fráncfort se desplomaron un 7 por ciento, golpeadas por el fracaso el fin de semana del complejo procedimiento “top kill” que trataba de contener el derrame.

Responsables de Estados Unidos están evaluando el desastre como la mayor catástrofe ambiental que ha afectado al país.

Pese a que los pantanos de Luisiana y las zonas de pesca han sido los más afectadas por el petróleo hasta el momento, el servicio meteorológico de Estados Unidos dijo que vientos moderados del sur y el suroeste podrían comenzar a mover esta semana la mancha de crudo hacia el delta del Misisipi.

Hasta el momento, Misisipi y Alabama han escapado parcialmente de los efectos del desastre, y sólo han registrado la llegada de algunas bolas de alquitrán y restos de crudo a sus playas.

Pero el pronóstico del servicio meteorológico de Estados Unidos fue un recordatorio de que el petróleo del derrame, dispersado y arrastrado por el viento y las corrientes oceánicas, podría amenazar una vasta área de las costas del Golfo, incluyendo la meca turística de Florida, Cuba y México.

Tras el devastador fracaso el fin de semana del intento de tapar el pozo a 1,6 kilómetros de profundidad con la operación “top kill”, la irritación pública por el derrame y la forma en la que se originó crecen en Estados Unidos donde los residentes del Golfo se enfrentan al impacto de la contaminación sobre sus vidas.

El derrame es un reto doméstico de grandes proporciones para Obama, quien admitió públicamente que ni el Gobierno ni el ejército de Estados Unidos tienen la tecnología necesaria para tapar el pozo y deben dejar esa tarea a BP y a otras empresas privadas.

El mandatario, que realizó el viernes su segunda visita a la zona afectada, decidió enviar a tres de sus principales asesores de energía y medioambiente al área esta semana. Obama intenta afrontar las críticas de que su Gobierno está dando una lenta respuesta al problema.

La costa del Golfo de México es uno de los ecosistemas más ricos del país y un terreno fértil para una industria marisquera que factura 6.500 millones de dólares al año.

Ejecutivos de BP dicen que pese a que la compañía intentará varios sistemas para intentar controlar el derrame, incluyendo el descenso de una cúpula sobre el pozo en los próximos días, la solución definitiva podría descansar en el pozo de alivio que se está perforando y que estará listo en agosto.

La mancha de crudo en el Golfo de México ha superado al desastre del Exxon Valdez en las aguas de Alaska en 1989 como el peor derrame de petróleo en Estados Unidos, con la pérdida de entre 12.000 a 19.000 barriles (1,9 a 3 millones de litros) de crudo por día.

En este momento, BP está preparando una tapa de contención para ubicarla sobre un dañado mecanismo de prevención de explosiones que está sobre el pozo, a 1,6 kilómetros de la superficie.

Si la operación de contención funciona -y BP espera saberlo esta semana- entonces al menos parte del petróleo podría ser conducido a través de una tubería hacia la superficie.

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