26 de marzo de 2010 / 14:01 / hace 8 años

La eurozona recibe una aprobación muda al plan griego

BRUSELAS (Reuters) - Los dirigentes de la eurozona obtuvieron un callado reconocimiento de los mercados financieros a su acuerdo para crear una red de seguridad para la endeudada Grecia, aunque justo cuando todo parecía cerrado surgió una discusión sobre el papel del FMI.

<p>Los dirigentes de la eurozona obtuvieron un callado reconocimiento de los mercados financieros a su acuerdo para crear una red de seguridad para la endeudada Grecia, aunque justo cuando todo parec&iacute;a cerrado surgi&oacute; una discusi&oacute;n sobre el papel del FMI. En la imagen, el presidente del Gobierno, Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero (I); el presidente de la Comisi&oacute;n Europea, Jose Manuel Durao Barroso (D), y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy (C), en rueda de prensa el 26 de marzo de 2010. REUTERS/Thierry Roge</p>

Según un acuerdo anunciado el jueves por la noche, Atenas recibiría préstamos bilaterales coordinados de otros países que usan el euro, así como ayuda del Fondo Monetario Internacional si tuviera problemas graves.

Grecia, que debe pedir prestados unos 1.600 millones de euros entre el 20 de abril y el 23 de mayo para financiar deuda, declaró que los mercados están dejando los temores de que no pudiera cumplir con sus pagos, y el euro subió frente al dólar.

“El mercado está descartando rápidamente cualquier posibilidad de riesgo de impago”, dijo a Reuters Petros Christodoulou, director de la agencia griega de deuda.

Pero un alto cargo del Banco Central Europeo dijo que el FMI no debería desempeñar ningún papel en la solución de los problemas de un miembro de la eurozona, apenas unas horas después de que el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, hubiera aceptado aparentemente que el organismo con sede en Washington pudiera asumir un papel. El Fondo todavía no ha hecho declaraciones públicas sobre este asunto.

Añadiendo aún más incertidumbre, un importante banco estatal alemán, dijo que seguía esperando a que Berlín decidiera si debería comprar bonos del Gobierno griego.

MEDIDAS DE AUSTERIDAD

La reacción de los mercados fue muda, con los bonos griegos bajando respecto al máximo nivel que alcanzaron esta semana en comparación con los bonos alemanes de referencia, pero los datos actuales suponen que Grecia tendría que seguir pagando un interés de aproximadamente el doble de lo que pagaría Alemania sobre cualquier nuevo bono que venda.

El país helénico apenas se puede permitir esta nueva carga financiera, mientras trata de recortar su enorme déficit presupuestario con medidas de austeridad muy impopulares.

Por su parte, el euro subió un 0,7 por ciento contra el dólar respecto al nivel mínimo de 10 meses que había alcanzado, al considerar los inversores que la participación del FMI muestra que los 16 países con la moneda única no pueden manejar sus problemas por sí mismos.

“El hecho de que habrá un mecanismo en marcha reduce el riesgo de una fractura en la eurozona”, dijo Johan Javeus, estratega de divisas del SEB en Estocolmo. “Pero más adelante, el mercado se centrará en si Grecia podrá cumplir las promesas de austeridad que ha prometido”.

MÁS TENSIONES

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que Europa ha demostrado su capacidad para actuar de manera concertada.

“Es importante que a largo plazo la divisa - que ha tenido tanto éxito para la libertad y la cooperación - permanezca estable. Por eso ayer fue un día muy importante para el euro”, agregó.

Pero el papel del FMI, incluido sobre todo a instancias de Merkel, ha creado nuevas tensiones. El candidato a vicepresidente del BCE, Vitor Constancio dejó claro que no le gustaba ninguna sugerencia sobre la implicación del Fondo en un problema de la familia del euro

“No creo que el Fondo sea necesario y no debería tener un papel”, declaró a la prensa.

La postura de Trichet ha sido similar, dejando claro que los gobiernos, los ministros de Finanzas y el Banco Central Europeo podían gestionar la crisis, pero tras el acuerdo del jueves, afirmó estar ”“extraordinariamente contento de que los gobiernos de la eurozona encontraran una solución viable”, al tiempo que agregó que es improbable que el mecanismo de ayuda se vaya a activar.

El comunicado del jueves de los dirigentes de la eurozona no daba cifras, pero una fuente de la Comisión European dijo que valdría entre 20 y 22.000 millones de euros si hiciera falta en una emergencia. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que la eurozona pondría dos tercios del dinero, y el FMI, el resto.

Las duras condiciones impuestas por Merkel suponen que el mecanismo se activaría solo bajo unas estrictas condiciones y que necesitaría de la aprobación unánime de los 16 países, dando a Berlín capacidad de veto. La postura de la canciller se debe a la fuerte resistencia de la opinión pública alemana y al temor a que el acuerdo fuera apelado en los tribunales alemanes. Además, en mayo tiene unas complicadas elecciones regionales.

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