April 12, 2020 / 8:25 AM / 4 months ago

La visión nacionalista del presidente mexicano aviva el enfrentamiento petrolero con Arabia Saudí

CIUDAD DE MÉXICO/DUBAI, 11 abr (Reuters) - El mayor recorte de suministro contemplado por los principales productores de petróleo del mundo está en juego, después de que la negativa del líder izquierdista de México a poner en riesgo sus planes de reconstruir la compañía petrolera estatal Pemex enojó al príncipe saudí que ayudó a elaborar el acuerdo.

El logotipo de la Organización de Países Exportadores de Petróleos (OPEP) se ve fuera de la sede de la OPEP en Viena, Austria, 9 de abril de 2020. REUTERS / Leonhard Foeger/ Foto de archivo

Durante las últimas horas, México ha mantenido a la industria petrolera en vilo al resistir a la presión de Arabia Saudí para que se someta a recortes globales por un valor de casi un cuarto de la producción para los países participantes, con la meta de revivir los precios desde su nivel más bajo en décadas.

La cotización del barril de crudo se ha derrumbado a medida que el nuevo brote de coronavirus ha puesto en pausa las economías de todo el mundo y destruido la demanda de combustible.

La negativa del presidente Andrés Manuel López Obrador a comprometer su plan para rescatar a Pemex al acordar recortes abruptos ha puesto el foco en México, a medida que prioriza su agenda nacional sobre los intereses colectivos de los mayores productores de crudo del mundo.

Decidido a apuntalar a Pemex, que pierde dinero y está muy endeudada, López Obrador ofreció solo un corte de 100.000 barriles por día (bpd) de crudo, en lugar de los 400.000 bpd que buscaba el grupo de productores globales.

En un compromiso alcanzado con el presidente estadounidense, Donald Trump, López Obrador dijo el viernes que Estados Unidos había ofrecido recortar 250.000 bpd adicionales en nombre de México, acercándolos al objetivo.

Sin embargo, Arabia Saudí, el peso pesado de la diplomacia petrolera mundial, se ha resistido al pacto, a pesar de que otros productores del grupo de naciones de la OPEP y sus aliados, conocidos como OPEP+, exigen que los recortes continúen.

“Salieron notas en los periódicos queriéndonos culpar, de que por nosotros no había el acuerdo”, dijo a periodistas el líder de 66 años, agregando que México no podía permitirse el recorte de producción del 23% que se le pidió, pero había ofrecido un 5,5%. “México está aportando”.

La insistencia del presidente en la importancia de rescatar a Pemex fue crucial en los argumentos que utilizó para persuadir a Trump de que ayudara, dijo a Reuters un alto funcionario mexicano.

Mientras tanto, su representante en las conversaciones de la OPEP+, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, incomodó a otros países, en particular al anfitrión Arabia Saudita, cuyo negociador, el príncipe Abdulaziz bin Salman, argumentó que hacer excepciones podría dar un mal ejemplo, según varios delegados.

“Si la OPEP+ aceptó esto y todos a los que no les gustan los números pueden retirarse o irse, entonces estamos en un mal momento”, dijo una fuente de la OPEP, quien agregó que Nahle era intransigente con respecto a las reducciones propuestas.

Para los productores, los recortes son una medicina amarga pero necesaria contra los precios bajos. Irak depende de los ingresos del petróleo para reconstruir el país después de años de brutales conflictos internos, y aun así se comprometió a reducir 1 millón de bpd.

LA RETIRADA MEXICANA

Algunos delegados acusaron a Nahle de dejar colgados a los otros ministros durante la videoconferencia, pero ella lo rechazó el viernes, diciendo en una entrevista con una radio mexicana que había sido “respetando a los demás países” y que cada gobierno tenía que considerar su capacidad.

“Todos perdemos con esta situación, los países productores pierden y hasta los consumidores”, dijo.

En el centro del debate ha estado el nivel de producción de referencia utilizado por México, que para este año ha cubierto su producción de petróleo a 49 dólares por barril, muy por encima de los precios actuales, dijo una fuente. Sus ingresos caerán si se ve obligado a hacer recortes.

Los delegados probaron varias formas de solucionar el problema, pero al final, Arabia Saudita “fue inflexible”, dijo una fuente de la OPEP.

El viernes, el príncipe Abdulaziz dijo a Reuters que el futuro del acuerdo dependía de que México se uniera a los recortes. El gobierno saudita no estuvo disponible de inmediato para realizar comentarios el sábado.

Algunos diplomáticos en Ciudad de México estaban sorprendidos. López Obrador había llegado a un acuerdo con Trump, quien ha sido una espina en el lado mexicano en materia de comercio y migración desde que asumió el cargo.

Sin ofrecer detalles, Trump dijo que México reembolsaría a Estados Unidos en una fecha posterior, aunque no está claro cómo funcionaría el acuerdo. Los diplomáticos acordaron que México probablemente pagaría un precio en el futuro.

El compromiso de AMLO, como también se le conoce al mandatario, con la estatal Pemex le ha dado una bandera nacionalista que ondear, pero los expertos en energía dudan de que tenga los medios para cambiar significativamente la fortuna de la compañía.

Información de Dave Graham en Ciudad de México y Rania El Gamal en Dubai; información adicional de Ahmad Ghaddar en Londres, Olesya Astakhova en Moscú, Marianna Párraga en Ciudad de México. Traducido por Sharay Angulo, editada por Diego Oré

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