June 16, 2019 / 8:58 AM / a month ago

El copioso menú de OPV petroleras se enfrenta a un escaso apetito inversor

LONDRES (Reuters) - El sector europeo del petróleo y el gas está abarrotando la parrilla de salida de las salidas a bolsa, pero el apetito de los inversores es limitado, dadas las dolorosas experiencias tras la reciente caída de los precios del petróleo y las campañas contra los combustibles fósiles.

FILE PHOTO: A section of the BP Eastern Trough Area Project (ETAP) oil platform is seen in the North Sea, around 100 miles east of Aberdeen in Scotland February 24, 2014. REUTERS/Andy Buchanan

La noruega Okea y las británicas Neptune, Chrysaor, Siccar Point y Spirit Energy están preparando activamente (o se espera que preparen) una oferta pública inicial a corto plazo, al igual que Wintershall Dea (producto de una reciente fusión germano-rusa) e Ithaca Energy, de propiedad israelí.

Empresas de petróleo y gas con un valor agregado de alrededor de 41.000 millones de dólares son consideradas como candidatas a convertirse en cotizadas en los próximos años, según las estimaciones de la consultora de energía Wood Mackenzie.

Las acciones de las compañías de petróleo y gas han subido tradicionalmente tras la caída de los precios del petróleo, ya que los inversores han apostado por una recuperación de los precios. Pero la recuperación después de la recesión de 2014, la peor en décadas, ha sido lenta y con baches en un contexto de aumento de la producción de esquisto estadounidense y de mayor incertidumbre sobre la demanda de petróleo a largo plazo a medida que el mundo introduce energías más limpias.

“Las salidas a bolsa tienden a llegar cuando los mercados están en pleno auge y las valoraciones son altas; ese no es el caso del sector energético en la actualidad”, dijo Bertrand Born, gestor de carteras de renta variable global de la gestora de activos alemana DWS. Las compañías de petróleo y gas que cotizan en bolsa han tenido dificultades en los últimos años, en muchos casos con un rendimiento inferior al de los precios del petróleo y de otros sectores, y ofrecen un contexto complicado para cualquier empresa el sector que contemple la posibilidad de cotizar en bolsa.

Un indicio de las difíciles condiciones se pudo observar el jueves, cuando Okea rebajó el precio por acción de su oferta y retrasó su cotización en la bolsa de Oslo. Sam Laidlaw, presidente ejecutivo de Neptune, respaldado por las firmas de capital riesgo Carlyle Group y CVC Capital Partners, dijo que no veía ninguna prisa para la salida a bolsa de su compañía. “Los rendimientos más bajos (...) suscitaron preocupación en los mercados de capitales. Hay menos apetito por parte de los inversores generalistas. Todavía no vemos nada que esté listo para una salida a bolsa”, dijo a Reuters este mes.

“Algunos se consolidarán, otros nunca llegarán al mercado, otros tardarán más. Si queremos ser los primeros, todavía hay tiempo de sobra”.

Muchos de los candidatos a salir a bolsa, incluido Neptune, se crearon a raíz de la crisis de 2014, con dinero de fondos de capital riesgo que buscaban comprar barato y vender caro cuando se recuperara el precio del petróleo.

Pero casi cinco años después, la situación sigue siendo difícil para el sector.

En el primer trimestre de 2019, las salidas a bolsa europeas cayeron a su nivel más bajo desde la crisis financiera de 2008, cuando la incertidumbre sobre el Brexit y la disputa comercial entre Estados Unidos y China dejó a las empresas sin ganas de asumir riesgos.

ATRACTIVO ÚNICO

Para salir airosas, las empresas tendrán que ofrecer a los inversores algo único, dice Jon Clark, líder regional de transacciones de la consultora EY.

“El panorama europeo de las salidas a bolsa de petróleo y gas parece que cambiará de hambruna a festín y los candidatos potenciales a las salidas a bolsa necesitan pensar cómo posicionarse de la mejor manera posible”, dijo Clark.

Wintershall-Dea es el mayor productor del grupo, con un objetivo de aumentar su producción en torno a un 30% hasta alcanzar un mínimo de 750.000 barriles de petróleo equivalente al día en 2023, en una cartera que se extiende desde Brasil hasta Europa, pasando por Rusia y Oriente Próximo.

Chrysaor, respaldada por Harbour y EIG, es el mayor productor de petróleo y gas del Mar del Norte tras adquirir grandes carteras de Royal Dutch Shell y ConocoPhillips. Neptune tiene activos en varias regiones y se centra en el gas, considerado el combustible fósil menos contaminante.

Además de los retornos, las cuestiones medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) son una preocupación cada vez mayor para los gestores de fondos y sus clientes.

A diferencia de cualquier otro momento, es probable que los inversores se planteen, a la hora de valorar a una empresa que desea cotizar, el papel de la misma en la transición hacia una economía con bajas emisiones de dióxido de carbono tras el acuerdo sobre el clima de París de 2015, para limitar el calentamiento global.

“En los mercados no hay necesariamente tanta alegría con los activos de petróleo y gas como antes... nos estamos moviendo hacia una economía baja en dióxido de carbono”, dijo Les Thomas, consejero delegado de Ithaca, propiedad del grupo israelí Delek Group, que el mes pasado adquirió la mayoría de los activos de Chevron en el Mar del Norte por 2.000 millones de dólares.

El grupo griego Energean fue una de las pocas compañías de energía que ha salido a Bolsa de Londres en los últimos años, apostando por la producción de gas israelí y acuerdos de extracción a largo plazo. Sus acciones han aumentado más del 90% desde su estreno el año pasado. “El precio del petróleo al alza ya no es suficiente. Hay que ofrecer a los inversores al menos una seguridad parcial, si no completa, de la rentabilidad de su inversión, independientemente de los precios de las materias primas”, dijo Mathios Rigas, consejero delegado de Energean.

“No es suficiente decir que tengo un geólogo asombroso o conocimiento de una cuenca o promesas de encontrar petróleo en áreas fronterizas. Seguir invirtiendo como empresa energética sólo en petróleo, desde la perspectiva de ESG, es un suicidio”.

Información de Ron Bousso y Shadia Nasralla; traducido por Tomás Cobos en la redacción de Madrid

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below